El presidente Donald Trump comenzó su examen físico anual hace seis meses en el hospital Walter Reed, en Maryland, pero aún no lo ha completado. La Casa Blanca no ha explicado a los medios por qué toma tanto tiempo completar el examen de salud de Trump, cuando se trata de evaluaciones de rutina.
El mandatario dijo hace un par de meses que "probablemente" iría a finalizarlo en los próximos 90 días. "Estoy tan ocupado que no puedo hacerlo", respondió, en aparente referencia a la naciente crisis del coronavirus que forzó a la paralización de muchas actividades económicas en el país.
A los 73 años, Trump es la persona de mayor edad que ha jurado su primer mandato como presidente y las preguntas sobre su salud se han vuelto relevantes, sobre todo desde que anunció esta semana que está tomando hidroxicloroquina para evitar contraer el coronavirus.
Las evaluaciones médicas anuales de los presidentes se completan por lo general a principios del año y es poco común que los exámenes de rutina se realicen por etapas y con meses de separación, según indica la cadena de noticias NBC.
Estudio sugiere que la medicina recomendada por Trump está relacionada con un mayor riesgo de muertes en pacientes con coronavirus
En septiembre de 2016, cuando era candidato presidencial por el Partido Republicano y presionado para realizarse un exámen médico luego de que la demócrata Hillary Clinton había sido diagnosticada con neumonía, Trump reveló algunos vagos datos sobre su salud en un programa de televisión, en el que afirmaba que padecía sobrepeso y altos niveles de colesterol, por los que tomaba medicamentos para reducirlo.
Ya como presidente, en 2018 se sometió a su primer exámen médico al frente del país. Si bien se le declaró con un "excelente estado de salud", se le recomendó que tratara de perder entre 9 y 15 libras mediante dieta y ejercicio. Tiempo después, la Casa Blanca admitió que el mandatario no había seguido el plan nutricional "con rigurosidad".
A principios de 2019, el presidente considero que tenía "muy buena salud en general", luego de hacerse otro chequeo médico en el que fue revisado por 12 especialistas en diversas áreas médicas, por casi cuatro horas.
Hace medio año, en una visita que no fue anunciada y permaneció en secreto durante dos días, Trump realizó una parte de su examen físico anual, ya que anticipaba "un 2020 muy ocupado”, según dijo la Casa Blanca en su momento.
"Como parte de otorgarle a un presidente tanto poder, tiene la obligación de demostrar que está bien o, si no lo está, hacernos saber exactamente lo que está mal", dijo el historiador presidencial Michael Beschloss a NBC News.
"Desde la década de 1950, cuando Dwight Eisenhower publicó información sin precedentes sobre el ataque cardíaco, la ileítis y el accidente cerebrovascular que sufrió en el cargo, la mayoría de los presidentes han cumplido esa demanda, incluida la publicación de los resultados de exámenes físicos regulares", insistió Beschloss.
Ante el debate sobre la lucidez de Trump, recordamos los problemas de salud mental de 7 presidentes anteriores
mount rushmore
Pensar que algunos presidentes podrían no haber estado en su sano juicio al tomar decisiones trascendentes es, cuando menos, inquietante. Pero todo apunta a que
ha ocurrido con más frecuencia de la que políticos e historiadores a veces quisieran admitir.
Getty Images/Scott Olson
Oval Office 2014
Eso es lo que concluyó un
estudio realizado por la Universidad de Duke en 2006 en el que se pidió a varios psiquiatras analizar la data biográfica de
37 presidentes estadounidenses (desde George Washington en 1776, hasta Richard Nixon en 1974). Sorpresivamente, llegaron a la conclusión de que
casi la mitad de ellos (49%) padecieron desórdenes psiquiátricos (diez durante su mandato).
Pete Souza/The White House
casa blanca
Desde 1964,
la Asociación Estadounidense de Psiquiatría prohíbe a sus miembros opinar sobre la salud mental de funcionarios electos o candidatos a la presidencia. Sin embargo, otros renombrados especialistas y académicos que no pertenecen al grupo suelen
realizar evaluaciones, analizar síntomas y opinar.
Getty Images
Abraham Lincoln
Abraham Lincoln batalló contra la
depresión clínica toda su vida y se cree que incluso llegó a contemplar el
suicidio en varias oportunidades, pero los historiadores coinciden en que eso nunca obnubiló su juicio o se interpuso en su carrera política.
Getty Images
johnson
Según los psiquiatras que participaron en el estudio de la Universidad de Duke,
Lyndon Johnson padecía de desorden bipolar. Su asistente personal luego
publicó un libro en el que relató que el comportamiento del presidente a veces era “atemorizante” y que incluso daba
señales de paranoia.
AFP/Getty Images
teddy roosevelt
Otro que según el análisis de Duke ha podido sufrir de desorden bipolar con cambios de humor extremos fue Theodore Roosevelt. Para el psicólogo Guy Winch, el que Roosevelt haya emprendido una expedición de dos años hacia el Amazonas (durante la cual tres personas fallecieron) sugiere un patrón maníaco. El escritor Mark Twain aseguró que el político estaba “claramente loco”.
Hulton Archive/Getty Images
# 37- Richard Nixon. Mandato desde 20 de enero de 1969 y hasta 9 de agosto de 1974
Richard Nixon tenía problemas de
dependencia al alcohol y ataques repentinos de ira. Se dice que en 1970 luego de la reacción hostil del público ante los bombardeos a Camboya,
consultó a un psicoterapeuta que lo catalogó como “neurótico”. Varios autores han asegurado que para mejorar sus estados de ánimo, llegó a
tomar una droga llamada Dilantin que tiene severos efectos secundarios como confusión, pérdida de la memoria y que afecta la función cognitiva. También se rumorea que una vez
ordenó un ataque nuclear contra Corea del Norte, pero que Henry Kissinger advirtió al Alto Mando esperar a que Nixon estuviera sobrio para confirmar la decisión que luego no se ejecutó.
Getty Images
Reagan
Ronald Reagan sufrió de
Alzheimer, que no es un trastorno psiquiátrico pero sí que causa síntomas que afectan la salud mental, como depresión, ansiedad y alucinaciones. Aunque no queda claro si ya la sufría cuando fue presidente, su hijo Ron Reagan contó en su libro que el mandatario sí mostro
señales de demencia en la Casa Blanca. Un
artículo publicado en The New Yorker también reportó que varios asesores estaban tan preocupados por su lucidez, que consideraron invocar la 25va enmienda de la Constitución, que llama al vicepresidente a tomar el lugar del presidente si este se encuentra incapacitado.
Wikicommons
woodrwow wilson
Woodrow Wilson tuvo síntomas de depresión durante su mandato. En 1919 sufrió un accidente cerebrovascular que, según se dice, lo dejó incapacitado, pero todo se mantuvo en secreto. Historiadores luego descubrieron que su esposa asumió parte de sus labores en la presidencia.
Getty Images/ Tony Essex / Stringer
Todos los documentos relativos a la muerte de JFK serán dados a conocer.
Los detalles del estado de salud de
John F. Kennedy constituyen uno de los secretos más guardados de la historia de Estados Unidos. Sin embargo,
reportes aseguran que tuvo problemas de depresión: tomaba
estimulantes, pastillas contra la ansiedad y barbitúricos para dormir. Llegó a tomar
hasta 8 medicamentos distintos al día.
STRINGER/AFP/Getty Images)