El Comando Central del Ejército de EEUU (Centcom) anunció este sábado que fuerzas bajo sus órdenes efectuaron 10 ataques contra más de 30 objetivos del Estado Islámico en Siria, entre el 3 y el 12 de febrero.
La intención de la ofensiva, indicó el Ejército, fue "sostener presión militar implacable sobre los remanentes de la red terrorista".
Los ataques alcanzaron objetivos de infraestructura y almacenamiento de armas del Estado Islámico, mediante el uso de municiones de precisión lanzadas desde aeronaves de ala fija, ala giratoria y no tripuladas.
El mismo Comando Central previamente ya había llevado a cabo cinco ataques contra un centro de comunicaciones del Estado Islámico, un nodo de logística crítico, e instalaciones de almacenamiento de armas entre el 27 de enero y el 2 de febrero, se informó.
"La operación Hawkeye Strike se puso en marcha en respuesta al ataque perpetrado el 13 de diciembre contra las fuerzas estadounidenses y sirias en Palmira. La emboscada del Estado Islámico causó la muerte de dos militares estadounidenses y un intérprete estadounidense", recordó el Comando Central.
El Ejército informó que "más de 50 terroristas del Estado Islámico han sido asesinados o capturados y más de 100 objetivos de infraestructura del Estado Islámico han sido atacados con cientos de municiones de precisión durante dos meses de operaciones específicas".