Un adolescente guatemalteco de 16 años que llegó solo a la frontera y estaba bajo la custodia de ICE murió este martes en un hospital infantil de Texas , informaron las autoridades.
May 01, 2019 02:19 PM
May 02, 2019 08:50 AM
Un adolescente de 16 años, natural de Camotán, Chiquimula, Guatemala, murió este martes bajo la supervisión de la Oficina de Reubicación de Refugiados (ORR, por sus siglas en inglés) en Texas, producto de "una infección severa en el lóbulo frontal que no mostró mejoría", declaró el Ministerio de Exteriores de Guatemala en un comunicado.
El menor, que ingresó a los Estados Unidos por la zona de El Paso, fue detenido el 19 de abril por la patrulla fronteriza y transferido por agentes de ICE a un albergue de Brownsville, al sur de Texas.
El @GuatemalaGob lamenta profundamente el fallecimiento del adolescente guatemalteco, presenta sus condolencias a la familia y reitera que estará dando el apoyo correspondiente en el proceso de repatriación. Lea la nota completa ➡️https://t.co/z00GGdV0fbpic.twitter.com/ZUbYvaoPxh
De acuerdo con la información suministrada por la portavoz de la Administración de Niños y Familias (ACF, por sus siglas en inglés) perteneciente al Departamento de Salud y Servicios Humanos, Evelyn Stauffer, el joven no presentaba complicaciones de salud cuando su custodia fue transferida. Sin embargo, a la mañana siguiente, el menor estaba "notablemente enfermo", con fiebre, escalofríos y dolor de cabeza, por lo que fue llevado a un hospital, en donde lo atendieron y dieron de alta el mismo día.
Pero la salud del menor no mejoró y "en la mañana del 22 de abril de 2019 fue trasladado al departamento de emergencia de otro hospital, vía ambulancia. Más tarde ese día, el menor fue trasferido a un hospital pediátrico en Texas y fue atendido por varios días en la unidad de cuidados intensivos del hospital”, explicó la ACF.
Según el comunicado del Ministerio de Exteriores de Guatemala, el menor "fue intervenido de emergencia, presentando una infección severa en el lóbulo frontal que no mostró mejoría, incluso después de una intervención quirúrgica para estabilizar la presión dentro del área de la cabeza, fue atendido en terapiaintensiva con vigilancia las 24 horas pero lamentablemente falleció el día 30 de abril".
La causa de la muerte del joven está aún bajo revisión, así como todo el incidente, informó la agencia AP.
Mientras se sigue estudiando el caso, organizaciones por los derechos de los emigrantes argumentan que el sistema migratorio actual pone la vida de los niños en riesgo. El Caucus Hispano del Congreso en Twitter urge al Departamento de Salud y Servicios Humanos y a la AFC a que concluya una investigación detallada sobre este trágico suceso.
La vocera de la AFC, por su parte, explicó que tanto el hermano del adolescente como funcionarios consulares guatemaltecos lo visitaron durante su hospitalización, y empleados del hospital informaban constantemente a su familia en Guatemala.
La cancillería de Guatemala asegura que se intentó gestionar una visa humanitaria para que los padres pudieran acompañarle, pero por parte de la familia se indicó que debido a la edad de ellos no les era posible viajar.
El cuerpo del menor, cuya identidad no ha sido revelada, será repatriado a Guatemala, un trámite para el cual el Ministerio de Exteriores de ese país se ha comprometido en apoyar a la familia.
ICE: tres muertes de menores en cinco meses
A fines del año pasado, ICE quedó envuelto en una gran polémica tras la muerte de Jakelin Caal, una niña guatemalteca de casi 7 años que falleció por un choque séptico el 8 de diciembre, un día y unas horas después de haber sido capturada junto a su padre por la Patrulla Fronteriza.
Oliver de Ros/AP
La madre de Jakelin, Claudia Maquin, muestra una foto de su hija en Raxruha, Guatemala, un poblado con un alto nivel de pobreza.
La menor murió en el hospital Providence Children’s de El Paso, Texas, un día y medio después de ser detenida. La versión oficial y la del padre de la niña se contradicen, al describir las últimas horas de la pequeña, por lo que al momento surgió la pregunta de si su muerte hubiera podido evitarse si los agentes hubieran prestado más atención a la condición de la niña.
Las autoridades dijeron que Jakelin murió tras pasar días atravesando el desierto y que, según el padre, Nery Gilberto Caal Cuz, la niña había pasado cuatro días sin comer ni beber.
Sin embargo, esa versión fue desmentida por el abogado de Caal Cruz que dijo que el hombre afirma que cuidó de su hija y se aseguró de que tuviese comida y agua suficientes mientras viajaban por México.
Pocas semanas después, murió Felipe Alonzo Gómez, de 8 años, también guatemalteco. En aquel caso, las autoridades informaron que el niño mostró "signos de enfermedad potencial" y fue llevado con su padre al hospital Gerald Champion Regional Medical Center, en Alamogordo, Nuevo México, a unas 90 millas del cruce fronterizo de El Paso, Texas.
Muere un niño guatemalteco en custodia de la Patrulla Fronteriza, el segundo menor que fallece detenido en un mes
Allí le diagnosticaron resfriado y fiebre, le dieron medicamentos como amoxicilina e iboprufeno y lo pusieron en libertad después de estar bajo observación durante hora y media.
Otras muertes recientes bajo la custodia de las autoridades migratorias de EEUU
En marzo se registró la muerte de una bebé de 20 meses, Mariee Juárez, dos meses después de haber sido recluida en un centro de detención familiar junto a su madre en Texas.
Otra muerte difundida fue la de Roxana Hernández, mujer transgénero de 33 años, natural de Honduras, que estaba bajo custodia de ICE en Nuevo México.
En total, incluyendo adultos y menores, en los últimos dos años han fallecido 22 inmigrantes bajo la responsabilidad de los agentes fronterizos.
Con linternas y donaciones de granos despiden a Jakelin, la niña guatemalteca que murió bajo custodia de la Patrulla Fronteriza
Friends and family members carry the coffin with remains of Jakelin Caal who handed herself in to U.S. border agents earlier this month and died after developing a high fever while in the custody of U.S. Customs and Border Protection, in Raxruha
El cuerpo de Jakelin Caal, la niña de 7 años que murió bajo la custodia de la Patrulla Fronteriza en Texas, regresó a San Antonio Secortez, el pueblo de Guatemala del que salió junto a su padre, huyendo de la pobreza.
REUTERS/Carlos Barria
Friends and family members attend a service for Jakelin Caal who handed herself in to U.S. border agents earlier this month and died after developing a high fever while in the custody of U.S. Customs and Border Protection, in Raxruha
Entre curiosos y acongojados, los habitantes del pueblo de no más de 83 familias salieron a recibir el cuerpo de la menor que fue repatriado y que después de llegar a Guatemala tuvo que viajar 13 horas por tierra para que finamente sus parientes y allegados puedieran decirle adiós.
REUTERS/Carlos Barria
Local residents look at a caravan transporting the remains of Jakelin Caal who handed herself in to U.S. border agents earlier this month and died after developing a high fever while in the custody of U.S. Customs and Border Protection, in Raxruha
Sin luz eléctrica, sin agua potable y con calles hechas barrizadas, los familiares de Jakelin Caal salieron con linternas para recibir el cuerpo de la niña que aunque no pudo ser recogido por su madre en la capital por falta de dinero, finalmente llegó el 24 de diciembre a San Antonio Secortez, Alta Verapaz, a 355 kilómetros al norte de Tegucigalpa.
REUTERS/Carlos Barria
Claudia Maquin, mother of Jakelin Caal, a 7-year-old girl who handed herself in to U.S. border agents earlier this month and died after developing a high fever while in the custody, joins a caravan transporting her daugther remains in Raxruha
Claudia Maquín, de 27 años, la madre de la pequeña, se reencontró por primera vez con el cuerpo de su hija desde que ella y su padre, Nery Caal, de 29 años, salieron a finales de noviembre de su comunidad para hacer realidad su sueño americano.
REUTERS/Carlos Barria
Friends and family members attend a service for Jakelin Caal at her home village of San Antonio Secortez
El padre y la menor fueron detenidos el 6 de diciembre por la Patrulla Fronteriza junto con otros 163 migrantes. Luego la niña falleció sin que hasta ahora se hayan establecido las causas exactas.
REUTERS/Carlos Barria
Vehicles join a caravan transporting the remains of Jakelin Caal who handed herself in to U.S. border agents earlier this month and died after developing a high fever while in the custody of U.S. Customs and Border Protection, in Raxruha
Jakelin murió el 8 de diciembre en el hospital Providence Children’s de El Paso, dos días después de que ella y su padre fuesen detenidos por agentes fronterizos en un área remota de Nuevo México. La niña acababa de cumplir 7 años, el 3 de diciembre.
REUTERS/Carlos Barria
Familiares Jakelin
Antes de llegar a la casa de sus abuelos, en donde le esperaba un humilde altar con flores de colores y globos blancos que decía "Te amamos Jakelin", sus restos colocados en un ataúd blanco viajó en caravana por tres comunidades diferente en donde pobladores dieron pequeños aportes en granos y dinero a la humilde familia.
Carlos Barria/Reuters
Local residents stand by the vehicle transporting the remains of Jakelin Caal, who handed herself in to U.S. border agents earlier this month and died after developing a high fever while in the custody of U.S. Customs and Border Protection, in Raxruha
En una entrevista con Univision Noticias en San Antonio Secortez, del departamento de Alta Verapaz, el abuelo de la niña, Domingo Caal, recordó a la menor como una pequeña alegre, que disfrutaba jugando con los otros niños.
REUTERS/Carlos Barria
Friends and family members attend a service for Jakelin Caal at her home village of San Antonio Secortez
Retratos de los más vulnerables: los niños de la caravana migrante que avanza rumbo a EEUU
Niños Caravana
Alex tiene 4 años y viaja sólo con su padre desde Chiquimula, Guatemala. Es un niño como cualquiera y cada tanto quiere parar de caminar y pide sus crayones para colorear a un lado de la carretera. Fueron abandonados por su madre hace 6 meses.
Pedro Ultreras
Niños Caravana
El padre de Alex se llama Brian López y tiene 38 años. Cuenta que cuando vio a los migrantes pasar por Chiquimula, uno de los primeros puntos por donde pasaron los viajantes al salir de Honduras, decidió tomar a su pequeño y unirse.
Pedro Ultreras
Niños Caravana
López no quiere llegar a EEUU, su meta es parar en la Ciudad de México y conseguir trabajo como mecánico. Quiere que Alex estudie y cuenta que los libros le gustan mucho. Prefiere caminar que subirse a camiones como otros viajantes, teme que si toman un aventón podría perder a su pequeño.
Pedro Ultreras
niños Caravana
López aún se recupera de una operación en la rodilla y la caminata ha sido una tortura. Cuando llora del dolor su niño le limpia las lágrimas y le pide que no llore y lo alienta. Es todo lo que necesita para levantarse y continuar caminando.
Pedro Ulteras
Niños en la caravana 1
Los pequeños descansan a medias en los campamentos que han improvisado sus padres en el camino. Según algunos medios, al llegar a México había unos 2,000 niños en la caravana.
Jorge Ramos
Niños Caravana
Lesly Dariela tiene siete años y padece las consecuencias de un derrame cerebral. Viaja con su padre, Juan Alberto Mathue, quien tiene la esperanza de conseguir un tratamiento para su hija en EEUU.
Pedro Ultreras
Niños Caravana
Mathue tiene 27 años y es padre soltero. Cuenta que su esposa lo abandonó hace dos años porque estaba cansada de lidiar con su hija Lesl. Ella no habla y no camina, prácticamente está en estado vegetal. Solo llora cuando algo le incomoda o le molesta. Dice que en los albergues casi nunca los dejan entrar porque los espacios están separados para hombres y mujeres.
Pedro Ultreras
Niños Caravana
A veces sube a su hija con todo y carriola a los que ofrecen llevarlos. Son de Honduras pero se unieron a los migrantes en Tapachula. Habían pasado un mes esperando cruzar la frontera entre Guatemala y México. Cuando supo que venía una caravana, decidió acompañarlos.
Pedro Ultreras
Niños Caravana
Los niños son los más vulnerables de la caravana. Según las autoridades de Honduras, hasta el 28 de octubre un total de 541 personas no pudieron salir del país por falta documentos. De estos 227 son menores de edad.
Mark Lima
Niños Caravana
Una niña hondureña no identificada camina descalza porque perdió sus zapatos en un “jalón”, o cuando suben a algún vehículo que les ofrecen llevarlos. Sus familiares tenían la esperanza de que al llegar a Arriaga, el siguiente pueblo en su recorrido, encontraría otros.
Ivan Macía
Niños caravana
Según datos de la agencia de la ONU para los refugiados (ACNUR), hasta unas 7,000 personas llegaron a conformar la caravana que inició en San Pedro Sula, Honduras, el 13 de de octubre de 2018. De estos al menos 2,000 son niños, según algunos cálculos.
Mark Lima
Niños Caravana
Javier Antonio Orellana Cáceres tiene 15 años y nació con Síndrome de Down. Además, padece una afección cardíaca que su madre espera poder tratar en EEUU. Se ha desmayado varias veces y ha sido hospitalizado durante la travesía.
Pedro Ultreras
Niños Caravana
A pesar de lo riesgoso del viaje la madre de Javier cree que hay más posibilidades que se muera en Honduras, donde nació. Asegura que el gobierno de su país le prometió ayuda para su hijo a cambio de su voto en las elecciones. Todo quedó en promesa.
Pedro Ultreras
Niños Caravana
Estrella Sofía tiene dos meses de edad y es una de las migrantes más jóvenes de la caravana. En su familia van 9 personas incluyendo 5 niños y 4 adultos.
Pedro Ultreras
Niños Caravana
Axel Alvarado tiene 11 años, y viene desde El Progreso, Honduras. Camina junto a los migrantes cargando el estandarte de la virgen de Guadalupe. Viaja con su madre, una hermana y dos primos. Contó que quieren llegar hasta Monterrey, México, “o más pa' arriba”.
Pedro Ultreras
Niños Caravana
Reychel Cayax tiene 27 días de nacida y es posible que sea la bebé más pequeña de la caravana.
Pedro Ultreras
Niños Caravana
Viaja con su padre, Ernesto, y su esposa. Quieren llegar a EEUU para buscar un mejor futuro para la pequeña.