Dos senadores republicanos consideran que la acusación de violación hecha por la conocida escritora E. Jean Carroll contra el presidente Donald Trump debería ser investigada para determinar su veracidad.
Los dos republicanos son la senadora por Iowa Joni Ernst y el senador por Utah Mitt Romney. Sus declaraciones se escuchan en medio de un amplio silencio sobre el tema por parte del partido, que solo ha rechazado los hechos y ha dado su respaldo al Presidente.
Jean Carroll, de 75 años y quien fue durante mucho tiempo escritora de la revista Elle, contó recientemente, con detalles bastante gráficos, cómo ocurrió la presunta violación hace 23 años en un vestidor de una tienda de Bergdorf Goodman en Nueva York.
Ante la pregunta de si las declaraciones de Carroll deberían ser escuchadas, Ernst respondió que tanto Trump como la escritora deberían ser interrogados sobre la supuesta agresión: “Cualquiera que haga una acusación como esa debería comparecer", dijo la senadora al canal CNN. "Obviamente tiene que haber alguna información adicional. Necesitan entrevistarla. Tienen que visitarlo a él", añadió.
El republicano Mitt Romney considera que se trata de "una acusación muy seria": "Espero que sea completamente investigada. El Presidente dijo que no sucedió y desde luego espero que ese sea el caso".
Ante las declaraciones de los dos republicanos, columnistas de diferentes medios han puesto el foco en cómo se ha llegado a un punto en que tales declaraciones son noticia, en un contexto en que el Partido Republicano apenas menciona el tema y hasta la propia prensa parece haberlo olvidado.
Durante la campaña presidencial pasada, otras 15 mujeres acusaron directamente al mandatario de abuso o agresión sexual. Las denuncias iban desde toqueteos en sus partes íntimas sin su consentimiento, hasta besos y acoso.
En fotos: 15 mujeres que acusan a Donald Trump y que el presidente responde que son "fake news"
Stormy Daniels
Stormy Daniels. La actriz de cine para adultos asegura que conoció a Trump en 2006 y mantuvo una relación consensuada con él por al menos un año. El presunto romance comenzó un año después de que el presario se casara con Melania, y poco después de que esta diera a luz a Barron. Aunque firmó un acuerdo de confidenciaalidad poco antes de las elecciones de 2016 para no hablar del caso, en marzo contó su versión por primera vez en televisión en entrevista con CBS.
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Karen McDougal
Karen McDougal. La modelo de la revista Playboy asegura que tuvo una aventura de varios meses con Trump hace más de una década. Afirma que había vendido su historia al diario National Enquirer antes de las elecciones pero que el medio decidió no publicarla. Le pagaron $150,000, pero ahora ella quiere salirse de ese acuerdo. Según McDougal el diario no 'actuó solo'. En las sombras de ese pago habría estado el abogado Michael Cohen, tildado como el 'solucionador de problemas de Trump'.
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Summer Zervos
Summer Zervos. La antigua concursante del programa 'The Apprentice' , el realityshow que Trump conducía, asegura que el empresario la besó contra su voluntad en su oficina de Nueva York e hizo lo mismo en una cena en donde, además, manoseó sus senos y sugirió acostarse a ver "algo en la televisión". Zervos dice que rechazó los avances de Trump y que él "presionaba sus genitales" contra ella. De cara a las presidenciales de 2016, Zervos hizo estas acusaciones públicas. El entonces candidato republicano dijo que era una “ficción".
Reuters
KRISTIN ANDERSON
Kristin Anderson. Aseguró al diario
The Washington Post que a principios de la década de 1990, cuando era era una aspirante a modelo,Trump la tocó sin su consentimiento debajo de su minifalda, en su entrepierna y su vagina a través de la ropa interior. El incidente ocurrió en un concurrido club nocturno de Nueva York.
The Washington Post
CASSANDRA SEARLES
Cassandra Searles. En una entrada en Facebook la ex Miss Washington 2013 acusó a Trump de "continuamente agarrarme el trasero". La concursante, que se refiere a Trump como un “misógino”, asegura que trataba a las participantes en el certamen de belleza como “ganado“
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Natasha Stoynoff
Natasha Stoynoff. La periodista de la revista
People asegura que Trump la besó agresivamente sin su consentimiento durante una entrevista en su vivienda de Mar-o-Largo en 2005. Cuando Melania Trump, que entonces estaba embarazada, subió a cambiarse de ropa para el reportaje, Trump invitó a la periodista a mostrarle los cuartos de la lujosa vivienda y en una de ellas la acorraló y besó sin su permiso.
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JESSICA LEEDS
Jessica Leeds. Aseguró a The New York Times que en un vuelo hacia Nueva York hace más de tres décadas la invitaron a pasar de clase económica a primera clase y le asignaron un puesto al lado de Trump, con quien mantuvo una conversación cordial durante la cena. Luego el empresario le tocó los senos y trató de subir su mano por su falda sin su consentimiento.
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Ivana Trump
Ivana Trump. La primera esposa del magnate lo acusó en
una declaración judicial de haberla forzado a tener sexo después de una discusión. Aós después Ivana aclaró que no se trataba de una violación física, sino emocional, un argumento que repitió en 2015, en los incois de la campaña por la primaria republicana, cuando volvieron a airearse sus quejas de los años del divorcio.
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LISA BOYNE
Lisa Boyne. La empresaria dijo a
la publicación Huffington Post que en el verano de 1996, durante una cena en un restaurante y frente a varios testigos, Trump hizo que varias mujeres desfilaran frente a su mesa, miró bajo sus faldas, comentó sobre si estaban usando ropa interior o no y sobre cómo lucían sus genitales. “Fue la escena más ofensiva de la que he sido parte en mi vida", aseguró Boyne.
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JILL HARTH
Jill Harth. Conoció a Trump como organizadora de un concurso de belleza. Asegura que la acosaba y acabó denunciándolo por un incidente durante una fiesta en la mansión Mar-a-Lago en donde la manoseó y la sujetó empujándola contra una pared en lo que la afectada calificó como un “intento de violación”. No obstante, la denuncia terminó en un acuerdo extrajudicial que incluyó una cláusula de confidencialidad.
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MINDY MCGILLIVRAY
Mindy McGillivray. Le
aseguró al Palm Beach Post que Trump la había tocado de manera inapropiada en contra de su voluntad en su hotel Mar-a-Lago hace 13 años, cuando ella tenía 23. McGillivray no denunció el incidente a las autoridades pero, según el relato, su acompañante ese día, el fotógrafo Ken Davidoff, recuerda cómo la joven le contó que Trump le había tocado el trasero.
Ap
TEMPLE TAGGART
Temple Taggart. La ex Miss Utah
acusó al magnate de haberla besado contra su voluntad. "Me besó directamente en los labios. Pensé, 'Dios mío, qué asco'. Él estaba casado con Marla Maples en ese momento. Creo que hubo otras chicas que besó en la boca. Yo pensé, 'Wow, eso es inapropiado'", le dijo Taggart a
The New York Times. Aseguró que hizo lo mismo un par de meses después en la Torre Trump cuando la invitó a discutir su carrera.
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RACHEL CROOKS
Rachel Crooks. Contó al New York Times que el candidato la besó en la boca sin su permiso cuando trabajaba como recepcionista en la Torre Trump en Nueva York. Según Crooks, que entonces tenía 22 años, se acercó a saludarle mientras esperaba el ascensor, se dieron la mano y acto seguido la besó en las mejillas y luego directamente en la boca, lo que le hizo sentir "insignificante".
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CATHY HELLER
Kathy Heller. Aseguró al
periódico The Guardian que hace 20 años conoció a Trump en un brunch del Día de las Madres al que asistió con su esposo, tres hijos y otros familiares en la mansión Mar-a-Lago. Entonces Trump la agarró y le trató de dar un beso, ella se volteó esquivándolo y él se enfadó y le dijo "Ay, por favor". Luego la sujetó y la besó en la boca.
David Maris
TASHA DIXON
Tasha Dixon. La
ex Miss Arizona detalló cómo Trump en 2001 entró a los vestidores donde se encontraban las modelos sin anunciarse ni darles tiempo de cubrirse y habló de que nadie podía quejarse porque él era el dueño.
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Para defenderse de las acusaciones de Carroll, Donald Trump dijo en una entrevista a la web The Hill: “No es mi tipo", refiriéndose a la escritora, a quien dijo no conocer aunque una foto los muestra interactuando junto a otras personas.
En la mayoría de los casos, los miembros del Partido Republicano consultados sobre las acusaciones de la escritora han esquivado el tema.
Según informó CNN, John Tune, senador por el estado de Dakota del Sur y una figura que va tomando relevancia entre el liderazgo republicano, calificó los presuntos actos de "comportamiento inaceptable y deplorable", pero dijo que "el presidente los niega, no puedo comentarlos porque no sé cuál es la verdad".
"Cada vez que tienes una situación como esta donde nadie sabe exactamente cuál es la verdad y cuáles son los hechos, es difícil sacar conclusiones firmes y rápidas", añadió.
El senador Lindsey Graham, un aliado de Trump, dijo a CNN que “(el Presidente) lo ha negado y eso es suficiente para mí".
Otros republicanos como Mitch McConnell (líder de la mayoría en el Senado), Marco Rubio (Florida), Deb Fisher (Nebraska), John Cornyn (Texas) o Lamar Alexander (Tennessee) se han negado a hacer comentarios.
Pero en medio del silencio republicano y contrario a las posiciones de Romney y Ernst, algunos miembros del partido mostraron directamente su apoyo a Trump y desacreditaron a la escritora.
El senador James Lankford sugirió que la autora presentó su alegato debido a motivaciones financieras. “Sé que ella está vendiendo un libro ", dijo Lankford, citado por The Huffington Post.
Ese mismo diario recoge otras opiniones de republicanos como Thom Tillis, de Carolina del Norte, quien dijo directamente que creía en Trump y que toma la negativa del Presidente como “un valor nominal”.