Una corte de apelaciones levantó temporalmente este jueves la orden judicial que había determinado que el despliegue de la Guardia Nacional en Los Ángeles por parte de Donald Trump era ilegal, lo que permitirá por ahora que las tropas sigan participando en las redadas migratorias.
Horas antes, el juez de distrito Charles Breyer había ordenado al presidente devolver el control de las tropas al gobernador de California, Gavin Newsom.
Los jueces de la corte de apelaciones se reunirán el martes para decidir si conceden una pausa más prolongada.
El gobierno de Donald Trump presentó inmediatamente una apelación ante el tribunal del Noveno Circuito tras la sentencia de un juez federal que dicta que el mandatario debe devolver el control de la Guardia Nacional al gobernador de California, Gavin Newsom.
Ni el presidente Donald Trump ni la Casa Blanca se han pronunciado hasta el momento sobre el fallo.
La orden, que entra en vigor este viernes al mediodía, dice que el despliegue de la Guardia fue ilegal y que tanto violaba la Décima Enmienda como excedía la autoridad estatutaria de Trump.
No estaba claro de inmediato cómo cambiaría la situación sobre el terreno.
La orden del juez solo cubre a los miembros de la Guardia Nacional.
Durante la audiencia este miércoles, el juez Charles Breyer indicó que las preocupaciones sobre las posibles acciones de los marines enviados a Los Ángeles son, hasta el momento, especulativas.
Aun así, Breyer se mostró incómodo en ocasiones con la afirmación del abogado del Departamento de Justicia, Brett Shumate, de que los tribunales no pueden revisar si la decisión de Trump de llamar a la Guardia Nacional cumple con el Título 10.
"No se trata de que un líder simplemente diga algo y se cumpla", dijo. "¿En qué se diferencia eso de lo que hace un monarca?".
El juez continuó: "Este país se fundó en respuesta a una monarquía y la Constitución es un documento de limitaciones... y una enunciación de derechos".
El Título 10 establece tres circunstancias en las que la Guardia Nacional puede ser llamada al servicio federal: cuando Estados Unidos es invadido o está en peligro de ser invadido por una nación extranjera; cuando hay una rebelión o peligro de rebelión contra la autoridad de Estados Unidos; o cuando el presidente no puede, con las fuerzas regulares, ejecutar las leyes.
Un juez federal determinó este jueves que el presidente Donald Trump desplegó ilegalmente a la Guardia Nacional en Los Ángeles y dijo que debe devolver el control al gobernador de California Gavin Newsom.
"Sus acciones fueron ilegales... Por lo tanto, debe devolver inmediatamente el control de la Guardia Nacional de California al gobernador del estado de California", escribió el juez federal Charles Breyer sobre el presidente en el fallo.
La orden, que entra en vigor este viernes al mediodía, dice que el despliegue de la Guardia fue ilegal y que tanto violaba la Décima Enmienda como excedía la autoridad estatutaria de Trump.
La Casa Blanca no ha hecho comentarios inmediatos sobre el fallo.
Newsom presentó una demanda el lunes en respuesta a que Trump ordenara el despliegue de unos 4,000 miembros de la Guardia Nacional en Los Ángeles tras las protestas por su intensificación de la aplicación de las leyes de inmigración.
El senador demócrata de California Alex Padilla criticó la actuación del gobierno del presidente Trump hacia miembros del Congreso y hacia los inmigrantes luego de que fuera expulsado a empujones de una conferencia de prensa del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) y esposado por varios agentes.
"Si así responde este gobierno a una pregunta de un senador, si así responde el DHS a una pregunta de un senador, imagínense lo que les están haciendo a los trabajadores agrícolas, a los cocineros, a los jornaleros, a toda la comunidad de Los Ángeles, a toda California y a todo el país", declaró a periodistas momentos después del incidente.
"Exigiremos cuentas a este gobierno", agregó.
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Luego de que fue removido por la fuerza de una rueda de prensa de Kristi Noem, secretaria de Seguridad Nacional, el senador demócrata Alex Padilla urgió a los manifestantes que planean salir a las calles este sábado a hacerlo "pacíficamente",
“Hay mucha preocupación, mucha tensión, mucha ansiedad, y mucha gente está empezando a hacer planes sobre lo que harán o no este sábado”, declaró Padilla tras ser expulsado de la conferencia de prensa en Los Ángeles.
“Animo a todos a que protesten pacíficamente, tal como yo lo hice, con calma y tranquilidad, en esa conferencia de prensa”, dijo Padilla.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) comenzó a notificar a miles de beneficiarios de programas de parole humanitario aplicados en el gobierno anterior de la terminación de sus protecciones migratorias, reportó la cadena CBS.
El medio de comunicación informó que las notificaciones comenzaron a ser enviadas por correo electrónico a los miles de beneficiarios del programa que protegía a inmigrantes de Venezuela, Cuba, Nicaragua y Haití, conocido como CHNV.
La cancelación del programa que beneficiada a inmigrantes de esos países afecta a más de 500,000 personas. Aunque
"Este programa fue abusado por la administración anterior para admitir a cientos de miles de inmigrantes indocumentados que no habían sido debidamente investigados", declaró en un comunicado Tricia McLaughlin, vocera de DHS.
La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, trató de justificar la remoción por la fuerza del senador Alexa Padilla mientras ella hablaba en una conferencia de prensa en Los Ángeles, California.
Según Noem, el senador Padilla no se comunicó ni identificó antes de hablar. Sin embargo, videos del incidente muestran al legislador identificándose repetidamente ante las cámaras y ante la funcionaria.
“Ojalá se hubiera comunicado, se hubiera identificado y nos hubiera dicho quién era y que quería hablar”, dijo Noem a reporteros. “Su enfoque fue inapropiado”.
Según Noem, tras el incidente, a Padilla le fueron retiradas las esposas y luego sostuvieron una conversación "muy interesante" entre ambos, una versión que también fue difundida en un comunicado de DHS.
“Tuvimos una conversación muy interesante. Nos sentamos y hablamos durante 10 o 15 minutos sobre las operaciones en Los Ángeles y algunas actividades del Departamento de Seguridad Nacional, así que me pareció muy productiva”.