Cómo afectarán a las mujeres las leyes para restringir aún más el aborto que promueven los republicanos
Los estados republicanos no están esperando a que la Corte Suprema ponga fin a Roe Vs. Wade. Avanzan a paso firme con nuevas leyes para frenar el aborto moldeadas al estilo de la restrictiva ley de Texas, que dejó a las mujeres del estado casi sin posibilidad de realizarse un procedimiento seguro cerca de casa.
California planea convertirse en un estado santuario para el aborto si se anula el histórico fallo del caso Roe vs. Wade
Si el próximo año la Corte Suprema decide dar marcha atrás a Roe vs. Wade, que impide a estados prohibir el aborto, California se convertirá en un santuario para que mujeres puedan practicarse estos procedimientos y, además, se planea pagar viajes y alojamientos a pacientes de otras partes del país que se practiquen abortos en este estado. Los recursos para cubrir estos gastos saldrían de una parte del exceso de fondos en el presupuesto estatal de cerca de 31,000 millones de dólares.
Todas estas leyes violan lo establecido en el precedente histórico de Roe, que determinó que toda mujer tiene derecho al aborto hasta la viabilidad del feto, que generalmente ocurre a las 24 semanas. Los republicanos proponentes de estos proyectos están apostando a que la decisión de la Corte —que se conocerá en junio— sea favorable al proyecto de Mississippi y dé un espaldarazo a sus propuestas.
Esto está ocurriendo en al menos 29 estados en lo que va de 2022, según reportes de distintos medios. Los republicanos o avanzan con proyectos de ley o con medidas concretas, como en Ohio. En diciembre de 2021, el gobernador Mike DeWine firmó una ley que incluye penas para aquellos médicos que no den atención en circunstancias extremas, como cuando un feto nace vivo durante un aborto.
Mandel Ngan/AFP vía Getty Images
"En Estados Unidos, los cuerpos de las mujeres están bajo ataque", se lee en la pancarta de una manifestante a las afueras de la Corte Suprema el pasado 1 de noviembre.
Como respuesta, los demócratas intentan hacer contrapeso con proyectos para abrir sus puertas ante la pérdida de espacios en el mapa para realizarse un aborto. En California, por ejemplo, los legisladores están considerando catalogar al estado como un "santuario" para aquellas mujeres que tengan que viajar cientos de millas desde otros estados en búsqueda de servicios de salud reproductiva.
Bajo la afrenta republicana, el Instituto Guttmacher, dedicado a la investigación del aborto en Estados Unidos, cuenta que apenas 15 de los 50 estados serán territorios seguros para el aborto: tres de ellos (New Jersey, Oregon y Vermont) y el Distrito de Columbia han establecido ese derecho sin que haya interferencia de las autoridades estatales y 12 (California, Connecticut, Delaware, Hawaii, Illinois, Maine, Maryland y Massachussetts, Missouri, Nueva York, Rhode Island y Washington) han establecido explícitamente que el aborto está permitido antes del período de viabilidad del feto o en cualquier etapa del embarazo para proteger la salud de la mujer.
Estos serán los únicos espacios para acceder a un aborto seguro. Sin embargo, igual que en Texas, es posible que no todas las mujeres tengan los recursos para viajar y se vean obligadas a llevar sus embarazos a término. Distintos estudios y expertos han asegurado en repetidas ocasiones que cuando se limita el acceso al aborto aumenta el número de procedimientos caseros y con ello, las muertes de mujeres.
A continuación, detallamos cómo cambiará para las mujeres el acceso al aborto en al menos cinco estados republicanos donde legisladores pujan por leyes más restrictivas que pondrán en marcha una vez que la Corte Suprema decida sobre Roe Vs. Wade:
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En fotos: ellos defienden el derecho a decidir y alertan sobre los peligros de criminalizar el aborto en Alabama
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"Las mujeres de Alabama resisten" se lee en la pared de la habitación de Julia Walker, en Montgomery, Alabama. "Los legisladores de mi estado y la gobernadora Kay Ivey aprobaron recientemente una de las peores restricciones al aborto y por eso quiero destacar la hipocresía de decir que se trata de un estado prolife, 'que está a favor de la vida', cuando tiene una de las peores cifras de mortalidad infantil y ni siquiera ha expandido el Medicaid".
Ana María Rodríguez
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Travis Jackson es escolta en la clínica de Montgomery. Es veterano y tiene años trabajando como voluntario, en defensa de que las mujeres puedan decidir si desean llevar a término o no un embarazo. Dice que ha visto cómo los manifestantes "les gritan obscenidades a las mujeres". Poco a poco se han ido volviendo más violentos y ahora nos preocupa que las pacientes sean perseguidas cuando se dirigen a sus vehículos.
Ana María Rodríguez
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La entrada de la única clínica que practica abortos en la capital de Alabama: Reproductive Health Services. Afuera, dos manifestantes que aseguran haber manejado más de tres horas para acudir al centro de salud a protestar.
Ana María Rodríguez
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Ella es Mia Raven, fundadora de la 'Power House' un centro comunitario justo al lado de la clínica donde ella también trabaja: se encarga de todo lo que no es médico, de la parte administrativa. "Estas prohibiciones confunden a la gente. Las personas creen que ya no podrán acceder al cuidado que necesitan. No vas a detener los abortos al prohibirlos, lo único que esta ley conseguirá es restringir el acceso a los abortos seguros y las mujeres se van a morir. La gente cree que exagero cuando lo digo, pero no: las embarazadas harán lo que tengan que hacer si están desesperadas".
Ana María Rodríguez
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En la clínica de Montgomery solo se practican abortos los días viernes. Una patrulla de policía se estaciona afuera, a modo de prevenir incidentes violentos.
Ana María Rodríguez
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Helmi Helkin, líder del grupo de escoltas en la West Alabama Clinic, la única clínica en Tuscaloosa y una de las tres existentes en el estado.
Ana María Rodríguez
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La doctora Yashica Robinson, una ginecóloga con 14 años de experiencia que también ejerce como obstetra asistiendo un promedio de 20 partos al mes en otro hospital. Ella ha alzado su voz para explicar “cuán necesarios” son los servicios que provee destacando el mismo argumento de organizaciones de derechos humanos, abogados y demás expertos en salud reproductiva: “las prohibiciones al aborto no impiden que ocurran. lo único que hacen es volverlos menos seguros. Si alguien necesita uno, por la razón que sea, lo buscará, incluso fuera del sistema de salud”.
Ana María Rodríguez
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En el estado de Alabama hay un período de espera de 48 horas para quien necesite acceder al procedimiento”, explica la enfermera Lashonda Clemons-Pinchon. La ley exige a las enfermeras como ella ofrecer una sesión de consejería a quienes asistan a una primera cita en la clínica: les da a conocer sus opciones y les entrega un folleto con recursos de ayuda (como cupones de comida, por ejemplo) en caso de que decidan continuar con el embarazo. “No estoy lidiando con personas que no pueden decidir por sí mismas. Esta es probablemente una de las decisiones más complicadas que les tocará tomar en sus vidas, de modo que cuando llegan al consultorio, ya tienen claro lo que necesitan hacer”.
Ana María Rodríguez
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La Cámara de Representantes del estado de Alabama, sede de múltiples protestas desde que la legislación se aprobó.
Ana María Rodríguez
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El reverendo William Barber II, otra de las voces que se han alzado para condenar la restrictiva prohibición aprobada en el estado, que aún no está vigente, gracias a las demandas que la ACLU y Planned Parenthood le han interpuesto en corte.
Ana María Rodríguez
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"Un aborto me salvó la vida", dice esta joven que viajó desde Tenessee hasta Montgomery para protestar en contra de la legislación. Asegura que cuando se sometió al procedimiento lo hizo en medio de una relación abusiva que finalmente pudo abandonar.
Ana María Rodríguez
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"Estoy peleando por mi cuerpo y mis derechos", dice la pancarta de esta otra manifestante.