El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS) emitió una directiva en la que ordena al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) aplicar "sanciones más estrictas, incluida la deportación, contra extranjeros que participen ilegalmente en las elecciones estadounidenses".
De acuerdo con el comunicado oficial, la medida se basa en disposiciones de la Ley de Inmigración y Nacionalidad (INA), que establecen que el voto ilegal o la falsa declaración de ciudadanía pueden ser motivo de expulsión del país, incluso en casos en los que los extranjeros cuenten con presencia legal en Estados Unidos.
El DHS señala que estas disposiciones no requieren una condena penal previa para iniciar procedimientos migratorios, lo que amplía el alcance de su aplicación en casos relacionados con fraude electoral o participación indebida en procesos de votación.
Las elecciones, "principio fundamental de la democracia"
En una carta dirigida a la dirección del ICE, el asesor jurídico general del DHS, James Percival, afirmó que mantener la integridad de las elecciones estadounidenses es un principio fundamental del sistema democrático.
“La importancia de unas elecciones libres, justas y honestas es indiscutible”, señaló Percival, citando al presidente Donald Trump.
Añadió que el voto ilegal “diluye los votos de los ciudadanos estadounidenses y socava nuestra democracia” y que “debe tener consecuencias”.
La directiva forma parte de la implementación de políticas impulsadas mediante la Orden Ejecutiva 14248, firmada en marzo de 2025, titulada “Preservar y proteger la integridad de las elecciones estadounidenses”.
Dicha orden establece acciones en todo el gobierno federal para reforzar la verificación de elegibilidad de votantes, el intercambio de información entre agencias, la aplicación de leyes de integridad electoral y el enjuiciamiento del voto ilegal por parte de extranjeros.
Entre los puntos incluidos también se contempla el fortalecimiento de sistemas de votación y la coordinación interinstitucional para detectar posibles irregularidades.
El DHS sostuvo que la participación de no ciudadanos en elecciones representa una violación a la ley federal y que las agencias encargadas de la aplicación migratoria deberán priorizar estos casos bajo los lineamientos establecidos.