El juez Juan Merchán dijo al jurado que "la evidencia del caso es la propia grabación" y que "la transcripción es una ayuda".
Merchán hizo la aclaratoria en base a una solicitud de la defensa que disputa que Trump haya pronunciado la palabra "efectivo" (cash) al discutir con Cohen posibles maneras de reembolsar al editor del diario amarillista The National Enquirer por el dinero que gastó en la historia de Karen McDougal.
Michael Cohen grabó una conversación de trabajo relacionada a la compra de la historia de Karen McDougal con Trump sin el conocimiento de su exjefe. El testigo dijo que hizo la grabación para que David Pecker dejara de estar inquieto por la falta de reembolso de los $150,000 que pagó a McDougal y para que “se mantuviera leal a Trump”.
En la grabación hecha pública por Cohen en 2018 se le puede escuchar al testigo y a Trump discutir cómo comprarían los derechos de la historia de McDougal.
La grabación fue reproducida para que el jurado la escuchara mientras una transcripción aparecía en las pantallas de video en la corte.
Cohen dijo que le informó a Trump sobre una historia sobre un hijo fuera de matrimonio que Trump había engendrado y que un portero de la Torre Trump estaba tratando de vender.
"Hablé y fui a verlo inmediatamente para informarle porque era una historia negativa para él y para recibir sus instrucciones sobre lo que quería que hiciera", dijo Cohen.
"Me dijo que me asegurara de que la historia no saliera a la luz: 'tú te encargas'", le dijo Trump según el testimonio de Cohen.
Cohen dijo que cuando le informó a Trump que la modelo de Playboy Karen McDougal estaba tratando de vender la historia de su supuesta relación sentimental con él, este le ordenó que se asegurara de que “no se publicara".
Cohen dijo que entendió la orden como una instrucción para adquirir la historia.
El exabogado de Trump narró la negociaciones con The National Enquirer para que el tabloide comprar la historia y no la publicarla. Cuando le dijo a Trump que "controlar la historia" costaría $150,000 este respondió: "No hay problema, yo me encargo", según el testimonio de Cohen.
Michael Cohen dijo que Trump estaba preocupado de que historias sobre su vida personal salieran a la luz pública incluso desde antes de anunciar que competiría por la presidencia en 2016.
La fiscal Susan Hoffinger preguntó si alguna vez Trump le expresó alguna preocupación por las historias negativas sobre su vida personal que podrían afectar su candidatura".
"Sí", respondió Cohen.
"Sabes que cuando esto salga a la luz, es decir, el anuncio, prepárate, hablarán muchas mujeres", dijo Trump según el testimonio de Cohen.
Michael Cohen dijo que mantenía una buena relación con David Pecker, el primer testigo de la Fiscalía y exeditor del tabloide National Enquirer, así como con Dylan Howard, quien "trabajaba para el señor Pecker, en la misma medida que yo trabajaba para el señor Trump".
Cohen dijo además que no tenía conocimiento de la práctica de la publicación de pagar por historias para luego no publicarlas antes de que Trump se lanzara a la presidencia.
Cohen dijo que Trump le ofreció trabajo después de hacerle algunos favores en la junta de una de sus propiedades. “Acabamos tomando el consejo y resolviendo el problema, lo que fue de su satisfacción”.
Así que Trump empezó a pedirle que colaborara con él en otras materias legales. Un día le presentó una factura de $100,000 y Trump le ofreció trabajo y nunca le pagó esa factura.
Luego le preguntó por la factura, y Trump le respondió que si quería que lo despidieran el primer día.

Michael Cohen fue sentenciado a prisión en diciembre de 2018 luego de declararse culpable de cargos federales de financiamiento de campaña y mentir al Congreso, entre otros delitos.
En total, pasó unos 13 meses y medio en prisión, y un año y medio en régimen de reclusión domiciliaria. Su tiempo se redujo aún más gracias a su buen comportamiento.
Los cargos por financiamiento de campaña derivan de su labor en los sobornos a Stormy Daniels y la modelo Karen McDougal para que no hablaran de sus relaciones extramatrimoniales con Trump, uno de los puntos centrales del juicio.
Con información de The Associated Press.
Michael Cohen admitió desde el estrado que a veces mentía por Trump y también intimidaba a las personas con las que negociaba.
Cohen dijo "es justo" describirlo como el 'fixer' de los problemas de Trump.
Michael Cohen explicó que era el encargado de lidiar con los medios en nombre de Trump. Explicó que si la prensa decía algo que enojara a Trump, él les expresaba su necesidad de redactar o eliminar el artículo y amenazaba con acciones legales.
Cohen dijo que a menudo era agresivo con los medios, pero "no todo el tiempo" y que también promovió historias positivas sobre Trump.
En medio del juicio, Trump continúa con su campaña para regresar a la Casa Blanca, para lo que sigue sin haber confirmado quién lo acompañará: un proceso normalmente rodeado de secretismo y que el expresidente lleva con relativamente poca discreción. Este fin de semana dijo que Nikki Haley estaba descartada.

Además, a la corte llegó con unas impresiones de las informaciones sobre nuevas encuestas publicadas este lunes por The New York Times.
Cuestionado por la fiscal Susan Hoffinger Michael Cohen dijo que no trabajó para la oficina del asesor legal general de la Organización Trump sino que respondía directamente al "señor Trump".
Cohen dijo que entre sus responsabilidades estaba renegociar los montos de las facturas recibidas por la compañía en nombre de Trump cuando su exjefe no estaba de acuerdo con los montos cobrados por los proveedores.
Los senadores republicanos, J.D. Vance de Ohio y Tommy Tuberville de Alabama, así como la representante republicana Nicole Malliotakis, entraron al tribunal como parte del séquito del expresidente Donald Trump.
Los tres congresistas se encuentran sentados juntos en una fila detrás de Trump.

La fiscalía preguntó a Michael Cohen si veía a Donald Trump en la sala del tribunal.
Cohen se levantó e identificó al expresidente sentado en el banquillo de los acusados. No Hubo reacción por parte de Trump cuyos ojos parecían cerrados.
Lo que se espera de Michael Cohen es en realidad una historia que ha sido repetida infinitas veces, básicamente:
- que en 2015 y bajó dirección de Trump le pagó $130,000 a Stormy Daniels para que no hablara del supuesto encuentro sexual de la actriz y el magnate neoyorquino tuvieron en 2006;
- que el sentido del soborno era evitar un escándalo en la campaña presidencial de 2016;
- que ya en la Casa Blanca, Trump le reembolsó el dinero.