Cinco senadores demócratas y republicanos estadounidenses presentaron el lunes un proyecto de ley para levantar el embargo comercial a Cuba y crear nuevas oportunidades de negocio para empresarios de EEUU, manteniendo las disposiciones sobre los derechos humanos en la isla, según un comunicado difundido este lunes.
El texto, que ya había sido introducido en la Cámara Alta en el pasado ciclo legislativo sin que continuara su trámite, ha sido impulsado por los demócratas Amy Klobuchar, Chris Murphy y Elizabeth Warren y los republicanos Jerry Moran y Roger Marshall.
El comunicado señala que el proyecto de ley "crearía nuevas oportunidades económicas para las empresas y los agricultores estadounidenses al impulsar las exportaciones" y "permitir a los cubanos un mayor acceso a los productos".
El proyecto busca derogar las disposiciones de las leyes "que impiden que los estadounidenses hagan negocios en Cuba, pero mantiene vigentes las leyes que abordan los derechos humanos o las reclamaciones de propiedad contra el gobierno cubano", señalan.
Para ser aprobado, el texto necesitaría el visto bueno de la Cámara de Representantes y del Senado. Pero el controversial tema genera división dentro del Partido Demócrata y rechazo por parte de la mayoría de los republicanos.
Pasar página a una "política fallida de aislamiento"
Klobuchar consideró en un comunicado que poniendo fin "de una vez por todas" al embargo comercial de Estados Unidos a Cuba, se pasaría página a "una política fallida de aislamiento" a la vez que se generarían nuevas oportunidades económicas.
Warren añadió que la propuesta "da un paso importante" de cara a la eliminación de barreras al comercio estadounidense y a la relación entre los dos países.
Además, considera la medida un avance en "la dirección correcta" al incrementar las oportunidades económicas para los estadounidenses y la población cubana.
La Comisión de Comercio Internacional de Estados Unidos, según su nota, ha determinado que si se levantaran las restricciones al comercio las exportaciones de productos como el trigo, el arroz o la soja podrían aumentar un 166 % en cinco años, hasta un total de 800 millones de dólares.
Seis décadas de embargo a Cuba
Impuesto en 1962 en plena Guerra Fría por el entonces presidente estadounidense John F. Kennedy, el embargo se ha recrudecido progresivamente para asfixiar al régimen comunista.
Una normalización de relaciones con el régimen comunista de la isla no parece estar en la agenda del presidente demócrata Joe Biden.
Bajo su mandato, Washington no solo ha mantenido a Cuba en la lista de países patrocinadores del terrorismo, sino que la incluyó en otra de naciones que no respetan la libertad religiosa.
El senador Moran argumenta que el embargo impide "vender en un mercado a solo 90 millas" de la costa (unos 144 kilómetros), mientras que la competencia extranjera "se beneficia" de ello.
Cuba depende de las importaciones agrícolas para alimentar a sus 11 millones de habitantes y a los turistas que la visitan (4 millones en 2019, antes de la pandemia).
La economía cubana acusa el golpe de la inflación, el impacto de la pandemia y el endurecimiento de las sanciones de Estados Unidos bajo el gobierno del republicano Donald Trump, apenas suavizadas por su sucesor, Joe Biden.
Con información de AFP y EFE.
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Guantánamo: la ciudad de Cuba y la base de EEUU que viven lado a lado sin tocarse
Guantánamo
Una joven residente de la ciudad de Guantánamo mira bajo la lluvia un partido de futbol el 6 de diciembre de 2017. En esa ciudad del sureste de Cuba habitan unas 200,000 personas y es la quinta más grande de la isla en población. 18 millas al sur, en la Bahía de Guantánamo, la base naval estadounidense ocupa unas 73 millas cuadradas. Se estableció en 1898, durante la guerra entre Estados Unidos y España de la que resultó la independencia de Cuba.
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Guantánamo
En esta fotografía de junio de 2017 un soldado estadounidense recorre un área vacía de la prisión de máxima seguridad establecida dentro de la base naval. A finales del siglo XX la instalación comenzó a ser usada como centro de detención de migrantes cubanos y haitianos interceptados por las autoridades estadounidenses en alta mar. En 2002 el gobierno de George W. Bush creó una prisión de máxima seguridad donde fueron recluidos sospechosos de pertenecer a organizaciones terroristas y los llamados "enemigos combatientes" capturados en las guerras en Afganistán e Irak.
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Guantánamo
Los residentes de Guantánamo juegan dominó fuera de sus casas al tardecer, una escena común en toda ciudad cubana. En 1903 Estados Unidos ocupó la parte sur de la bahía de Guantánamo mediante un tratado negociado con la recién independizada Cuba, ocupada militarmente por EEUU. La isla recibiría un pago simbólico de 5,000 dólares anuales por el arrendamiento de esas tierras “por el tiempo que EEUU las necesitara”.
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Guantánamo
Fotografías de Camilo Cienfuegos y Che Guevara, héroes de la Revolución Cubana, en una escuela de la ciudad. El arriendo simbólico del territorio cubano por parte de Estados Unidos se mantuvo hasta la llegada de la revolución liderada por Fidel Castro en 1959. Desde entonces Cuba considera la presencia estadounidense como una ocupación.
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Guantánamo
Residentes de Guantánamo hacen fila para comprar pan una noche de diciembre de 2017. Con la llegada de la Revolución Cubana el presidente Dwight Eisenhower decidió que el estado de la base naval en Cuba se mantuviera sin cambios, a pesar de las objeciones de Castro. Desde entonces Cuba no cobra el arrendamiento establecido en el tratado de 1903 y que fuera ratificado en 1934.
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Guantánamo
Un detenido no identificado en la prisión de Guantánamo. Los reos están distribuidos en cuatro campos delimitados por alambradas de malla metálica en una porción de la base naval. La decisión de EEUU de recluir a extranjeros sospechosos de terrorismo en esa prisión ha generado conflictos legales dentro de EEUU y críticas de organizaciones internacionales de derechos humanos.
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Guantánamo
Una celda modelo de en la prisión de máxima seguridad. Cuando se estableció la cárcel para terroristas el gobierno de EEUU argumentó que por estar en territorio cubano los reos de Guantánamo no tendrían los derechos constitucionales estadounidenses. En 2004 la Corte Suprema rechazó el argumento y estableció que los prisioneros deben tener acceso a cortes de EEUU.
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Un soldado estadounidense en Guantánamo. La mayoría de los reclusos que han pasado por la prisión pertenecen a organizaciones extremistas islámicas, capturados por los estadounidenses principalmente en Afganistán. Luego del ataque de Al-Qaeda que derribó las Torres Gemelas de Nueva York en septiembre de 2001 Estados Unidos realiza operaciones militares en ese país.
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Un restaurante de comida rápida en Guantánamo. Los residentes de la ciudad escuchan Radio Reloj, una estación administrada por el gobierno cubano que promueve la cultura de Cuba bajo el liderazgo comunista.
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El interior de un auto dentro de la base naval estadounidense. Allí el personal militar escucha una estación de radio especial, Radio Gitmo. La programación de la estación incluye consejos de salud e información local de la base militar.
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Un 'guantanamero' espera para participar en un desfile en diciembre de 2017. Los habitantes de Guantánamo no tienen ningún contacto con las más de 5,000 personas que trabajan en la base naval.
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La entrada a un bunker dentro de la base naval. La administración de Obama intentó cerrar la cárcel, una de sus promesas de campaña. El republicano Donald Trump confirmó en el discurso del Estado de la Unión de 2018 que la cárcel seguirá funcionando.
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Unos chicos ‘guantanameros’ juegan bajo la lluvia. Trump se ha propuesto revertir las políticas de Obama hacia la isla, que intentaban suavizar el embargo económico que mantiene EEUU sobre Cuba desde 1960.
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Revistas para los clientes de una cafetería dentro de la base naval. Por la prisión de máxima seguridad han pasado varios centenares de reclusos y muchos han sido devueltos a sus países de origen. En este momento hay 41 prisioneros en las instalaciones.
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Una mujer en la puerta de un tren en la ciudad de Guantánamo. El viaje en tren hasta La Habana, a capital de la isla, dura más de 13 horas, un recorrido de 564 millas.
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