CIUDAD DE MÉXICO.-A inicios del mes de junio, el gobierno de México se comprometió con Estados Unidos a contener y reducir, en 45 días, el flujo de migrantes centroamericanos que buscan cruzar la frontera entre ambos países. Esta medida, que fue aceptada para evitar que el gobierno de Donald Trump aplique aranceles a los productos mexicanos, cumplió su plazo este lunes, y, a juzgar por ambos gobiernos, el plan, que ha sido catalogado por expertos como “ambicioso” se ha ido alcanzando satisfactoriamente.
De acuerdo con declaraciones del canciller de México, Marcelo Ebrard, el país ha reducido desde principios de junio en poco más de un tercio el flujo de migrantes. El funcionario precisó que al 7 de junio el número de migrantes que llegaron a Estados Unidos vía México era de 3,880 al día. Poco más de un mes después, al 13 de julio, la cifra se redujo a 2,652.
"México ha adoptado una estrategia conforme a su ley y a sus decisiones, y el despliegue de la Guardia Nacional, así como la aplicación de la Ley de Migración, ha llevado a que tengamos una reducción en el flujo migratorio de alrededor de 36.2%", dijo Ebrard este lunes durante una rueda de prensa.
Sin embargo, la tendencia a la baja en el flujo de migrantes aún está lejos de ser confirmada como una tendencia, ya que habrá que esperar a si estos números siguen disminuyendo.
En su conferencia, el canciller aseguró que esa reducción permitió evitar la discusión con Washington para convertirse en un tercer país seguro, un acuerdo mediante el cual el país latinoamericano albergaría a quienes soliciten asilo en Estados Unidos si antes pasaron por su territorio, dijo Ebrard.
A la par de la reducción de esa cifra, también se han registrado efectos colaterales. De acuerdo con registros del Instituto Nacional de Migración (INM), en 45 días, del 1 de junio al 15 de julio, un total 39,267 migrantes fueron detenidos por las autoridades mexicanas, y de ellos, 31,146 fueron deportados a sus países de origen.
Tan solo en el mes de junio, fueron detenidos 29,153 migrantes, un aumento de 204.4% respecto a junio de 2018, cuando fueron arrestados 9,577 migrantes. Por su parte, las deportaciones aumentaron 183% respecto al año anterior.
De esta cifra, las personas que han sido detenidas en centros de detención en el sur de México, han tenido que vivir en precarias condiciones, entre hacinamiento,falta de comida y agua, así como de servicios médicos.
Tan solo en la estación Siglo XXI, ubicada en la ciudad fronteriza de Tapachula, en el mes de abril había más de 2,000 personas, un lugar construido para 960.Otras instalaciones en Tuxtla Gutiérrez, también en Chiapas, albergaban a 400, aunque están habilitadas sólo para 80.
Migrantes buscan rutas más peligrosas
Canciller de México apuesta a que en 45 días su país puede reducir la migración irregular hacia EEUU
Además, durante ese periodo de tiempo, al menos una decena de migrantes han perdido la vida en condiciones trágicas, como el caso de Óscar Alberto Martínez Ramírez, de 25 años, y su hija Angie Valeria, de un año y 11 meses de edad, quienesperdieron la vida al ser llevados por la corriente del Río Bravo.
La fotografía de sus cuerpos, en la que se observa a la niña dentro de la camisa negra del migrante salvadoreño y su brazo derecho sobre el cuello de su padre, ha sido utlizada por activistas y detractores de este plan como prueba de que las políticas restrictivas adoptadas por ambos gobiernos no han sido una buena decisón.
Rubén Figueroa, coordinador de la organizaciónMovimiento Migrante Mesoamericano, señaló que estos incidentes han sucedido debido a que los migrantes estánvolviendo a rutas conocidas y explorando nuevas para llegar a la frontera con Estados Unidos y, a su paso por México, librar a los más de21,500 guardias que han sido desplegados en las fronteras norte y sur para contener el flujo migratorio.
Cuando México aceptó el acuerdo, se comprometió a desplegar miles de efectivos de su Guardia Nacional además de ampliar el programa Protocolos de Protección a Migrantes (TPP, por sus siglas en inglés), que permite a Estados Unidos enviar a territorio mexicano a solicitantes de asilo, que entraron a su país por México, mientras lo tramitan.
Desde el mes de enero, cuando arrancó este programa de asilo, hasta el 11 de julio, México ha recibido a casi 20,000 extranjeros.
Otro de los acuerdos que incluye el pacto es ayudar a los países de Centroamérica para que logre convertirse en una zona segura, próspera y desarrollada, una meta que aún no ha logrado arrojar resultados concretos en 45 días.
El canciller se reunió el domingo con su homólogo estadounidense, Mike Pompeo, un día antes de vencerse el plazo de 45 días para evaluar los resultados del acuerdo en el que México se comprometió a demostrar avances en sus esfuerzos por frenar la migración hacia Estados Unidos.
Ebrard dijo que ambos volverán a verse en 45 días en Washington y que le pidió a Pompeo que su país realice redadas para disminuir el tráfico de armas estadounidenses hacia México y "un mayor compromiso" de inversión en El Salvador, Guatemala y Honduras.
El gobierno de Andrés Manuel López Obrador sostiene que la receta para frenar la migración está en atender las causas que la generan, como la violencia y la pobreza que azota a los países del triángulo norte de Centroamérica. Para ello ha solicitado miles de millones de dólares en inversión.
Cientos de cubanos esperan en la frontera entre México y EEUU para solicitar asilo (fotos)
Migrants from Cuba en route to The United States, get off a raft as he crossed the Suchiate River from Tecun Uman, Guatemala to Ciudad Hidalgo
Un grupo de cubanos atraviesa en balsas el río Suchiate, límite natural entre Guatemala y México, para continuar el viaje hasta la frontera sur de EEUU. Isel Rojas, uno de los cientos de migrantes de la isla que está haciendo este recorrido en las últimas semanas, había puesto en suspenso su sueño vivir en EEUU cuando al final de la administración Obama se suspendió una política de migración generosa para los residentes de la isla, la ley ‘pies secos pies mojados’ que permitía la legalización de cubanos que lograran llegar a suelo estadounidense, pero devolvía a quien fuera interceptado en el mar.
José Cabezas/Reuters
Migrants from Cuba en route to the United States, get off a raft as they crossed the Suchiate river from Tecun Uman, Guatemala to Ciudad Hidalgo
El desembarco del lado mexicano del río Suchiate. Rojas, un hombre de 48 años que se dedicaba a la agricultura en la ciudad oriental de Holguín, junto otros cubanos de la oleada post Obama, retomó la idea de emprender el viaje al ver en televisión las noticias de las caravanas de migrantes centroamericanos. Una mañana de enero se despertó y le dijo a su esposa: "si ellos pueden, ¿por qué nosotros no podemos hacerlo también?".
José Cabezas/Reuters
Migrants from Cuba en route to the United States, get off a raft as they crossed the Suchiate River from Tecun Uman, Guatemala to Ciudad Hidalgo
Rojas busca solicitar asilo de Estados Unidos mientras espera en la fronteriza Ciudad Juárez, que se ha convertido en un imán para los migrantes cubanos en México. La represión política y las sombrías perspectivas económicas siguen siendo las principales razones por las que los cubanos emigran de la isla.
José Cabezas/Reuters
A migrant family from El Salvador and migrants from Cuba en route to The United States, rest as they crossed the Suchiate River from Tecun Uman, Guatemala to Ciudad Hidalgo
Sin embargo, algunos cubanos en Ciudad Juárez aseguran que también fueron motivados por las noticias de las caravanas. Luego del desembarco en el lado mexicano, los migrantes de la isla se unen a los centroamericanos en la travesía del extremo sur al norte de México.
José Cabezas/Reuters
Migrants from Central America and Cuba rest on a highway as others help a fellow migrant with health problems during their journey towards the United States, in Tuzantan
Desde principios del año pasado, las caravanas han sido un blanco frecuente del presidente estadounidense, Donald Trump, pero los críticos aseguran que, irónicamente, sus declaraciones han impulsado a los grupos y promovido el asilo como una posible vía para alcanzar el estatus legal. En la fotografía decenas de cubanos se mezclan con centroamericanos en un descanso de la caminata hacia el norte por una carretera de Chiapas, al sur de México.
José Torres/Reuters
Cuban migrants receive food at a church being used as a shelter in Ciudad Juarez
"Estas caravanas las ha mediatizado el presidente Trump", dijo Tonatiuh Guillén, comisionado del Instituto Nacional de Migración de México, a la radio local la semana pasada, según reseña la agencia Reuters. Más aún, algunos piensan que la línea más dura de Trump en las relaciones con Cuba ha contribuido a crear un sentimiento de desesperanza en la isla. En la fotografía varios migrantes cubanos esperan por su cita para solicitar asilo en un puesto fronterizo de EEUU en un refugio de Ciudad Juarez.
José Luis González/Reuters
Cuban migrants stand near a sign that says the shelter is at full capacity in Ciudad Juarez
En Ciudad Juárez, los cubanos representan entre el 75 y el 80% de los aproximadamente 3,600 migrantes en la zona, dijo Enrique Valenzuela, coordinador del Consejo Estatal de Población. La espera para solicitar asilo es de aproximadamente dos meses, aseguran los directivos de los refugios.
José Luis González/Reuters
Cuban migrant exercises at an abandoned building in front of a church being used as a shelter in Ciudad Juarez
El cuello de botella destaca una nueva realidad: los cubanos no disfrutan de las mismas ventajas que una vez tuvieron en el sistema de inmigración de Estados Unidos. "Por primera vez este año, los cubanos son tratados como todos los demás", dijo Wilfredo Allen, un abogado con sede en Miami que trabaja con inmigrantes cubanos. "La puerta especial para los cubanos ya se ha cerrado", agregó. En la foto un grupo de cubanos se ejercita en uno de los refugios de Ciudad Juárez donde esperan junto a los centroamericanos.
José Luis González/Reuters
Cuban migrants, waiting for their appointment to request asylum in the U.S., rest at a gym being used as a shelter in Ciudad Juarez
Cubanos en un refugio para migrantes en Ciudad Juárez. En los primeros cinco meses del año fiscal 2019, 6,289 migrantes de la isla acudieron a los puertos de entrada en la frontera entre Estados Unidos y México sin documentos. La cifra podría duplicar el total para todo el año fiscal 2018, según datos de Aduanas y Protección Fronteriza de EEUU. Si bien los cubanos generalmente tienen más posibilidades de recibir asilo que los centroamericanos por sus historias de persecución política, el éxito no está asegurado, dijo Allen, quien estima que sólo del 20 al 30% de sus clientes cubanos ganarán sus casos.
José Luis González/Reuters
Cuban migrant watches a soccer match at a church being used as shelter, in Ciudad Juarez
No obstante, ese mensaje no ha llegado a los cubanos que permanecen en Ciudad Juárez, muchos de los cuales tuvieron que vender sus vehículos, negocios u hogares para financiar el viaje. "Dicen que nosotros tenemos la prioridad, que nos reciben de una forma u otra. Siempre nos reciben", comentó Rojas, quien vendió casi la mitad de su ganado. "Ellos siempre nos aceptan", afirmó.
José Luis González/Reuters
Cuban migrant points to a board with the number of migrants requesting asylum in Ciudad Juarez
Un migrante cubano señala una pizarra con el número de migrantes que solicitan asilo cada día en un refugio en Ciudad Juárez. Los cubanos que tienen la suerte de obtener una visa estadounidense –para visitar a un familiar, por ejemplo– pueden volar hasta allí legalmente y tienen la posibilidad de solicitar la residencia después de un año en Estados Unidos. Para la mayoría, sin embargo, llegar a ese país no es fácil.
José Luis González/Reuters
Cuban migrants play dominoes at a church being used as a shelter in Ciudad Juarez
Incluso antes de que terminara la política de 'pies secos, pies mojados', los cubanos comenzaron a forjar nuevas rutas, volando a países de América Central y del Sur con requisitos de visa más laxos para luego ir al norte. Solo pocos países, como Guyana, no requieren visas para los cubanos. En la fotografía un grupo de migrantes cubanos que esperan jugando dominó en Ciudad Juarez.
José Luis González/Reuters
Cuban migrants attend a meeting at a church being used as a shelter in Ciudad Juarez
Cubanos en una iglesia refugio en Ciudad Juárez. El año pasado, Panamá facilitó el ingreso de los cubanos para hacer compras, creando otra vía para que algunos de ellos llegaran a Centroamérica. Arasay Sánchez, una mujer de 33 años, dijo que un día estaba navegando por Internet en un parque cuando vio una historia sobre las caravanas. Después de vender su casa y la mayoría de sus pertenencias, viajó a Panamá el 25 de enero.
José Luis González/Reuters
Cuban migrants play dominoes while waiting for their appointment to request asylum in the U.S., at a church being used as a shelter in Ciudad Juarez
Los expertos no creen que el flujo de migrantes cubanos vaya a disminuir pronto. Obama hizo más fácil para los estadounidenses viajar a la isla, generando nuevos negocios. Pero ese dinero se agotó después de que Trump endureció las reglas, dijo Pedro Freyre, un abogado que estudia la relación entre Estados Unidos y Cuba.
JOSE LUIS GONZALEZ/REUTERS
Cuban migrants queue to enter El Paso, Texas to request asylum in U.S. in Ciudad Juarez
Una fila de cubanos aguarda para entrar al puesto fronterizo de EEUU en El Paso, Texas. Lograr la entrada sería el fin de una larga odisea para el cubano Reinaldo Ramírez, de Jagüey Grande. A partir de 2006, intentó llegar en lancha, siete veces, y la nueva ruta ha sido igual de ardua. Voló a Guyana en septiembre junto a su esposa y tuvieron que caminar por la región de Darién, un tramo de jungla entre Panamá y Colombia. Las autoridades panameñas los deportaron a Colombia, obligándolos a repetir la caminata. En Ciudad Juárez Ramírez siente que está más cerca. "Casi tengo logrado mi objetivo y mi sueño americano", aseguró.
José Luis González/Reuters