Sigue en directo el funeral de la reina Isabel II desde Londres.

La cureña (carro para piezas de artillería) en que fue transportado el féretro de Isabel II en Londres tiene una larga historia. Te contamos por qué no iba tirado por caballos sino por 142 miembros de la Marina Real.
El carro para cañones en que se transportó el féretro de Isabel II llegó a su destino final en Londres, el icónico Arco de Wellington.
Allí comenzó la ceremonia para trasladarlo al vehículo funebre que lo llevará hasta el castillo de Windsor.
El cortejo fúnebre fue acompañado por las campanadas del Big Ben y las salvas de cañón desde Hyde Park.

El príncipe Jorge, tercero en la línea de sucesión al trono, sale de la Abadía de Westminster acompañado por su madre, la princesa de gales, además de la reina consorte y Meghan Markle.
Entre los 2,000 invitados a la ceremonia del funeral de la reina Isabel II hay, además de mandatarios y monarcas, trabajadores sanitarios en representación de todos los que lucharon en la primera línea de la pandemia del coronavirus.
El Servicio Nacional de Salud (NHS) es uno de los orgullos de los británicos y su labor fue muy aplaudida durante la crisis sanitaria que golpeó con especial fuerza a Reino Unido.


La cabeza del cortejo fúnebre ya llegó al Arco de Wellington, donde el féretro debe ser colocado en un coche fúnebre para ser llevado hasta el castillo de Windsor, su destino final.

Este es el primer cortejo fúnebre de la familia real que recorre las calles de Londres desde 2002, cuando fueron los funerales de la que pasara a la historia como la reina madre, la viuda de Jorge VI y madre de Isabel II.
La pandemia de coronavirus obligó a que el funeral del marido de la reina, Felipe de Edimburgo, se viera restringido al castillo de Windsor.

A la cabeza del cortejo fúnebre de Isabel II, varios miembros de la policía montada de Canadá, uno de los países de los que el monarca británico es oficialmente jefe de Estado.

Los hijos y nietos de la reina acompañan a pie el cortejo fúnebre tras el servicio religioso celebrado en la Abadía de Westminster.
De nuevo, los príncipes Andrés y Harry no visten uniforme militar, ambos apartados de la actividad oficial de la familia real. El primero por sus problemas legales y el segundo por su decisión propia.

La corona de flores colocada sobre el féretro de Isabel II fue encargada personalmente por el rey Carlos III. Se puede ver una nota de su puño y letra que dice: "En recuerdo con amor y devoción".

El cortejo fúnebre recorre algunos de los rincones más icónicos de Londres, desde la puerta oeste de la Abadía de Wesminster hasta el Arco de Wellington, acompañado cada minuto por una salva de cañón desde Hyde Park y una campanada.
Está previsto que la comitiva llegue hasta el Arco de Wellington, uno de los rincones más característicos de la capital, en media hora.
Allí el féretro pasará a un coche fúnebre que lo trasladará al castillo de Windsor, donde será defintivamente enterrado.

Terminado el servicio fúnebre en la Abadía de Westminster, el féretro de Isabel II sale del templo para ser trasladado en procesión hasta el Arco de Wellington, en Londres, por la cureña tirada por 142 marineros.
La familia real seguirá al féretro a pie. En el Arco de Wellington será colocado en un coche fúnebre para ir hasta el castillo de Windsor, a las afueras de la capital.

Desde el fin de semana, unas 400 personas han tenido que ser atendidas por desmayos. Uno de los últimos, el agente de policía que aparece en la foto.
El servicio religioso está cerca de terminar. En la Abadía de Westminster se entona el himno nacional británico, desde el fallecimiento de Isabel II vuelve a ser "Dios salve al rey".

Los reyes de España, Felipe VI y Letizia, fueron sentados dentro de la Abadía de Westmnister junto al rey emérito, Juan Carlos I.
El distanciamiento entre el rey español y su impopular padre, que vive autoexiliado en Emiratos Árabes tras verse salpicado en numerosos escándalos, había despertando enorme interés por un posible reencuentro.
No llegaron juntos, sin embargo.