Las últimas noticias del gobierno de Trump este lunes 28 de octubre:
- Nuevos ataques el lunes contra cuatro presuntas 'narcolanchas' en el Pacífico dejaron 14 muertos y un sobreviviente, según informó el secretario de Defensa, Pete Hegseth.
- El cierre de gobierno continúa sin que haya perspectiva de solución cercada: la administración Trump confirmó que las ayudas de los cupones de alimentos no saldrán en noviembre. Por ello, más de 20 estados demandaron al gobierno por no usar fondos de emergencia previstos para este tipo de contingencias.
- El nivel de frustración de los controladores de tráfico de los aeropuertos “está peor que nunca” luego de que no recibieron sus salarios por el cierre del gobierno, declaró el presidente de la Asociación Nacional de Controladores de Tráfico Aéreo, Nick Daniels.
- El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, ordenó el martes a sus tropas atacar de inmediato la Franja de Gaza, tras acusar a Hamas de violar el acuerdo de cese el fuego patrocinado por Estados Unidos.
- El presidente de la Cámara de Representantes, el republicano Mike Johnson, dijo que no ve una forma de reformar la Constitución para permitir que Donald Trump busque la presidencia por tercera vez, algo que la Carta Magna prohíbe.
Además de los minerales, China tiene otra carta de presión: la soja. Pekín suspendió este año la compra de soja estadounidense —de la que tradicionalmente adquiría una cuarta parte de la producción— y favoreció a proveedores de Brasil y Argentina. Para Trump, que cuenta con fuerte apoyo rural, el gesto chino es un golpe político.
El secretario Bessent, que posee tierras agrícolas, insinuó un alivio inminente: “Vamos a poder discutir compras sustanciales de soja y productos agrícolas para los agricultores estadounidenses”. Sin embargo, productores advierten que promesas vacías podrían causar más frustración.
Otro punto crítico son los controles de exportación que Estados Unidos impone sobre tecnologías sensibles. Pekín los considera una “expansión abusiva” del concepto de seguridad nacional, mientras Washington insiste en que protegen su ventaja estratégica.
En medio de esta guerra comercial que también incluye aranceles ligados al tráfico de fentanilo, el exdiplomático Jeff Moon advierte: “No podemos desconectar. Ambos países se necesitan”. Por ahora, el objetivo parece claro: bajar la temperatura, aunque sea con curitas, sin resolver el fondo del conflicto.
Estados Unidos y China no resolverán todas sus diferencias antes de la reunión del jueves entre Donald Trump y Xi Jinping en Busan, Corea del Sur. Pero ambos gobiernos parecen decididos a evitar un nuevo choque económico. Los avances en temas como los minerales estratégicos, los aranceles y las exportaciones tecnológicas podrían bastar para calmar los mercados y mostrar una tregua entre las dos mayores economías del mundo.
“Están tratando de llegar a algún tipo de distensión. No hay pretensión de que vayan a alcanzar un gran acuerdo que resuelva todo en la relación”, explicó Jeff Moon, exfuncionario comercial y diplomático estadounidense. Sin embargo, el ambiente ha mejorado. El principal negociador chino, Li Chenggang, habló de un “consenso preliminar”, mientras el secretario del Tesoro, Scott Bessent, celebró un “marco muy exitoso”.
Trump, por su parte, aseguró que los chinos “quieren hacer un trato y nosotros queremos hacer un trato”. Los dos países han mantenido reuniones durante todo el año, en Ginebra, Londres, Estocolmo y Madrid, intentando contener la escalada arancelaria y mantener abierta la vía diplomática.
Con el nuevo encuentro en Corea del Sur, Washington busca garantizar estabilidad en los mercados y un respiro político antes de las elecciones, mientras China intenta evitar sanciones que afecten su industria de alta tecnología.
Buen día, este blog comienza aquí. Te estaremos contando en vivo las noticias más importantes del gobierno de Trump.
Si quieres consultar la cobertura de este lunes 27 de octubre, puedes hacerlo en este enlace.