Claves del cónclave del 7 de mayo de 2025: la elección de un nuevo papa
- Cerca de las 9:00 pm de Roma, la fumata negra fue el indicio de que aún no hay nuevo papa. Este miércoles comenzó el nuevo cónclave en el que los cardenales de la Iglesia católica elegirán al pontífice número 267 para suceder a Francisco, fallecido el pasado 21 de abril.
- 133 cardenales de todo el mundo están dentro de la Capilla Sixtina para realizar su voto en secreto y aislados por completo del 'exterior'.
- 108 de ellos fueron nombrados por Francisco. 135 cardenales eran elegibles para participar en el cónclave, pero dos de ellos estarán ausentes.
- El cónclave no tiene día para finalizar, pues los cardenales votan hasta que elijan un nuevo papa por mayoría de dos tercios de los votos (89)
- Este primer día se votó una vez por la tarde. Las siguientes jornadas se vota dos veces por la mañana y dos veces por la tarde cada día sucesivo.
- El resultado de un cónclave siempre es incierto y nunca está claro hasta que sale la fumata blanca, aquí te mostramos los candidatos más mentados para convertirse en el nuevo papa.
Seguimos la cobertura del nuevo papa en este nuevo blog.
Ahí te estamos contando quién es el nuevo papa y te mostramos las imágenes en directo desde el Vaticano.
El humo negro que salió esta tarde de la chimenea de la Capilla Sixtina tras tres horas y cuarto de deliberaciones, indica que ningún candidato logró los 89 votos necesarios para convertirse en el próximo papa y, por lo tanto, el cónclave continuará mañana.
Concluida esta primera jornada los cardenales son trasladados en autobuses a la Casa Santa Marta, donde vivía el papa Francisco, y el Colegio Etíope, un antiguo seminario. Ambos lugares están sellados y vigilados para garantizar el aislamiento y la confidencialidad del proceso.
El cónclave se reanudará mañana temprano. A las 7:30 horas celebrarán una misa, seguida por la oración de Laudes Matutinae (alabanzas matutinas) en la Capilla Sixtina y después comenzará una nueva votación. De alcanzar un acuerdo en esa primera ronda habrá humo blanco a media mañana. Si no hay concenso se votará de nuevo y ambas tandas se quemarán juntas, con una nueva fumata esperada hacia el mediodía hora de Roma.
De no elegirse papa, el proceso se repetirá por la tarde, con dos nuevas votaciones y otra oportunidad de fumata blanca entre las 16:00 y las 19:00 horas. Si tampoco se logra un acuerdo, los cardenales volverán a retirarse a sus residencias.
Desde la chimenea de la Capilla Sixtina salió humo negro, señal inequívoca de que aún no hay nuevo papa y de que ningún candidato ha alcanzado la mayoría de dos tercios de los votos (89) necesarios para ser elegido líder de la iglesia católica.
La práctica del humo como forma de comunicación con el exterior se remonta al siglo XIX. Es la única señal visible que informa al mundo sobre el desarrollo de las votaciones dentro del cónclave, ya que las papeletas se queman tras cada sesión para generar el humo correspondiente.
El anuncio de que ya hay nuevo papa solo llegará cuando de la chimenea salga humo blanco. En ese momento sabremos que los cardenales han llegado a un acuerdo.
Este miércoles 7 de mayo de 2025 inicia el cónclave en el Vaticano, la reunión de los cardenales de la Iglesia católica para elegir al sucesor del fallecido papa Francisco.
¿Cuánto dura el proceso? Nadie lo sabe. ¿Se sabe quién será el que sustituya al papa Francisco? No. Pero en medio de todas esas interrogantes hay quienes comparten en redes sociales mitos urbanos, teorías sin comprobar y mucha desinformación.
La muerte del papa Francisco también generó titulares y especulaciones en redes sociales sobre pronósticos de Nostradamus sin fundamentos ni consenso sobre lo que significan las supuestas adivinaciones de ese astrólogo del siglo XIV, famoso por su libro “Profecía”.
En elDetector hacemos un repaso por esas especulaciones y datos sin sustento teológico.
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Te explicamos paso a paso cómo se elige a un nuevo pontífice, líder de la Iglesia católica.
La muerte de un papa abre un proceso complicado, con rituales que tienen cientos de años de historia y que implican la transición en el liderazgo de quien es considerado jefe espiritual de la Iglesia católica y jefe de Estado Vaticano.
Cardenales de todo el mundo se reunirán hoy bajo los frescos de Miguel Ángel en la Capilla Sixtina para elegir a su nuevo líder tras la muerte de Francisco.
Es una reunión que se remonta a la Edad Media, cuando elegir al nuevo papa era una idea revolucionaria y al mismo tiempo cargada de mucho misticismo porque sus participantes juran guardar secreto de por vida.
En esta nota encontrarás los términos que escucharás durante el cónclave, algunos de ellos en latín.
Los cardenales reunidos en la Capilla Sixtina son quienes decidirán quién será el próximo papa justo frente al fresco del "Juicio Final", una de las obras maestras del renacimiento italiano.
El pintor italiano, Miguel Ángel, recibió el encargo de pintar esta obra en 1533, y fue el papa Pablo III, elegido en 1534, quien se aseguró de que el artista completara la labor. El fresco fue pintado en la pared oeste de la capilla y representa la segunda venida de Cristo y el destino final de las almas.
Sin embargo, debido a la cantidad de figuras desnudas que mostraba, el papa Pío IV ordenó cubrir sus partes íntimas. Esta tarea fue realizada por Daniele da Volterra, quien pasó a ser apodado “el Braghettone” por añadir ropajes a las figuras. Los frescos fueron restaurados siglos más tarde, entre 1979 y 1999.

La Capilla Sixtina se alista para la primera fumata del cónclave iniciado hoy, 7 de mayo. A partir de la 1 pm (ET) puede en cualquier momento salir el humo por la chimenea que dará la noticia si hay o no nuevo papa elegido.
La ventana central del balcón de la Basílica de San Pedro, decorada con largas cortinas rojas, ya está lista para que se asome por primera vez el papa que salga elegido en el cónclave que se inició hoy, 7 de mayo.
Este balcón es el lugar desde donde se presentará al mundo el nuevo pontífice.

Antes de la vista desde el balcón, la elección será anunciada mediante la tradicional fumata blanca. Esta columna de humo, que sale por la chimenea de la Capilla Sixtina, indica que los cardenales han alcanzado un acuerdo y elegido a un nuevo líder para la Iglesia Católica.
Después el cardenal protodiácono, Dominique Mamberti, aparecerá por la ventana ya preparada y proclamará la frase en latín “Habemus Papam” ("Tenemos Papa"). Tras este anuncio, el nuevo pontífice saldrá para presentarse por primera vez.
En víspera del inicio del cónclave, todo el personal vinculado en la organización de este evento prestó juramento de secreto. La centenaria ceremonia es una de las más celosamente guardadas en el mundo, por lo que violar ese juramento puede tener consecuencias.
La Capilla Sixtina no será un espacio para discursos, debates y negociaciones.
No será un espacio en el que los "bergoglistas", devotos de Jorge Bergoglio (el papa Francisco), y el ala más conservadora que criticó mucho su pontificado reformista enfocado en los pobres, debatan o intercambien opiniones.
Los intercambios, en realidad, se darán durante las comidas o reuniones en la residencia Santa Marta y otras dependencias vaticanas, donde los cardenales estarán aislados sin acceso a internet, celular, televisor o prensa.
Las elecciones de Benedicto XVI y Francisco tomaron dos días. La mayoría de los cardenales estima máximo tres; los más pesimistas, cinco.
Los purpurados, en cualquier caso, juran mantener en secreto los detalles de todo el proceso. Francisco nombró a cerca del 80% de los cardenales que participarán en el cónclave, el mayor y más internacional de la historia, con prelados de 70 territorios.
Los fieles observan las imágenes del cónclave hoy, miércoles 7 de mayo de 2025, en una pantalla gigante en la Plaza de San Pedro del Vaticano.

Este es el clima en la Plaza del Vaticano. Los cardenales ya están a puertas cerradas, comenzando las votaciones para elegir al nuevo papa.

La votación se realiza cuatro veces al día: dos por la mañana y dos por la tarde. Si, después de tres días, no se ha elegido ningún candidato, se pausa la votación durante un día de oración, conversaciones informales y una breve exhortación espiritual a cargo del cardenal diácono de mayor rango, de acuerdo con el sitio de noticias de el Vaticano.
Posteriormente, se reanuda la votación. Tras siete rondas adicionales sin éxito, se realiza otra pausa y una exhortación, primero a cargo del cardenal presbítero de mayor rango y, posteriormente, si es necesario, del cardenal obispo de mayor rango.
Si después de 21 votaciones aún no se elige ningún papa, se observa una pausa final para la oración, el diálogo y la reflexión. En este punto, la votación continúa, pero los cardenales solo pueden elegir entre los dos candidatos que recibieron más votos en la ronda anterior. Aun así, se requiere una mayoría de dos tercios, y los dos candidatos en cuestión no pueden votar.
Dentro de la Capilla Sixtina, el italiano Pietro Parolin, el cardenal elector más antiguo según el orden de precedencia, lideró a los cardenales en la invocación latina del Espíritu Santo: "Veni, Creator Spiritus".
Además de guardar secreto, los cardenales se comprometen a "servir fielmente" como papa si son elegidos.
Al grito de "extra omnes" (todos fuera), que hace salir a los cardenales que no están habilitados para votar, las puertas se cerraron y comenzó la votación secreta.
Cada cardenal escribe el nombre de su candidato, dobla la papeleta y la coloca en un plato de plata, que se usa para depositarla en una urna ubicada frente al Juicio Final.
Las papeletas se queman en una estufa con ayuda de químicos: si no se llega a los dos tercios (los 89 votos claves) el humo es negro; si hay papa, la fumata es blanca.
Parolin figura entre los favoritos para relevar a Francisco, de quien fue su secretario de Estado por 12 años. El diario Il Messaggero incluye además entre los papables al italiano Pierbattista Pizzaballa, el húngaro Peter Erdo, el esrilanqués Malcolm Ranjith y al español Ángel Fernández Artime.
Los purpurados se reunieron casi a diario desde el deceso de Bergoglio el 21 de abril para conocerse y discutir temas cruciales para la Iglesia como las finanzas vaticanas, el escándalo de las agresiones sexuales, la unidad de la institución y el perfil del próximo papa.