Cuando este sábado el presidente Donald Trump realice en Tulsa, Oklahoma, el promocionado relanzamiento de su campaña electoral con un mitin que se espera multitudinario, lo hará a pocos metros del sitio en el que 99 años atrás se produjo uno de los peores crímenes contra la comunidad afroestadounidense en EEUU, y una de las menos conocidas: la masacre racial de Tulsa .
Por eso la presencia de Trump en Tulsa no solo preocupa a los responsables locales de sanidad, temerosos de que una gran concentración en espacios cerrados agudice los contagios de coronavirus, sino a las autoridades de seguridad que presagian algún tipo de roces entre simpatizantes del presidente y manifestantes acicateados por la movilización tras la muerte de George Floyd a manos de un policía blanco en Minneapolis a fines de mayo.
Trump aceptó cambiar la fecha original del evento, que era el viernes 19, día del ‘Juneteenth’, cuando en 1865 los esclavos de Texas supieron de la emancipación declarada por el presidente Abraham Lincoln dos años antes, pero no lo movió pese a la cercanía del distrito de Greenwood, donde en 1921 una poblada de hombres blancos arrasó lo que era entonces una próspera comunidad negra conocida como el ‘Wall Street Negro’. Centenares de edificios quemados y hasta 300 muertos quedaron al final de dos días de violencia racial incontrolada.
El gobernador de Oklahoma, el republicano Kevin Stitt, invitó a Trump a hacer un recorrido por Greenwood, en una iniciativa que ha molestado a muchos residentes que rechazan la presencia de un presidente al que se le ha asociado retóricamente con el supremacismo blanco y que a las protestas por la muerte de Floyd reaccionó ofreciendo mano dura.
1921:
30 de mayo al 1 de junio
El 30 de mayo de 1921, Dick Rowland, un lustrabotas negro de 19 años, tomó el ascensor del edificio Drexel del centro de Tulsa que operaba la ascensorista blanca Sarah Page, de 17 años.
Lo que pasó es confuso y varía según las fuentes, pero Page gritó cuando Rowland se agarró de ella para aparentemente evitar caer por un tropiezo. Alguien presente en el lugar aseguró que el joven había intentado atacar a la chica y la versión creció hasta que el comentario en la calle era que se había tratado de un intento de violación.
La policía arrestó a Rowland al día siguiente y una nota incendiaria en el Tulsa Tribune dio legitimidad entre la comunidad blanca a la versión de que se trató de un ataque sexual. En los años posteriores a la liberación de los esclavos, ser agredida por un negro era un temor que abrigaban algunas mujeres blancas.
Mientras Rowland estaba en el calabozo, centenares de hombres blancos (y algunas mujeres) fueron concentrándose de manera amenazante frente al edificio de policía. Ante la posibilidad de que el acusado fuera linchado por la turba, grupos de negros se presentaron en la zona para proteger al joven.
En la noche la situación se había hecho incontrolable para la policía, que aunque logró mantener a Rowland fuera del alcance de quienes querían ejecutarlo, no pudo disuadir a las personas de ambos grupos que dejaran el lugar.
100 años de 'la masacre de Tulsa': el peor acto de violencia racial en la historia de EEUU
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Después de la destrucción en Tulsa, Oklahoma, 1921.En el lapso de aproximadamente 24 horas, entre el 31 de mayo y el 1 de junio, una multitud de hombres blancos llegó a Greenwood, un próspero centro económico afroestadounidense en Tulsa y lo quemó hasta sus cimientos.
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El distrito de Greenwood era conocido como ‘Black Wall Street’, ya que la comunidad negra contaba con más de 300 negocios prósperos, dos teatros, médicos y farmaceutas. En lo que ahora se conoce como la "Masacre racial de Tulsa", fueron destruidos 35 bloques de Greenwood, incendiadas más de 1,200 casas de afroestadounidenses, decenas de negocios, una escuela, un hospital y la biblioteca pública.
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Tulsa Race Riot
Tropas de la Guardia Nacional escoltan a un grupo de afroestadounidenses después del incidente. Un informe de la
Organización Human Right Watch dice que según la Cruz Roja Americana, que realizó los esfuerzos de socorro, el número de muertos fue de alrededor de 300, pero el número exacto sigue siendo desconocido.
Oklahoma Historical Society/Getty Images
Tulsa Race Massacre
El éxito de la comunidad negra provocó la incomodidad de algunas personas blancas en Tulsa dijo Mechelle Brown, directora del Centro Cultural de Greenwood, dijo a
CNN que . "¿Cómo se atreven estos negros a tener un piano de cola en su casa y yo no tengo un piano en mi casa?", una de las frases dichas por los atacantes de Tulsa, según Brown.
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Martial Law
La aplicación de la ley marcial en Tulsa después de los sucesos. La tensión entre blancos y negros explotó después de un incidente en el ascensor entre una muchacha blanca de 17 años y un hombre negro de 19 años, el operador del elevador. Diferentes versiones históricas indican que un grito de la joven al salir del aparato señaló al ascensorista como agresor, aunque la joven nunca presentó cargos.
Hulton Archive/Getty Images
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Sin embargo, las autoridades sí presentaron cargos contra el joven y al final del día el rumor era que la chica había sido violada. El 31 de mayo, un grupo de hombres blancos y negros iniciaron una pelea en el juzgado donde estaba recluido el joven ascensorista. Después de los primeros disparos se desató el infierno.
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Los afroamericanos superados en número se retiraron al distrito de Greenwood, pero a la mañana siguiente multitud de hombres blancos comenzó los saqueos y quemas. La sucesión detallada de estos eventos pueden leerse en el informe de la
Sociedad y Museo Histórico de Tulsa.
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La ‘masacre racial de Tulsa’ no fue ampliamente reconocida en las décadas posteriores. "Las escuelas de Oklahoma no hablaron sobre eso. De hecho, los periódicos ni siquiera imprimieron ninguna información sobre el incidente", dijo James Lankford, senador de Oklahoma, a
CNN en 2018.
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El hospital de la Cruz Roja Americana donde fueron atendidas las víctimas. Los líderes del estado anunciaron en febrero de 2020, 99 años después del incidente, que el estado avanzaría con la incorporación de esta historia en el plan de estudios de todas las escuelas de Oklahoma.
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La ciudad de Tulsa continúa investigando qué sucedió con los cuerpos de las víctimas. La búsqueda de fosas comunes, solo emprendida en los últimos años, se ha suspendido debido a la pandemia de covid-19.
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Testimonios de la época indican que un primer disparo se produjo cuando un blanco habría intentado quitarle un revolver a un negro y entonces se activó una balacera en la zona.
Superados en número y poder de fuego, los afroestadounidenses empezaron a replegarse hacia su barrio de Greenwood perseguidos por la turba blanca. A las afueras del cuartel de policía quedaron una docena de muertos, al menos dos de ellos negros.
La madrugada del 1 de junio la ira blanca se ensañó con Greenwood y sus residentes iniciando una ola de violencia con saqueos, quema de edificios y asesinatos que, de acuerdo con las investigaciones de la época y posteriores, contó con la anuencia (si no con la participación) de las autoridades locales.
Casi 24 horas después, cuando la Guardia Nacional enviada por el gobernador llegó a la ciudad para reestablecer el orden público, unas 35 cuadras habían sido arrasadas por el fuego y 35 personas habían muerto.
Investigaciones posteriores ponen en duda la cifra oficial que se presentó en la época y hablan de la posibilidad de hasta 300 afroestadounidenses muertos, de acuerdo con la Sociedad Histórica de Tulsa.
Esfuerzo de justicia y memoria
En 2001, la Comisión para los Disturbios Raciales de Tulsa creada por el estado de Oklahoma redactó un informe detallando los eventos que sucedieron en 1921, pero grupos activistas y familiares de sobrevivientes de la masacre no han logrado tener éxito en sus intentos legales para obtener compensaciones por los daños y las muertes que padeció la comunidad.
En 2016 se creó la Comisión Centenaria de la Masacre Racial de Tulsa, un grupo integrado por funcionarios de diferentes niveles de gobiernos estatales y locales, con el fin de educar sobre los eventos, homenajear a las víctimas y promover el desarrollo de esa zona del norte de Tulsa.
Casi un siglo después, nadie ha sido responsabilizado por el violento estallido que arrasó con una pujante comunidad, los gobiernos no han pagado compensaciones y los muertos siguen siendo buscados.
En julio está previsto que se realice una excavación arqueológica por parte de expertos de la Universidad de Oklahoma que han estado dos décadas investigando la posibilidad de existencia de fosas comunes, algo que explicaría la disparidad entre la cifra oficial de muertos y los cálculos que han hecho investigaciones posteriores.
Comunidad afroestadounidense celebra ‘Juneteenth’, fecha que marca el fin de la esclavitud en EEUU
Tras la tragedia, en unos pocos años la comunidad logró recuperarse por el esfuerzo de los residentes y sin ayuda alguna del estado. Sin embargo, nunca logró los niveles de prosperidad de los que gozaba.
Contrario a lo que sería de esperar, por años, los diarios locales ignoraron la fecha y no hacían referencia a la violencia vivida.
“Las escuelas de Oklahoma no hablaban de eso. De hecho, los periódicos nunca imprimieron ninguna información de la Masacre Racial de Tulsa. Fue completamente ignorada. Era uno de esos eventos que todos quieren barrer bajo la alfombra y olvidar”, dijo a CNN el senador republicano por Oklahoma James Lankford.
Casi 100 años después, la masacre de Tulsa es una de las historias de violencia racial menos conocidas en EEUU. La proximidad del centenario y el efecto que ha tenido las movilizaciones contra el racismo por la muerte de Floyd y otros negros a manos de policías blancos le ha dado una relevancia nacional que nunca antes tuvo.
La lucha histórica contra el racismo: estos monumentos honran a los precursores del ‘Black Lives Matter’
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Abraham Lincoln. El expresidente estadounidense fue el más importante impulsor de la abolición de la esclavitud a mediados del siglo XIX, un movimiento que llevó al país a una cruenta guerra civil. En la fotografía la enorme figura de Lincoln, uno de los monumentos más importantes en Washington DC.
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Benkos Biohó. Este miembro de la familia real de lo que hoy se conoce como República Democrática del Congo, fue capturado en el siglo XVII por traficantes de esclavos y llevado al norte de Colombia. Allí lideró una importante rebelión de esclavos contra el imperio español y fundó uno de los primeros pueblos libres de América, San Basilio de Palenque, donde se encuentra este monumento.
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Toussaint Louverture. Fue el general de ascendencia africana que lideró la ‘Revolución Haitiana’ en el siglo XVIII. Su movimiento transformó la insurgencia de los esclavos en la primera rebelión americana contra la colonia. Este monumento se encuentra en la ciudad de La Rochelle, al oeste de Francia.
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Lapu-Lapu. Fue el primer nativo filipino en organizar una resistencia contra la colonización europea. Junto a sus soldados, en 1521 derrotó a las fuerzas del explorador portugués Fernando de Magallanes, lo que retrasó la ocupación española de las islas más de cuatro décadas. Este monumento se encuentra en Cebú, Filipinas.
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Statue of Jamaican songwriter Bob Marley, Kingston
Bob Marley. El músico jamaiquino es considerado uno de los pioneros del reggae, un género musical que impulsó un movimiento por los derechos de los descendientes de africanos en América. Murió en la ciudad de Miami, Florida en 1981. Este monumento se encuentra en la Ciudad de Kingston, Jamaica, donde es considerado un ícono cultural.
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World locatons
La reina Liliʻuokalani. Fue la última líder de la monarquía indígena que gobernó Hawái hasta 1893, cuando fue derrocada. Luchó contra la colonización y la anexión del archipiélago a Estados Unidos, lo que finalmente se concretó en 1950. Este monumento se encuentra en Honolulú, Hawái
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50th anniversary of the assassination of Martin Luther King in Washington
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Cuffy. Nació en África occidental y fue capturado como esclavo para trabajar en las plantaciones de la colonia holandesa de Berbice, en la actual Guyana. En 1763 dirigió una revuelta de más de 2,500 esclavos contra el régimen de la colonia. Este monumento se encuentra en Georgetown, Guyana, donde es considerado un héroe nacional.
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Louis Riel. Fue líder del pueblo métis, una etnia de ascendencia indígena y europea que vivía en el interior de Canadá. En el siglo XIX lideró dos movimientos de resistencia contra el gobierno canadiense, con el objetivo de preservar los derechos y la cultura de su pueblo. Este monumento se encuentra en la ciudad de Winnipeg, Manitoba, Canadá.
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Bussa. Conocida como la estatua de la emancipación, este monumento simboliza el fin de la esclavitud en Bridgetown, Barbados. Los residentes identifican a esta figura con Bussa, el esclavo que inspiró una revuelta contra la esclavitud en 1816 en la isla.
Sojourner Truth, female ex-slave statue at Battle Creek.
Sojourner Truth. Fue una activista por la abolición de la esclavitud en Estados Unidos y defensora de los derechos de las mujeres. Fue la primera mujer negra en ganar un caso en la corte contra un hombre blanco, con el que recuperó a su hijo en 1828. Este monumento se encuentra en Battle Creek, Michigan.
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Zumbi dos Palmares. Fue el líder de un levantamiento de esclavos en Brasil en el siglo XVII y el último rey del Quilombo dos Palmares, un asentamiento de esclavos liberados en el estado de Alagoas, al noreste del país. Su monumento se encuentra en la ciudad de Río de Janeiro.
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Rosa Parks, Frances E. Willard, John Gorrie
Rosa Parks. Activista por los derechos civiles, fue arrestada a finales de 1955 por negarse a ceder su puesto a un hombre blanco en un autobús en Montgomery, Alabama. Por esto Martín Luther King organizó un boicot a los autobuses que fue apoyado masivamente por la comunidad afroestadounidense de la ciudad. Esta estatua de Parks se encuentra dentro del capitolio en Washington DC.
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Gaspar Yanga. Pertenecía a la familia real de Gabón, África, pero fue capturado como esclavo y llevado a México. Allí se convirtió en uno de los primeros líderes de la revolución de ese país contra España y lideró una comunidad de esclavos fugados en Veracruz, a principios del siglo XVII. Este monumento se encuentra en el municipio Yanga, Veracruz, antes conocido como San Lorenzo de los Negros.
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