El presidente Donald Trump despidió a varios encuestadores que trabajaban para él, después de que se hicieran públicos los resultados de encuestas internas que mostraba que el presidente se estaba quedando atrás de candidatos demócratas en algunos estados clave, según fuentes citadas por CNN y otros medios.
CNN y ABC News publicaron hace semanas las filtraciones que mostraban a Trump por detrás de Joe Biden en estados clave como Michigan y Wisconsin.
La purga, dicen estas fuentes, fue propuesta después de que Trump se molestó más y más debido a la cobertura en días recientes de las revelaciones.
Michael Baselice, el presidente y CEO de Baselice & Associates Inc. habría sido uno de los despedidos. Adam Geller es otro, ambos comenzaron a trabajar con la campaña de Trump en 2016.
NBC News fue el primer medio en reportar que la campaña había decidido despedir a algunos encuestadores.
La información filtrada asegura que durante el mes de marzo, Biden estuvo adelante con siete puntos en Florida, donde el presidente iniciará oficialmente el próximo martes su campaña rumbo a 2020. NBC News encontró que Trump estaba perdiendo a Biden en 11 estados clave.
The New York Times informó a principios de este mes que el sondeo interno descubrió que Trump estaba arriba de las encuestas varios estados clave, mientras que ABC News obtuvo datos que mostraban que Trump estaba detrás de Biden en Pennsylvania, Wisconsin, Florida y tenía una pequeña ventaja en Texas.
Trump negó la existencia de cualquier sondeo negativo durante los comentarios de la semana pasada en la Oficina Oval, diciendo que su campaña tiene "un gran sondeo interno" y que las cifras provienen de "sondeos falsos".
Cuando los sondeos fueron presentados, los organizadores de la campaña del presidente confirmaron los datos a través de un comunicado diciendo que los números eran viejos y afirmaron que han visto enormes cambios a favor de Trump.
Trump asegura que escucharía la "información sucia" que le diera un país extranjero de sus oponentes
Algunos de esos "mejores" que Trump trajo al gobierno que al final no resultaron ser tan buenos
Former U.S. White House staffer Omarosa Manigault-Newman speaks during an interview on the release of her book "Unhinged" in Manhattan, New York
Cuando
Donald Trump anunció que
Omarosa Manigault sería directora de comunicaciones de la Oficina de Enlace Público en la Casa Blanca, llamó la atención debido a su falta de historial en política. El presidente la colmó de halagos por "todo lo que ella hizo por él" y destacó su lealtad y lo "buena persona" que era. Menos de un año después, Manigault fue despedida por el jefe de gabinete John Kelly. Ahora Manigault lanza un libro crítico sobre Trump y
él la considera una "enloquecida" "perra" y "escoria", a quien reconoció haber contratado solo porque decía "grandes cosas" de él.
Reuters
Michael Flynn.
"Adoro al general Flynn; "él es un tipo duro e inteligente"; "un hombre increíble"; "alguien a quien yo respeto"; "uno de los grandes tipos que vendrá a la Casa Blanca". Trump se embriagó en halagos para el general durante los meses de campaña. En enero de 2017 lo nombró asesor de Seguridad Nacional. Pero duró menos de 20 días en la posición hasta que
se vio forzado a renunciar tras un informe de
The Washington Post que reveló contactos con el embajador ruso en DC que supuestamente no informó ni a Trump ni a Mike Pence.
Getty Images
Rob Porter, secretario de gabinete de la Casa Blanca, de pie en el centro de la foto. A la derecha, el exjefe de gabinete, Reince Priebus, ambos en la Oficina Oval junto al presidente, Donald Trump.
Rob Porter, el exsecretario de gabinete de la Casa Blanca. En febrero de este año estalló un escándalo debido a que dos exmujeres de Porter
lo denunciaron por violencia física y psicológica. Como prueba mostraron órdenes de alejamiento y fotos con presuntas golpizas. En el mundillo republicano, Porter siempre había sido elogiado. El jefe de gabinete de la Casa Blanca, John Kelly, lo defendió en un principio, pero días después,
la presión obligó a Porter a renunciar. Luego de su aparatosa salida, Trump dijo a los periodistas: "Él dijo que es inocente y creo que tienen que recordar eso". "Le deseamos una carrera maravillosa".
AP Photo/Evan Vucci
FILE - In this June 2, 2017, file photo, EPA Administrator Scott Pruitt looks back after speaking to the media during the daily briefing in the Brady Press Briefing Room of the White House in Washington. Records show Pruitt spent weekends in his home state during his first three months in office, frequently flying to and from Oklahoma at taxpayer’s expense. (AP Photo/Pablo Martinez Monsivais, File)
El pasado 5 de julio,
Scott Pruitt renunció como jefe de la Agencia de Protección Ambiental (EPA). ¿Por qué? Hubo varios
informes que indicaban irregularidades de diversa índole en su gestión. Denuncias de que
gastó tres millones de dólares de dinero estatal en seguridad, tres veces más que su predecesor y fue señalado
por tratar de usar su posición de poder para facilitarle un negocio a su esposa, y se ha gastado más de $105,000 en vuelos de primera clase. Además Pruitt fue considerado un aliado cercano al sector de los combustibles fósiles que trabajó en la EPA para favorecer a esas industrias y no para cuidar el medio ambiente. Trump, sin embargo, lo defendió en numerosas ocasiones por el "gran trabajo" que ha hecho.
The Associated Press
Anthony Scaramucci
Anthony Scaramucci apenas estuvo 10 días en la Casa Blanca como director de Comunicaciones. En julio de 2017, Trump nombra a Scaramucci, un hombre al que el presidente llamaba "killer" (matador) uno de sus halagos preferidos. El desembarco de Scaramucci, hombre en el que muchos veían simulitudes gestuales con Trump, provocó que el exvocero, Sean Spicer, dimitiera. Pero luego de 10 días, Scaramucci dejó su cargo a pedido del entonces nuevo jefe de gabinete John Kelly, debido a que consideraba su personalidad disrruptiva para una Casa Blanca que buscaba salir del caos de las constantes renuncias y despidos.
NICHOLAS KAMM/Getty Images
Tom Price, nuevo secretario de Salud
Getty
Sebastian Gorka
Sebastian Gorka fue nombrado asistente de la Casa Blanca. ¿Sus credenciales? No muy destacadas. Gorka era una figura 'marginal' de la derecha que escribía en Breitbart (sitio del que
Steve Bannon era editor) con cuestionables credenciales en política exterior y en seguridad. Aconsejaba a Trump sobre seguridad nacional, pero sus responsabilidades eran bastante indefinidas. Entre otras cosas, reportes señalan que Gorka llevaba una Vitézi Rend, una medalla honorífica de un grupo húngaro al que el Departamento de Estado vincula con la Alemania nazi y crímenes contra la población judía. Él afirmó que solo llevaba la medalla para honrar a su padre y ha negado acusaciones de antisemitismo. Según
reportes, Gorka fue 'invitado' a retirarse por Kelly.
Getty Images