¿Qué está pasando en Afganistán?
Los talibanes retomaron el control del país tras 20 años de despliegue de tropas estadounidenses en el país. La fecha límite para la salida total de las tropas.
¿Por qué EEUU se retira de Afganistán?
La guerra de Afganistán ha sido impopular desde hace muchos años en EEUU, pero los sucesivos presidentes no habían encontrado nunca una forma de salir del conflicto sin que se desestabilizara el país y que haya una vuelta de los talibanes al poder. Por 20 años los talibanes estuvieron refugiados en geografías del país complicadas para el acceso estadounidense. También muchos se fueron al vecino Pakistán.
¿Qué negoció EEUU con el Talibán?
Los talibanes y el gobierno de Donald Trump se sentaron a negociar un acuerdo de paz en Doha, Catar, a fines de 2019, con el que republicano buscaba sacar las tropas de Afganistán. En febrero de 2020 Washington acordó retirar sus tropas y liberar a miles de prisioneros talibanes a cambio de que los talibanes repriman a grupos como Al Qaeda para que no operen en territorio afgano y amenacen la seguridad de EEUU o aliados.
En sectores militares no se vio con buenos ojos lo que algunos consideraban una negociación improvisada que dejaba sin respaldo a los aliados afganos que habían colaborado durante dos décadas. No lograron que el demócrata Joe Biden renegara o cambiara el acuerdo. Las negociaciones anticipaban una retirada para mayo de 2021. Finalmente se puso el 31 de agosto como fecha de salida.
Luego de que el Pentágono confirmara las dos explosiones, ambas en las afueras del aeropuerto de Kabul y con "bajas civiles y estadounidenses", Biden entró en el Situation Room de la Casa Blanca con los secretarios de Defensa, Lloyd Austin, y de Estado, Antony Blinken.
Con ellos también ingresaron los miembros del equipo de seguridad nacional, según confirmó a CNN un funcionario, quienes están recibiendo información desde el terreno.
Minutos antes, el secretario de prensa del Pentágono, John Kirby, confirmó que una de las explosiones ocurrió en la Puerta Abbey y que se trataba de "un ataque complejo" que dejó fallecidos, sin precisar el número. También aseguró que la otra explosión ocurrió en o cerca del Hotel Baron, cerca de la Puerta Abbey.
Dos explosiones que se registraron en las afueras del Aeropuerto Internacional Hamid Karzai de Kabul, en la capital afgana, dejaron al menos 60 personas muertas, entre ellas 12 militares estadounidenses, informó en conferencia a las 3 pm ET, el general del Comando Central de EEUU, Kenneth McKenzie.
McKenzie, quien añadió que 15 militares estadounidenses resultaron heridos, dijo que el ataque fue llevado a cabo por dos suicidas seguidos de hombres armados que abrieron fuego. The Wall Street Journal además de la cadena británica BBC, informaron que el número total de muertos es de al menos 60 personas y decenas más resultaron heridas.
McKenzie dijo que están trabajando sobre nuevas potenciales amenazas de ataques latentes en la capital de Afganistán.
John Kirby portavoz del Pentágono, había detallado previamente que "la explosión ocurrió en la Puerta Abbey" y "fue el resultado de un ataque complejo que resultó en una serie de bajas civiles y estadounidenses". Indicó que hubo "al menos otra explosión en o cerca del Hotel Baron, a poca distancia de la Puerta Abbey".
We can confirm that the explosion at the Abbey Gate was the result of a complex attack that resulted in a number of US & civilian casualties. We can also confirm at least one other explosion at or near the Baron Hotel, a short distance from Abbey Gate. We will continue to update.
— John Kirby (@PentagonPresSec) August 26, 2021
La Puerta Abbey de entrada del aeropuerto es una de las tres que se habían cerrado tras las advertencias de amenaza terrorista.
Las explosiones ocurren poco después de que las autoridades de EEUU y países aliados que trabajan en la evacuación aeroportuaria de sus nacionales y afganos advirtieran en las últimas horas sobre la "seria amenaza" de actos terroristas en la zona.
El aeropuerto Hamid Karzai se ha vuelto el epicentro de la emigración masiva de afganos luego de la toma del poder de los talibanes días atrás. Horas después del atentado, el portavoz talibán Suhail Shaheen dijo en Twitter que el grupo "condena enérgicamente el ataque a civiles".
El presidente Joe Biden fue informado sobre las explosiones esta mañana, minutos después de que ocurrieran y pronto se reunió con su equipo de Seguridad Nacional en la Sala de Manejo de emergencias.
Países occidentales instaron este jueves a sus ciudadanos a salir inmediatamente de las cercanías del aeropuerto de Kabul por una amenaza terrorista, en momentos que miles de personas intentan alcanzar los pocos vuelos disponibles para salir de Afganistán.
El primero en lanzar la alerta fue Estados Unidos en un comunicado difundido por la embajada en el cual se señala que "debido a las amenazas a la seguridad afuera de las puertas del aeropuerto de Kabul, recomendamos a los ciudadanos estadounidenses que eviten ir al aeropuerto y acercarse a las puertas, a menos que reciba instrucciones específicas de un representante del gobierno de Estados Unidos".
Posteriormente, funcionarios del Departamento de Defensa a la cadena CNN que las alertas de seguridad responden a "amenazas muy específicas" del grupo terrorista identificado como ISIS-K, una franquicia local del grupo Estado Islámico.
Con un mensaje similar, el secretario de Estado británico de las Fuerzas Armadas, James Heappey, aseguró este jueves que existe una amenaza terrorista "muy seria" e "inminente" en el aeropuerto de la capital afgana y que por ello han recomendado a sus ciudadanos no acercarse a la zona.
"Las informaciones recogidas a lo largo de la semana son cada vez más serias: hacen referencia a una amenaza inminente y grave", dijo Heappey. "Se trata de una amenaza muy seria, muy inminente", insistió.
Antes ya lo había hecho el departamento australiano de Relaciones Exteriores al advertir que existe una "continua y muy elevada amenaza de ataque terrorista".
"No viajen al Aeropuerto Internacional Hamid Karzai. Si está en la zona del aeropuerto, trasládese a un lugar seguro y espere nuevos avisos", agregó el gobierno australiano.
El primer ministro de Francia, Jean Castex, anunció el jueves que “a partir de mañana no podremos evacuar gente desde del aeropuerto de Kabul” debido a la inminente retirada estadounidense.
La ministra danesa de Defensa advirtió que “ya no es seguro volar a o desde Kabul”. La última comitiva danesa que salió de la capital afgana era de unas 90 personas, además de diplomáticos y soldados enviados para ayudar con la evacuación, indicó Bramsen.
Polonia y Bélgica ya habían puesto fin a sus evacuaciones desde Afganistán.
Cerca de 90,000 afganos y extranjeros han salido en la evacuación aérea encabezada por Estados Unidos desde que el movimiento islamista radical de los talibanes tomó el control del país el 15 de agosto.
Aunque el grupo Estado Islámico y los talibanes son militantes islámicos sunitas de línea dura, también son rivales.
La filial afgana de ISIS se formó con miembros descontentos del talibán que tienen una visión aún más extrema del islam, cuando los milicianos tomaron amplios territorios en Irak y Siria. El grupo, que ha adoptado el nombre de Khorasan, el nombre histórico de la región, emprendieron una campaña de brutales ataques como el asalto en 2020 a un hospital de maternidad en Kabul, donde murieron mujeres y bebés.
El Talibán ha combatido a milicianos de ISIS-K en Afganistán. Sin embargo, es probable que la ofensiva en la que han tomado el país liberase a prisioneros del grupo junto con otros talibanes.
Los talibanes ordenaron a las mujeres que se quedaran en casa porque los insurgentes "no están preparados para tratar con ellas", explicó un portavoz del grupo citado por The New York Times.
"Nos preocupa que nuestras fuerzas, que son nuevas y no han sido entrenadas muy bien, puedan maltratar a las mujeres", explicó Zabidullah Mujahid. "No queremos que nuestras fuerzas, Dios no lo quiera, dañe o acose a mujeres".
Los talibanes mantuvieron un férreo control sobre las mujeres en Afganistán durante el tiempo que estuvieron en el poder en el país antes de la llegada de las tropas estadounidenses, entre 1996 y 2001. Las mujeres afganas no podían trabajar ni ir a la escuela, tampoco salir de sus casas a menos que fuera con la compañía de un hombre, tenían que cubrir totalmente su cuerpo y aquellas que corrieran el riesgo de desafiar las reglas se enfrentaban a torturas, prisión e incluso la muerte.
Pero a su vuelta al poder en Afganistán, el pasado 15 de agosto, los talibanes insisten en que esta vez será distinto y que se respetará a las mujeres "de acuerdo con las leyes islámicas". Los líderes aseguran que a las mujeres se les permitirá trabajar y a las niñas ir a la escuela. No obstante, la decisión anunciada el martes de que habían ordenado a las afganas a permanecer en sus casas disparó las alarmas.
Mujahid insistió que la medida es "temporal", en lo que encuentran un "nuevo procedimiento". Sus declaraciones van en el mismo sentido que las de Ahmadullah Waseq, encargado del gobierno talibán para asuntos culturales, que también dijo esta semana que los talibanes "no tenían ningún problema en trabajar con mujeres", siempre y cuando llevasen hijabs.
Waseq dijo: "Por ahora, les estamos pidiendo que se queden en casa hasta que la situación se normalice".
La embajada de Estados Unidos en Kabul aconsejó a los ciudadanos estadounidenses que se encontraban en varias puertas del aeropuerto Internacional Hamid Karzai de Kabul que "se fueran de inmediato", debido a "amenazas de seguridad en los alrededores".
El comunicado difundido por la embajada indica que "debido a las amenazas a la seguridad afuera de las puertas del aeropuerto de Kabul, recomendamos a los ciudadanos estadounidenses que eviten ir al aeropuerto y acercarse a las puertas, a menos que reciba instrucciones específicas de un representante del gobierno de Estados Unidos".
Las alertas por la seguridad en los alrededores del aeropuerto de Kabul responden a "amenazas muy específicas" del grupo terrorista identificado como ISIS-K, según explicaron funcionarios del Departamento de Defensa a la cadena CNN.
Los funcionarios señalaron que cuentan con información de inteligencia que indica que ISIS-K, un grupo enemigo de los talibanes, tiene la capacidad para llevar a cabo ataques con el objetivo de causar caos en el aeropuerto.
El martes, cuando confirmó su decisión de no extender el plazo de evacuación más allá del 31 de agosto, el presidente Joe Biden reconoció la creciente amenaza que el grupo representa para el aeropuerto.
"Cada día que estamos en tierra es otro día en el que sabemos que ISIS-K está buscando apuntar al aeropuerto y atacar tanto a las fuerzas estadounidenses y aliadas como a civiles inocentes", dijo Biden.
La preocupación aumentó después de que más de 100 reclusos leales al grupo en Afganistán escaparon de dos prisiones cerca de Kabul mientras los talibanes avanzaban hacia la capital afgana.
El secretario de Estado, Anthony Blinken, enfatizó este miércoles que el esfuerzo de Estados Unidos para sacar de Afganistán a quienes desean irse no termina con la salida de las tropas prevista para el 31 de agosto.
Blinken apeló al trabajo conjunto de la comunidad internacional para ayudar a estas personas que deseean salir de Afganistán y temen por su vida ahora que los fundamentalistas talibanes han retomado el poder.
Los talibanes dijeron precisamente este miércoles que permitirán que ciudadanos afganos salgan del país después del 31 de agosto en vuelos comerciales, pero todavía no están claras las garantías al respecto.
Alemania ha mostrado su interés en que las evacuaciones continúen después del 31 de agosto, pero está la duda de qué ocurrirá realmente porque por ejemplo el martes los talibanes prohibieron a los afganos ir al aeropuerto y acusaron a las potencias extranjeras de incitar a sus ciudadanos más preparados a irse.
El secretario de Estado, Anthony Blinken, ofreció este miércoles las esperadas cifras sobre los estadounidenses que quedan por evacuar de Afganistán cuando queda menos de una semana para que salgan todas las tropas de EEUU del país.
De acuerdo con Blinken, quedan al menos 1,500 estadounidenses en Afganistán por evacuar: 500 de ellos están en contacto con las autoridades federales y tienen instrucciones sobre cómo acceder al aeropuerto para ser evacuados.
Pero a los otros 1,000, Estados Unidos está intentando encontrarlos "intensamente", por todas las vías de comunicación posibles, afirmó el funcionario.
El 14 de agosto había 6,000 estadounidenses que querían salir de Afganistán, de los cuales ya se ha evacuado a 4,500, de acuerdo con los datos ofrecidos por el Departamento de Estado.
Blinken explicó además que estos son "números dinámicos" porque no todos los estadounidenses se registran en sus consulados y por tanto podría haber estadounidenses de los que el gobierno no sabe que están en Afganistán.
El gobierno de México ha ayudado a salir de Afganistán a un grupo de periodistas afganos -y a sus familias- que trabajaban para el diario estadounidense The New York Times, según publica el propio medio.
Las 24 familias llegaron a primera hora del miércoles al aeropuerto internacional de Ciudad de México, "y no a Nueva York o Washington", subraya el diario.
"El papel de México en el rescate de periodistas de The Times y, si todo va como está previsto, de The Wall Street Journal, ofrece un vistazo desorientador del estado del gobierno estadounidense cuando dos de los medios más poderosos del país buscaron ayuda frenéticamente lejos de Washington", indica el diario en su nota.
México proveyó documentos "rápidamente" que permitieron a los afganos volar de Kabul a Doha, en Catar, y en los que se le promete que recibirán protección humanitaria en México mientras exploran otras opciones en EEUU o en otro lugar.
Este proceso comenzó cuando Azam Ahmed, exjefe de las oficinas de The Times en Kabul y México, escribió un mensaje de WhatsApp al canciller mexicano, Marcelo Ebrad, en la madrugada del 12 de agosto, según el relato del medio.
"No dispusimos de tiempo de tener los canales oficiales normales", dijo Ebrad al respecto de este proceso tan expedito en una entrevista telefónica con el diario.
Preguntado por cómo justifica la admisión de los afganos mientras trata de disuadir a centroamericanos de que lleguen al país, Ebrand respondió que estas acciones son coherentes con el esfuerzo de su gobierno para "dejar clara la diferencia entre los migrantes económicos y la gente que busca refugio y asilo".
Más de 10,000 personas esperan la evacuación en el aeropuerto de Kabul, según indicó el general mayor Hank Taylor, subdirector para las operaciones regionales de seguridad, en la rueda de prensa del Pentágono de este miércoles.
Según Taylor, el foco de la evacuación sigue siendo "sacar a toda la gente que sea posible de la manera tan eficiente y segura como sea posible".
La cifra de 10,000, advirtió, es una instantánea en el tiempo porque siguen y pueden seguir llenando personas al aeropuerto para tratar de salir del país.
Por su parte, el secretario de prensa del Pentágono, John Kirby, prometió que Estados Unidos seguirá evacuando personas hasta el final.
No obstante, indicó que los últimos días la prioridad será la evacuación de todos los militares estadounidenses y sus equipos, de manera que el 31 de agosto el aeropuerto no será ya responsabilidad de Estados Unidos.
"Los talibanes lo tendrán que manejar por su cuenta y asumo que con la comunidad internacional", dijo Kirby.
Decenas de miles de estadounidenses, afganos y personas de otras nacionalidades han sido evacuados desde Kabul a bases militares de Estados Unidos en Catar, país aliado en la región.
Funcionarios cataríes han alertado al gobierno de EEUU de que la situación en esas instalaciones es cada vez más crítica, según un reporte interno del Departamento de Estado obtenido por ABC News.
Falta espacio, alimentos, agua y también seguridad: esa masificación podría favorecer, por ejemplo, el tráfico de personas, según el citado informe.
Las instalaciones en esa situación de crisis creciente son Al Udeid Air Base y Camp As Sayliyah.
Lolwah al Khater, un adjunto del ministro de Exteriores catarí, indicó al embajador John Desrocher que ambas bases "han llegado a la capacidad máxima para albergar de manera segura" y alertó de "crecientes crisis" en las dos.
El martes, la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Jen Psaki, dijo a los periodistas que la administración está enterada de esta situación y que "trabaja rápido para mejorarla".
"Ciertamente, queremos quelos individuos que han sido evacuados sean tratados con respeto. También queremos que estén a salvo, de ahí la necesidad de rapidez, pero hemos trabajado para mejorar las condiciones tan pronto como nos hemos enterado", explicó.
Se espera que este miércoles el secretario de Estado, Anthony Blinken, ofrezca una rueda de prensa en la que el gobierno haga la presentación más detallada del número de ciudadanos estadounidenses que han sido evacuados de Afganistán desde que empezó la operación de retiro de tropas de la nación asiática.
Aunque la Casa Blanca y el Pentágono han dicho que unas 70,000 personas han salido vía el aeropuerto de Kabul en el puente aéreo puesto en marcha, los portavoces han sido renuentes a dar números específicos de cuántos son ciudadanos estadounidenses y cuántos afganos que necesitan protección.
La víspera el presidente Biden, en su cuarto mensaje sobre la situación afgana que ofrece en una semana, anunció que Blinken daría este miércoles un "reporte detallado y actualizado sobre exactamente cuántos estadounidenses están todavía en Afganistán, cuántos hemos sacado y cuál es nuestra proyección".
Blinken publicó un mensaje en su cuenta Twitter informado que hará esa presentación a las 12:15 pm ET del miércoles.
I’ll be speaking tomorrow at 12:15pm EDT about our efforts to bring Americans home and how we’re supporting the broader evacuation from Afghanistan. You can tune-in here: https://t.co/0odi0ZeoGP
— Secretary Antony Blinken (@SecBlinken) August 24, 2021
En medio de la compleja operación que se desarrolla en Kabul para evacuar a miles de ciudadanos estadounidenses y afganos en situación vulnerable, dos miembros del Congreso de Estados Unidos realizaron un viaje relámpago no autorizado a Afganistán
a primera hora del martes y se marcharon menos de 24 horas después.
Se trata del representante Seth Moulton, demócrata de Massachusetts, y el representante Peter Meijer, republicano de Michigan. Ambos llegaron y salieron en aviones chárter y estuvieron en tierra en el aeropuerto de Kabul durante varias horas.
La presencia intempestiva de los dos aturdió al personal del Departamento de Estado y del ejército estadounidense, que tuvo que desviar recursos para proporcionar seguridad e información a los legisladores, según informaron funcionarios estadounidenses, citados por AP.
Esto llevó a los funcionarios a quejarse de que podrían estar ocupando asientos que de otro modo habrían ido a parar a otros estadounidenses o afganos que huyen del país, pero los congresistas dijeron en una declaración conjunta que se aseguraron de salir en un vuelo con asientos vacíos.
"Como miembros del Congreso, tenemos el deber de supervisar al poder ejecutivo", dijeron ambos en su declaración. "Llevamos a cabo esta visita en secreto, hablando de ella solo después de nuestra partida, para minimizar el riesgo y la perturbación de las personas en tierra, y porque estábamos allí para reunir información, no para hacer campaña".
Los dos legisladores son veteranos militares, con experiencia en la región. Moulton, un marine que ha criticado abiertamente la guerra de Irak, sirvió en varias ocasiones en Irak. Meijer fue desplegado como parte de las Reservas del Ejército y posteriormente trabajó en Afganistán en una organización no gubernamental de ayuda. Ambos forman parte del Comité de Servicios Armados de la Cámara de Representantes.
Tres funcionarios familiarizados con el vuelo dijeron que los funcionarios del Departamento de Estado, del Departamento de Defensa y de la Casa Blanca estaban furiosos por el incidente porque se hizo sin coordinación con los diplomáticos o los comandantes militares que dirigían la evacuación.
Los militares estadounidenses se enteraron de la visita cuando el avión de los legisladores se dirigía a Kabul, según los funcionarios.
Un alto funcionario estadounidense dijo que la administración consideraba que la visita de los legisladores era manifiestamente inútil y varios otros funcionarios dijeron que la visita era vista como una distracción para las tropas y los comandantes en el aeropuerto que están librando una carrera contra el tiempo para evacuar a miles de estadounidenses, afganos en riesgo y otros lo más rápido posible.
La presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, emitió un comunicado el martes por la noche en el que tomaba nota del deseo de algunos legisladores de visitar Afganistán y decía que escribía para "reiterar que los Departamentos de Defensa y de Estado han pedido a los diputados que no viajen a Afganistán y a la región en estos momentos de peligro".
El presidente Joe Biden afirmó que Estados Unidos había conseguido evacuar a 70,700 personas de Afganistán y se comprometió de nuevo a que la misión estadounidense en el país asiático terminará, como está previsto, el 31 de agosto.
En efecto, horas antes altos funcionarios de la Casa Blanca confirmaron que el retiro final de tropas ya comenzó.
"Entre más pronto terminemos, mejor", dijo la tarde de esta martes en la Casa Blanca. "Estamos en el camino de completar nuestra misión el 31 de agosto y estoy determinado a cumplir esa misión".
No obstante, Biden reconoció que los problemas con la evacuación continúan y dijo que, cumplir con la fecha prevista para la retirada de EEUU, "depende de que el Talibán continúe su compromiso" y "no obstaculice nuestros esfuerzos".
Los talibanes, por otro lado, prohibieron a los afganos ir al aeropuerto y a las mujeres salir de casa también a partir de este martes.
Biden agregó que el Grupo de los Siete está unido a la hora de un futuro reconocimiento del gobierno talibán y que todo dependerá de las acciones que tome en el poder.
Dijo que EEUU se compromete a dar refugio a aquellos afganos que califiquen para tal beneficio y culminó aseverando que la lucha contra el terrorismo sigue siendo el compromiso del gobierno de EEUU ante sus ciudadanos, especialmente cuando se cumplen pronto 20 años de los ataques del 11 de septiembre.
Estados Unidos ha comenzado a reducir su presencia militar en el Aeropuerto Internacional Hamid Karzai de Kabul, tras la decisión del presidente Joe Biden de ceñirse a la fecha límite del 31 de agosto para retirarse de Afganistán.
Se espera que Biden anuncie esta tarde que ordenará a las fuerzas armadas estadounidenses que se vayan antes de fin de mes, según dijo un alto funcionario del gobierno a varios medios nacionales.
"Algunos cientos" de efectivos han dejado el aeropuerto del total de 5,800 que están desplegados en esa terminal aérea. La prioridad sigue siendo el proceso de evacuación de estadounidenses y afganos que han colaborado con las fuerzas de ocupación.
"Hasta ahora la reducción no afecta la misión", dijo a CNN uno de los oficiales de las fuerzas armadas que coordinan la operación en Kabul.
Los talibanes prohibieron este martes a los afganos acercarse al aeropuerto para tratar de salir del país y pidieron a las potencias extranjeras, sobre todo a EEUU, que no "inciten" a sus ciudadanos más formados a irse.
“No está permitido que ningún afgano vaya al aeropuerto. (…) La multitud debe volver a sus casas”, dijo el portavoz talibán Zabihullah Mujahid.
Las potencias extranjeras se está llevando a "expertos afganos", como ingenieros, señaló el portavoz del grupo fundamentalista. "Les pedimos que cesen estas operaciones", exigió.
"Tienen aviones, tienen el aeropuerto, deberían sacar a sus ciudadanos y contratistas de aquí", dijo. Pero "no deberían incitar a los afganos a huir de Afganistán", añadió.
A partir de ahora solo los extranjeros podrán acceder al aeropuerto de Kabul, que vive escenas caóticas desde hace una semana con una marea de personas haciendo lo imposible, hasta colgarse de un avión, para abandonar el país que queda en manos de quienes gobernaron con una aplicación extrema de la ley islámica entre 1996 y 2001.
Contradiciendo los mensajes de cierto cambio que lanzaron en los primeros días, los talibanes ya han prohibido a las mujeres salir de casa, también a las que tenían que acudir a sus trabajos, "es algo muy temporal hasta que se habiliten sistemas apropiados para garantizar su seguridad", según el portavoz citado.
Estos nuevos anuncios aumentan la tensión y la desesperación ciudadana en estos días de cuenta atrás, porque lo que han dejado claro los fundamentalistas es que el 31 de agosto no puede quedar ninguna tropa extranjera en el país.