El Departamento de Justicia (DOJ) solicitó este martes a un juez federal que emita una orden de restricción temporal o un mandato judicial para bloquear la aplicación de la controversial ley de Texas que prohíbe los abortos después de unas seis semanas de embarazo, antes de que las mujeres sepan que están embarazadas, sin excepciones por violación o incesto.
A última hora del martes, el DOJ acusó a Texas en una presentación judicial de adoptar una ley "para impedir que las mujeres ejercieran sus derechos constitucionales".
En la moción de emergencia presentada ante el tribunal para el Distrito Occidental de Texas, División de Austin, el gobierno federal dijo que "un tribunal puede dictar una orden de restricción temporal o un requerimiento judicial preliminar como medio de prevenir el daño al demandante antes de que el tribunal pueda adjudicar plenamente las reclamaciones en disputa".
El caso fue asignado al juez de distrito Robert Pitman.
Se trata de una nueva acción judicial del gobierno de Biden, después de que demandara al estado la semana pasada para intentar bloquear la ley de aborto más restrictiva del país, conocida como Proyecto de Ley 8 que prohíbe el procedimiento a partir de las seis semanas de embarazo y permite a los ciudadanos privados emprender acciones legales contra cualquiera que ayude a una mujer a interrumpir su embarazo.
La ley indica que los particulares que denuncien un aborto pueden recibir una indemnización de 10,000 dólares si sus demandas tienen éxito. Pueden demandar a los proveedores de abortos, a los trabajadores de las clínicas o a quienes ayuden a una mujer a pagar el procedimiento o a llevarla a una clínica.
"Estados Unidos tiene la autoridad para pedir una reparación a este tribunal contra el Estado de Texas, especialmente a la luz de los obstáculos procesales que Texas erigió para proteger la S.B. 8 del escrutinio judicial en las demandas de las personas directamente afectadas", argumentaron los abogados del gobierno en la petición al juez.
Alegan que la ley ha "perjudicado grave e irremediablemente la capacidad de las mujeres para ejercer su derecho constitucional al aborto en todo el Estado".
"Cuando otros Estados han promulgado leyes que restringen los derechos reproductivos en la medida en que lo hace la S.B. 8, los tribunales han prohibido la aplicación de las leyes antes de que pudieran entrar en vigor. En un esfuerzo por evitar ese resultado, Texas ideó un plan sin precedentes que pretende negar a las mujeres y a los proveedores la posibilidad de impugnar la S.B. 8 en un tribunal federal. Este intento de proteger una ley claramente inconstitucional de la revisión no puede sostenerse", agrega el DOJ.
Los proveedores de servicios de aborto han dicho que cumplirán la ley, pero algunas de las dos docenas de clínicas de Texas han dejado de ofrecer servicios de aborto temporalmente. Las clínicas de los estados vecinos, por su parte, han visto un aumento de pacientes procedentes de Texas.
La polémica por la ley antiabortos de Texas produce en un momento en el que la Corte Suprema tiene previsto abordar un caso relativo a la prohibición de las 15 semanas en Mississippi, que supone un desafío directo a la sentencia Roe v. Wade. que marcó un hito en 1973 al garantizar el derecho al aborto e impedir que los estados impongan cargas indebidas a esa decisión. Muchos defensores del derecho al aborto consideran que la ley de Texas es la mayor amenaza a la Roe v. Wade.
Una docena de otros estados han aprobado leyes que prohíben los abortos después de unas seis semanas de embarazo. Pero los jueces federales han impedido que esas medidas entren en vigor, al considerar que las leyes son incompatibles con Roe v. Wade.
En fotos: ellos defienden el derecho a decidir y alertan sobre los peligros de criminalizar el aborto en Alabama
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"Las mujeres de Alabama resisten" se lee en la pared de la habitación de Julia Walker, en Montgomery, Alabama. "Los legisladores de mi estado y la gobernadora Kay Ivey aprobaron recientemente una de las peores restricciones al aborto y por eso quiero destacar la hipocresía de decir que se trata de un estado prolife, 'que está a favor de la vida', cuando tiene una de las peores cifras de mortalidad infantil y ni siquiera ha expandido el Medicaid".
Ana María Rodríguez
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Travis Jackson es escolta en la clínica de Montgomery. Es veterano y tiene años trabajando como voluntario, en defensa de que las mujeres puedan decidir si desean llevar a término o no un embarazo. Dice que ha visto cómo los manifestantes
"les gritan obscenidades a las mujeres". Poco a poco se han ido volviendo más violentos y ahora nos preocupa que las pacientes sean perseguidas cuando se dirigen a sus vehículos.
Ana María Rodríguez
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La entrada de la única clínica que practica abortos en la capital de Alabama: Reproductive Health Services. Afuera, dos manifestantes que aseguran haber manejado más de tres horas para acudir al centro de salud a protestar.
Ana María Rodríguez
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Ella es Mia Raven, fundadora de la 'Power House' un centro comunitario justo al lado de la clínica donde ella también trabaja: se encarga de todo lo que no es médico, de la parte administrativa. "Estas prohibiciones confunden a la gente. Las personas creen que ya no podrán acceder al cuidado que necesitan. No vas a detener los abortos al prohibirlos, lo único que esta ley conseguirá es restringir el acceso a los abortos seguros y las mujeres se van a morir. La gente cree que exagero cuando lo digo, pero no: las embarazadas harán lo que tengan que hacer si están desesperadas".
Ana María Rodríguez
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En la clínica de Montgomery solo se practican abortos los días viernes. Una patrulla de policía se estaciona afuera, a modo de prevenir incidentes violentos.
Ana María Rodríguez
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Helmi Helkin, líder del grupo de escoltas en la West Alabama Clinic, la única clínica en Tuscaloosa y una de las tres existentes en el estado.
Ana María Rodríguez
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La doctora Yashica Robinson, una ginecóloga con 14 años de experiencia que también ejerce como obstetra asistiendo un promedio de 20 partos al mes en otro hospital. Ella ha alzado su voz para explicar “cuán necesarios” son los servicios que provee destacando el mismo argumento de organizaciones de derechos humanos, abogados y demás expertos en salud reproductiva: “las prohibiciones al aborto no impiden que ocurran. lo único que hacen es volverlos menos seguros. Si alguien necesita uno, por la razón que sea, lo buscará, incluso fuera del sistema de salud”.
Ana María Rodríguez
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En el estado de Alabama hay un período de espera de 48 horas para quien necesite acceder al procedimiento”, explica la enfermera Lashonda Clemons-Pinchon. La ley exige a las enfermeras como ella ofrecer una sesión de consejería a quienes asistan a una primera cita en la clínica: les da a conocer sus opciones y les entrega un folleto con recursos de ayuda (como cupones de comida, por ejemplo) en caso de que decidan continuar con el embarazo. “No estoy lidiando con personas que no pueden decidir por sí mismas. Esta es probablemente una de las decisiones más complicadas que les tocará tomar en sus vidas, de modo que cuando llegan al consultorio, ya tienen claro lo que necesitan hacer”.
Ana María Rodríguez
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La Cámara de Representantes del estado de Alabama, sede de múltiples protestas desde que la legislación se aprobó.
Ana María Rodríguez
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El reverendo William Barber II, otra de las voces que se han alzado para condenar la restrictiva prohibición aprobada en el estado, que aún no está vigente, gracias a las demandas que la ACLU y Planned Parenthood le han interpuesto en corte.
Ana María Rodríguez
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"Un aborto me salvó la vida", dice esta joven que viajó desde Tenessee hasta Montgomery para protestar en contra de la legislación. Asegura que cuando se sometió al procedimiento lo hizo en medio de una relación abusiva que finalmente pudo abandonar.
Ana María Rodríguez
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"Estoy peleando por mi cuerpo y mis derechos", dice la pancarta de esta otra manifestante.
Ana María Rodríguez