El FBI ejecutó este lunes una orden de allanamiento en el resort Mar-a-Lago, propiedad de Donald Trump, en Palm Beach, Florida, aparentemente buscando documentos con información clasificada que supuestamente el expresidente tendría en su poder.
En un comunicado, el exmandatario manifestó su enojo al señalar que su casa estaba "sitiada, allanada y ocupada por un gran grupo de agentes del FBI”.
“Después de colaborar y cooperar con las agencias gubernamentales pertinentes, esta incursión no anunciada en mi casa no era necesaria ni apropiada”, dijo Trump en su comunicado.
La acción marca una escalada dramática en el escrutinio policial de Trump y se produce cuando ha estado sentando las bases para hacer otra candidatura a la presidencia.
"Nunca antes le había sucedido algo así a un presidente de los Estados Unidos", agregó en el comunicado el expresidente.
Trump y sus aliados trataron inmediatamente de presentar la búsqueda como parte de un esfuerzo impulsado por los demócratas para evitar que gane otro mandato en 2024, a pesar de que la Casa Blanca de Biden dijo que no tenía conocimiento previo de ello y de que el actual director del FBI, Christopher Wray, fue nombrado por Trump hace cinco años y sirvió como funcionario de alto rango en un Departamento de Justicia dirigido por los republicanos.
La portavoz del Departamento de Justicia, Dena Iverson, declinó hacer comentarios sobre el registro, incluso sobre si el fiscal general Merrick Garland había autorizado personalmente el registro.
Sin embargo, registrar propiedades de un expresidente para buscar posibles pruebas de un delito es muy inusual y requeriría la aprobación de las altas esferas del Departamento de Justicia, indica un reporte de The Washington Post.
La presidenta del Comité Nacional Republicano (RNC, por sus siglas en inglés), Ronna McDaniel, sugirió que la actividad del FBI fue un ataque partidista.
"Innumerables veces tenemos ejemplos de demócratas que se burlan de la ley y abusan del poder", dijo McDaniel, una defensora de Trump.
Mientras, el senador aliado de Trump, Lindsey Graham, republicano de Carolina del Sur, sostuvo: "Estamos a 100 días de las elecciones de mitad de término. Es probable que el presidente Trump vuelva a presentarse en 2024. Nadie está por encima de la ley. La ley debe estar por encima de la política”, indicando que podría tener implicancias políticas.
Por su parte, el gobernador republicano de Florida, Ron DeSantis, sugirió que es una "escalada" contra un adversario político.
El descubrimiento de información clasificada en Mar-a-Lago a principio de año fue remitido al Departamento de Justicia por la Administración Nacional de Archivos, que dijo que había encontrado material clasificado en 15 cajas en la residencia.
Trump ha dicho previamente que los registros presidenciales fueron entregados "en un proceso ordinario y rutinario".
Hay múltiples leyes federales que rigen el manejo de los registros clasificados y los documentos sensibles de gobierno.
Una ley prevé hasta cinco años de prisión que tipifica como delito eliminar dichos registros y conservarlos en un lugar no autorizado.
Otro estatuto tipifica como delito el mal manejo de registros clasificados, ya sea intencionalmente o de manera gravemente negligente.
Aunque una orden de registro no sugiere que los cargos penales estén cerca o incluso se esperen, los funcionarios federales que buscan obtener una deben primero demostrar que tienen una causa probable de que se produjo un delito.
El presidente de la Asociación de Agentes del FBI, Brian O'Hare, en declaraciones a The Washington Post hizo una fuerte defensa de los investigadores que llevan a cabo registros aprobados por los tribunales, sin comentar específicamente el caso de Trump.
O'Hare destacó que las órdenes de registro son emitidas por jueces federales, "deben satisfacer reglas de procedimiento detalladas y claras, y son el producto de la colaboración y consulta con los abogados pertinentes del Departamento de Justicia".
El senador por Texas, Ted Cruz, se sumó en la noche del lunes a la ola de reacciones indignadas de republicanos tras el allanamiento del FBI a la casa de Trump en Florida.
"El allanamiento del FBI contra Donald Trump no tiene precedentes. Es corrupto y un abuso de poder", aseguró en Twitter sin brindar detalles de sus acusaciones de supuesta corrupción.
"Y con 87 000 nuevos agentes del IRS, también vienen por TI", vaticinó el republicano.
Luego pidió audiencias e investigaciones en el Congreso, asegurando que "el pueblo estadounidense merece saber por qué Biden está utilizando al FBI como sus ejecutores políticos". Las decisiones del Departamento de Justicia y del Buró de Investigaciones no están bajo la orden de la Casa Blanca.
En una publicación en redes sociales el lunes por la noche, Trump dijo que el allanamiento es un "arma del Sistema de Justicia, y el ataque de los demócratas de izquierda radical que desesperadamente no quieren que me presente a la presidencia en 2024".
Legisladores y políticos republicanos también reaccionaron el lunes por la noche, declarando que el registro de Mar-a-Lago es un ataque con motivaciones políticas.
Otra investigación separada relacionada con los intentos de Trump y sus aliados de revocar el resultado de las elecciones presidenciales de 2020 y los disturbios del 6 de enero de 2021 en el Capitolio también se ha intensificado en Washington.
Las circunstancias del allanamiento a la casa de Trump no están claras por el momento. Sin embargo, el Departamento de Justicia ha estado investigando el hallazgo de cajas con información clasificada que fueron llevadas a Mar-a-Lago una vez concluida la presidencia de Trump.
Dos personas familiarizadas con el asunto, que hablaron a la agencia AP bajo condición de anonimato, dijeron que los agentes estaban buscando si Trump tenía registros presidenciales adicionales o cualquier documento clasificado.
Trump no detalló por qué los agentes del FBI estaban en Mar-a-Lago, pero el expresidente dijo que la redada no fue anunciada y que "incluso irrumpieron en mi caja fuerte".
El líder de la minoría de la Cámara de Representantes, Kevin McCarthy, afirmó que el Departamento de Justicia había alcanzado “un estado intolerable de politización armada” y prometió que los republicanos supervisarían el Departamento si recuperaban la Cámara Baja en las elecciones de mitad de período de noviembre.
“Fiscal general Garland, conserve sus documentos y deje libre su calendario”, dijo McCarthy en una velada amenaza lanzada en un comunicado.
Todo presidente estadounidense tiene la obligación legal de conservar cartas, emails y documentos de trabajo y de entregarlos a los Archivos Nacionales. Sin embargo, un par de fotografías publicadas por Axios este lunes, señalan que el expresidente Trump a menudo rompía documentos y borradores oficiales luego de leerlos y supuestamente se deshacía de ellos.
Las imágenes forman parte del libro "Confidence Man", de la periodista Maggie Haberman, reportera de The New York Times y colaboradora del canal CNN, que hacen referencia a dos ocasiones en las que el expresidente Donald Trump aparentemente arrojó documentos por el inodoro.
Reupping from @mikeallen @axios this morning, photos a source gave me showing his handwriting on ripped up paper in a toilet, one in the WH and one overseas, obtained as I researched my book CONFIDENCE MAN https://t.co/wv6rrupO1n
— Maggie Haberman (@maggieNYT) August 9, 2022
En las imágenes reveladas el lunes, no está claro a qué se refieren los documentos, y quién los escribió, pero parecen estar escritos con la letra de Trump con marcador negro.
Lee la nota completa aquí:
El senador Rick Scott de Florida, quien dirige el comité de campaña del Partido Republicano del Senado, tuiteó que el allanamiento en la casa de Trump en Palm Beach era parte de una supuesta historia de la administración Biden de "perseguir" a sus oponentes políticos, aunque no aportó detalles que respalden esa acusación.
Scott también exigió respuestas sobre las acciones del FBI, insistiendo en que la oficina "debe explicar qué estaban haciendo y por qué", pese a que es sabido que ni el Buró Federal de Investigaciones ni el departamento ofrecen detalles de investigaciones que están en marcha.
1- El FBI ejecutó un allanamiento el lunes por la noche en el resort Mar-a-Lago, la casa de Donald Trump, en Florida.
2- El martes por la tarde, abogados de Trump dijeron que el FBI se llevó de la casa del expresidente otras 12 cajas de archivos que no fueron devueltos a los Archivos Nacionales. En febrero, los Archivos Nacionales dijeron que al menos 15 cajas de registros de la Presidencia fueron recuperadas de Mar-a-Lago, incluidas algunas con información clasificada.
3- El allanamiento a una propiedad de un expresidente es algo histórico e inusual y muy probablemente esa orden requirió de la aprobación del más alto nivel en el Departamento de Justicia.
4- Trump reaccionó diciendo que se trata de un intento por frenar su candidatura para 2024.
5- Parte del liderazgo republicano ha reaccionado con 'indignación' prometiendo investigaciones si ellos recuperan la mayoría en el Congreso.