La polémica ley del voto en Texas, la SB1, ya es una realidad. El gobernador republicano Greg Abbott la firmó este martes después de un contencioso proceso que llevó incluso a los legisladores demócratas a irse del estado en un intento desesperado por bloquear su avance en la Asamblea.
La norma ha despertado interés en toda la nación porque introduce nuevas restricciones al derecho al voto en uno de los estados que más crecen y que crecen más diversos en todo el país.
La oposición estatal demócrata y organizaciones como la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) consideran que esta norma no se ha redactado pensando en evitar posibles fraudes, como dicen sus promotores, sino con el fin de limitar el acceso al voto entre los ciudadanos que menos votan a los conservadores: afroamericanos, latinos y jóvenes.