Sigue aquí lo que sucede en el Senado con el proceso de juicio político a Donald Trump, acusado de "incitación a al insurrección" por su responsabilidad en alentar a sus seguidores que asaltaron el Capitolio el 6 de enero de 2020.
El líder Chuck Schumer llamó a un receso de 10 minutos en el juicio político. Luego de eso, se reanuda la sesión.
David Cicilline, congresista de Rhode Island y uno de los administradores del juicio político, apeló a las acusaciones de algunos sectores republicanos de que el procedimiento contra Trump es algo partidista.
Cicilline fue enfático en negarlo y argumentó que luego de que el propio presidente de EEUU se pusiera "del lado de los insurrectos" no se puede hablar de bipartidismo e hizo un llamado a los republicanos a condenar las acciones de Trump.
"El presidente estuvo del lado de los insurrectos... Lo que sucedió fue un desastre, un desastre para la presencia de Estados Unidos en el mundo", señaló Cicilline.
"Después de una traición como esta (cometida por Trump), no puede haber unidad sin rendición de cuentas", dijo.
Cicilline on the Republican promises to push false equivalencies during the trial: "That's a gimmick. That's a parlor game meant to inflame partisan hostility and play on our divisions." pic.twitter.com/d83dBR4jDK
— Aaron Rupar (@atrupar) February 9, 2021
El presidente Joe Biden no va a estar viendo las sesiones del juicio político a su predecesor, Donald Trump, que empezó este martes en el Senado, según explicó a los periodistas durante una reunión con la vicepresidenta Kamala Harris en la Oficina Oval.
“Le digo a la gente que tengo un trabajo. Ya hemos perdido más de 450,000 personas y podríamos perder muchas mas si no actuamos decisivamente. Mucha gente, como he dicho antes, niños van a ir a la cama con hambre. Muchas familias tienen inseguridad alimenticia. Están en problemas. Ese es mi trabajo”.
“El Senado tiene su trabajo y están por comenzarlo. Estoy seguro de que se van a comportar bien. Eso es todo lo que voy a decir sobre ‘impeachment’”, remató el presidente..
President Biden says he will not be watching the impeachment trial of former President Trump. pic.twitter.com/v5neei394x
— CSPAN (@cspan) February 9, 2021
Poco antes, la portavoz presidencial Jan Psaki había aclarado durante la rueda de prensa diaria de la presidencia que “Joe Biden es el presidente, no es un opinador. No va a estar opinando en el intercambio de argumentos (entre acusación y defensa) ni va a estar viendo lo que está sucediendo en el Senado”.
“Esto es obviamente una gran historia para el país. Nadie lo niega, pero nuestro foco y el del presidente está en poner a la gente de vuelta en el trabajo, controlar la pandemia y eso significa que no vamos a sopesar cada pregunta del juicio. No sentimos que sea necesario ni que nuestro role sea hacer eso”.
Psaki ha declinado múltiples veces declarar la posición de la Casa Blanca sobre el proceso, su constitucionalidad o sus mecanismos.
Aunque se trata de un poder autónomo, varios republicanos habían pedido a Biden que hablar con los líderes demócratas para que detuviera el proceso en aras de la “unidad nacional” y la “sanación” de la que el nuevo presidente habla desde que ganó las elecciones.
Joe Neguse, representante de Colorado y uno de los administradores del juicio político, hizo una exposición sobre porqué sí es constitucional llevar a cabo el juicio político contra el expresidente Trump.
Neguse citó a estudiosos y catedráticos de la Constitución, expertos, exsenadores y congresistas para presentar su argumento. Uno de los expertos citados fue Brian Kalt, profesor de Ley constitucional e historia de la presidencia de la Facultad de Derecho de la Universidad de Michigan.
Kalt había explicado en Twitter que la defensa de Trump, que hizo cita de su artículo, 'targiversó' su análisis.
Esto explicó Kalt: "El escrito de Trump cita mucho mi artículo de 2001 sobre el juicio político tardío: el artículo favorecía el impeachment tardía, pero establecía todas las pruebas que encontré en ambos lados, muchas para que sean usadas. Pero en varios lugares, tergiversan bastante mal lo que escribí".
"...Otra cosa más problemática: sugieren que estaba respaldando un argumento cuando lo que realmente hice fue anotar ese argumento y rechazarlo... Hay múltiples ejemplos de tales tergiversaciones rotundas. La peor es la página 30. Escriben: 'Cuando un presidente ya no está en el cargo, el objetivo de un juicio político cesa... pero lo que realmente escribí en 66 es esto", dice mostrando su propia cita sin targiversar.
Kalt explica entonces en su artículo que si la única pena posible del juicio político fuera la remoción del cargo otra sería la discusión, pero no lo es: "la descalificación para los cargos es posible también", dice el experto.
There are multiple examples of such flat-out misrepresentations. The worst is page 30. They write, "When a President is no longer in office, the objective of an impeachment ceases."79
— Brian Kalt (@ProfBrianKalt) February 8, 2021
N.79 starts: "Kalt at 66."
What I actually wrote on 66 (discussion continuing onto 67):
3/4 pic.twitter.com/7zGKNPaxM2
Cerró en Twitter comentando: "Una vez más, mi artículo presentó todas las pruebas que encontré en ambos lados, por lo que había muchas para que las usaran de manera justa. No tenían por qué ser falsos y engañosos de esta manera" y luego indicó que su informe estaba siendo citado por los administradores demócratas del impeachment: "Para su crédito, lo hicieron con honestidad".
Al principio de la presentación de los argumentos para desmontar la tesis de que el Senado no tiene jurisdicción sobre él, porque ya es un ciudadano particular, el jefe del equipo de acusadores, el representante Jamie Raskin, aprovechó para hacer un resumen de las razones por las que la Cámara de Representante sometió a 'impeachment' a Trump durante la última semana de su gobierno.
Aunque el debate en este momento se trata sobre la constitucionalidad del proceso contra un ex alto funcionario, el video busca vincular las palabras de Trump a sus seguidores el 6 de enero con las acciones de muchos de ellos después, cuando asaltaron violentamente el Capitolio.
Es parte de la estrategia demócrata de apelar a la emoción de los senadores, quienes son el jurado del proceso, pero fueron testigos y víctimas de los desmanes que el presidente fomentó y hasta alabó, para días después condenarlos de manera tardía.
En su presentación, el representante Joe Neguse apeló a la opinión de varios expertos legales conservadores para contrarrestar la idea de que el Senado no puede juzgar a Trump una vez que dejó de ser presidente.
Entre los que citó Neguse está Charles Cooper, un conocido abogado conservador que es cercano al Partido Republicano, quien el domingo escribió en The Wall Street Journal un escrito expresando que los republicanos estaban malinterpretando por su propia conveniencia la Constitución.
"La disposición va en contra de su interpretación", escribió. Sostuvo que debido a que la Constitución permite al Senado prohibir a los funcionarios condenados por delitos impugnables que vuelvan a ocupar cargos públicos en el futuro, "desafía la lógica sugerir que el Senado tiene prohibido juzgar y condenar a exfuncionarios".
El representante por Colorado y uno de los fiscales de la acusación, Joe Neguse, recordó cómo la Constitución da a la Cámara de Representantes el poder de administrar los 'impeachments' y la Senado la de procesar los consiguientes juicios políticos.
Parte de los argumentos de la defensa de Trump se fundamenta en que el Senado solo puede procesar a un presidente en ejercicio porque el fin del juicio es destituirlo, cosa que ya no podría hacer.
Neguse asegura que la Constitución habla de "remoción" y "descalificación", por lo que el proceso puede terminar con la inhabilitación del acusado para ejercer un cargo de responsabilidad pública.
El video presentado al inicio del juicio político por el gerente principal, el demócrata Jamie Raskin, recopiló no solo las potentes escenas de violencia ocurridas el 6 de enero cuando seguidores de Trump atacaron el Capitolio, sino los mensajes del entonces presidente.
Donald Trump, quien todavía tenía su cuenta de Twitter activa ese 6 de enero, publicó un mensaje en video cuando la violencia sin precedentes estaba teniendo lugar en el Congreso.
El video presentado por Raskin incluyó un clip de Trump diciéndoles a los atacantes que se vayan a casa en "paz" pero recordándoles otra vez falsamente que le habían robado la elección presidencial.
Trump lo acompañó con un mensaje de cariño para los atacantes: "Los amamos. Ustedes son muy especiales... Vayan a casa", dijo el republicano.
El ataque al Capitolio terminó con seis personas muertas y decenas de heridos.
"No tienes que ser un académico para entender que el argumento del presidente Trump no solo está equivocado, sino que es peligro", Joe Neguse, representante de Colorado que actúa como uno de los 'managers' del caso contra el expresidente.
Neguse ha seguido la línea expresada por Raskin de que no tiene ninguna lógica legal pretender que un presidente puede cometer un delito en el ejercicio de su cargo y escapar de la sanción parlamentaria con el argumento de que fuera de la Casa Blanca es un ciudadano particular sin responsabilidades constitucionales.
Neguse recuerda que el primer 'impeachment' de la historia estadounidense, el del senador por Tennessee William Blount, en 1797, desmonta esa "ridícula proposición" porque aunque él fue expulsado del Senado, siguió siendo procesado por haber participado en un complot para entregar a Gran Bretaña territorios en Florida y Lousiana.
La defensa de Blount argumentó que al haber sido expulsado del Senado, la cámara ya no tenía jurisdicción sobre él. El Senado debatió el punto y al cabo de varios días determinó que sí tenía la autoridad para iniciar el primer juicio político de la historia nacional.
Movilizados por la retórica incendiaria del presidente, que tras las elecciones del 3 de noviembre se radicalizó aún más, miles de sus seguidores marcharon el miércoles 6 de enero hacia el Capitolio de Washington DC a protestar contra el "fraude electoral" del que Donald Trump los convenció que existió.
Al momento de la irrupción, se estaba llevando a cabo una sesión bicameral en la que el Congreso contaba los votos del Colegio Electoral que certificó la victoria de Joe Biden.
Pocos minutos antes, Trump protagonizó un irresponsable evento frente a la Casa Blanca en el que arengó a sus seguidores diciéndoles que los "cobardes republicanos" y los "socialistas radicales" estaban ayudando a que le roben la elección y que era el momento de "mostrar fuerza". Luego les dijo que marcharan por la avenida Pennsylvania rumbo al Capitolio. Y el resto es historia.
Este es un repaso de los símbolos de odio que desfilaron ese 6 de enero por el Capitolio y sus alrededores:
El gerente principal de juicio político de la Cámara de Representantes, Jamie Raskin, legislador de Maryland y profesor de derecho constitucional, dijo a los senadores que no los aburriría con el discurso de un profesor: "No escucharán mis conferencias extensas aquí porque nuestro caso se basa en hechos fríos y duros".
"No escucharán mis conferencias extensas, porque nuestro caso se basa en hechos fríos y duros", dijo Raskin, un congresista demócrata de Maryland.
Procedió a presentar un video de varios minutos en el que se repasó el ataque al Capitolio, el lenguaje incendiario usado por Trump previo al asalto y los gritos de los agresores, que arengaban consignas del estilo "¡Pelea por Tump!".
Raskin advirtió que la insurrección podría proporcionar una vista previa del futuro de Estados Unidos si el Senado no responsabiliza a Trump por los hechos.
Raskin afirma que el argumento de que Trump no es procesable por el Senado porque no ejerce el cargo, pese a que el delito por el que fue sometido a 'impeachment' se produjo mientras ocupaba la Casa Blanca crea lo que llamó la "excepción de enero".
Según la explicación de Raskin, quien encabeza el equipo de administradores de la Cámara de Representantes que presenta la acusación contra Trump, eso haría que los presidentes puedan ser juzgados en sus primeros cuatro años de gobierno, excepto el mes de enero de su último año.
La lógica es que, tras un 'impeachment' en enero, el Senado no tendría tiempo para manejar el caso antes de que el 20 de enero asuma el nuevo mandatario y eso lo dejaría con las manos libres para cometer cualquier desmán que se le ocurra.

Patrick Leahy, presidente pro tempore del Senado y senador por Vermont, es quien preside el juicio político a Donald Trump.
Esta vez no preside el juicio el presidente del Tribunal Supremo, John Roberts, quien supervisó el primer juicio de Trump, sino un senador demócrata que también tendrá voz en el veredicto.
Esto es porque la Constitución exige que el jefe de la Corte Suprema presida los juicios políticos presidenciales pero Leahy, el miembro más antiguo del Senado, señaló que el presidente pro tempore había presidido históricamente los juicios de no presidentes en el Senado. Trump se fue de la Oficina Oval el pasado 20 de enero.
En una carta publicada al inicio del juicio, Leahy prometió manejar el proceso de manera justa para todas las partes.
‘Dear Colleague’ Letter Of Senator Patrick Leahy, On His Role In Presiding Over The Impeachment Trial pic.twitter.com/ahANApXOJC
— Sen. Patrick Leahy (@SenatorLeahy) February 9, 2021
El representante Jamie Raskin se dirige a los senadores para explicar los argumentos en los que la Cámara Baja se basó para el 'impeachment' de Trump.
Raskin empezó su intervención asegurando que hablará "solo de los gechos" y criticando la posición de los abogados defensores de que el Senado no tiene jurisdicción sobre el exmandatario porque ya no está en el cargo.
Tras la apertura de la sesión en la que el Senado quedó constituido como el jurado del segundo juicio político a Trump, los senadores están sometiendo a votación las reglas que se usarán en los próximos días del proceso contra el exmandatario.