Honduras ha recibido este año a más de 85,000 personas deportadas de Estados Unidos y México al intentar migrar ilegalmente, huyendo de la pobreza y la violencia en su país, informaron este viernes las autoridades.
Tres vuelos con más de 300 hondureños deportados llegaron este viernes a la ciudad norteña de San Pedro Sula.
Según el Observatorio de Migraciones de la cancillería, 85,443 hondureños fueron deportados de Estados Unidos y México hasta la semana pasada.
Al final de 2018 retornaron al país 82,847 personas. De ellas, 7,208 fueron deportadas después de marcharse en las masivas caravanas migratorias que empezaron en octubre de ese año.
Los deportados denunciaron que en los tres vuelos que llegaron este viernes los transportaron atados con cadenas y que los soltaron pocos minutos antes de aterrizar en el aeropuerto de San Pedro Sula.
Uno de los deportados, Josué David Castro, contó a AFP que agentes de migración lo "agarraron en el trabajo". "Tengo que regresar (a Estados Unidos) porque allá dejé a mi esposa y mi hijo de seis años", dijo.
Castro vivía con su esposa en Hosting, Texas, desde 2012, cuando él y su familia cruzaron ilegalmente la frontera entre México y Estados Unidos.
Abandonó el empobrecido barrio de El Carrizal, de Tegucigalpa, por "la crisis que vive Honduras. No hay trabajo, hay mucha violencia y la policía no hace nada".
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Otro de los que llegó fue Óscar Vásquez, de 29 años, originario de la barriada de El Pedregal de Tegucigalpa, quien se entregó a las autoridades migratorias en Piedras Negras, Texas, y pidió asilo.
Dijo que abandonó su hogar por amenazas de la pandilla Barrio 18, que controla la zona de El Pedregal, y que la única forma de salvar su vida es migrar a Estados Unidos, por lo que hará un nuevo intento.
En fotos: El inmigrante hondureño atrapado en un limbo legal en Canadá
Refugiados Hondureños en Canadá
El hondureño Raúl Contreras examina solicitudes de empleo proporcionados por la YMCA en un hotel de larga estancia de Toronto, subsidiado por el gobierno para vivir con sus familiares. Según datos revelados por la Oficina de Inmigración y Refugiados de Canada a Reuters, el proceso para la obtención del estatus de refugiado se está tomando más tiempo ahora que en los últimos 5 años.
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Refugiados Hondureños en Canadá
Raúl Contreras mira una fotografía de la graduación de sus compañeros de secundaria en Carolina del Norte. La mitad de los 127 miembros del tribunal que analiza los casos de refugiados han sido asignado a expedientes viejos. El número de audiencias retrasadas se duplicó con creces de 2015 a 2016 y está en camino de volver a aumentar este año.
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Refugiados Hondureños en Canadá
Desde antes que 3,500 nuevos solicitantes de asilo llegaran caminado desde Estados Unidos a partir de enero, el sistema de refugiados de Canadá estaba luchando para procesar miles de solicitudes. Raul Contreras, aún sin posibilidad de obtener un trabajo, se ejercita en la piscina del hotel de Toronto.
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Refugiados Hondureños en Canadá
Según la Oficina de Inmigración y Refugiados de Canadá, falta mano de obra para completar las pruebas de seguridad para los solicitantes y escuchar los casos. Mientras esperan sus audiencias, Daysi Alas, inmigrante hondureña y su esposo Ananin Cruz, tíos de Raúl Contreras, se adaptan a la vida en Toronto.
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Refugiados Hondureños en Canadá
Más de 4,500 audiencias programadas para los primeros cuatro meses de 2017 fueron canceladas, según la Oficina de Inmigración y Refugiados de Canadá. No hay suficiente personal para trabajar en los casos o intérpretes para asistir a las audiencias. En la fotografía, los inmigrantes hondureños mientras asisten a una ceremonia religiosa en español en Toronto.
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Refugiados Hondureños en Canadá
El gobierno canadiense se centra en compensar un retraso de cerca de 24,000 solicitantes, quienes introdujeron sus peticiones en 2012 o antes. Los más de 15,000 solicitantes de este año, incluyendo a los recién llegados de Estados Unidos como Raul Contreras y su familia, tendrán que esperar aún más para que sus casos sean procesados.
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Refugiados Hondureños en Canadá
Para intentar acelerar los casos, el tribunal de refugiados de Canadá ha puesto a personas de países en guerra, como Siria y Yemen, en procesos acelerados que no requieren audiencias. No es el caso del hondureño Raul Contreras, quien espera deambulando por Toronto. Este año, el proceso de asilo ha estado tomando 5,6 meses en promedio, en comparación con 3.6 meses que tomaba en 2013. En Estados Unidos una audiencia de asilo puede esperar más de tres años.
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Refugiados Hondureños en Canadá
Los solicitantes de asilo son elegibles para los permisos de trabajo mientras esperan las audiencias, pero los empleadores son a menudo reacios a emplear a personas con números de seguro social temporal cuyo futuro es incierto. Raul Contraras revisa material con opciones de trabajo para inmigrantes, proporcionado por la YMCA en Toronto.
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