Yazan al-Kafarna tenía 10 años. Tras casi una semana de tratar de salvarle la vida, murió en la ciudad de Rafah, en el extremo sur de Gaza. Murió demacrado, murió por una hambruna que empieza a recrudecer en Gaza tras cinco meses de ofensiva de Israel iniciada tras un ataque de Hamas el 7 de octubre de 2023.

La imagen del niño Yazan fue capturada por el fotógrafo de la agencia AP Hatem Ali. Yazan está tumbado en una cama de hospital, extremadamente débil, consumido, con sus extremidades como las finas ramitas de un árbol pelado y con sus ojos profundamente hundidos en un rostro arrugado hasta el cráneo.
La imagen se convierte en el rostro del desastre humanitario de la guerra en Gaza.
Yazan nació con parálisis cerebral, una afección neurológica que disminuye habilidades motoras y puede dificultar la mecánica de tragar. Sus padres dijeron que tuvieron dificultades para encontrar alimentos que él pudiera comer, incluidas frutas blandas y huevos, desde que huyeron de su hogar en el norte de Gaza, arrasado por la ofensiva israelí.
El pequeño murió debido a un desgaste muscular extremo causado principalmente por la falta de alimentos, según dijo el doctor Jabr al-Shair, jefe del departamento de emergencias infantiles del Hospital Abu Youssef Najjar, citado por la agencia de noticias.
En el Hospital de Rafah, 16 bebés prematuros han muerto por causas relacionadas con la desnutrición en las últimas cinco semanas, dijo uno de los médicos a la AP
Hace poco, alrededor de 80 niños desnutridos atestaban las salas del hospital.
Hasta el fin de semana pasado, según el Ministerio de Salud de Gaza, gobernado por Hamas, al menos 16 niños ya murieron en la región por hambruna o desnutrición. Muchas madres no pueden dar leche a sus bebés porque ellas mismas están en estado de desnutrición.
En lo que va del conflicto, más de 31,000 personas murieron en Gaza, la mayoría de ellos niños y mujeres.
Los suministros de alimentos frescos en Rafah han disminuido, mientras que su población ha aumentado a más de un millón con todos los desplazados del norte.
"El hambre ha alcanzado niveles catastróficos”, dijo Jamie McGoldrick, el coordinador humanitario para los Territorios Palestinos Ocupados.