En abril de 2018, el octogenario Felix McDermott estaba recuperándose de una neumonía en el hospital de veteranos en West Virginia cuando, al tercer día, murió repentinamente. La causa que luego revelaría la autopsia: una inyección fatal de insulina que no necesitaba y no fue ordenada por ningún médico. Es apenas uno de los 11 casos que ahora investigan las autoridades bajo la sospecha de homicidio.
Ya se confirmó que al menos uno lo fue, según lo informó el senador Joe Manchin en un comunicado, donde asegura que una “persona de interés” en el caso, no está en contacto con pacientes en el Louis A Johnson VA Medical Center de Clarksburg.
Wesley R Walls, vocero del hospital en cuestión, aclaró en un comunicado que los alegatos que se han escuchado en los medios no implican a ningún empleado y que están colaborando con las autoridades en la investigación, reportó CNN.
“Estos crímenes asombran y todavía me abate no solo hayan sido cometidos, sino que nuestros veteranos que sacrificaron tanto por el país sean las víctimas”, dijo Manchin, quien se reunió con los directivos del centro médico que es objeto de la investigación.
No por causas naturales
Felix McDermott, sargento retirado del ejército, tenía 82 años, había sufrido un ACV años atrás, padecía demencia, hipertensión y enfermedad pulmonar obstructiva crónica, pero no era diabético. Tres días antes de su muerte el 9 de abril de 2018, fue hospitalizado por presentar un cuadro de neumonía, contó su hija Melanie Proctor a USA Today.
Aunque Mc Dermott parecía estarse recuperando de la enfermedad, cuando falleció el personal del hospital le dio a entender a su hija que la muerte de su padre era inevitable.
Meses después, agentes del FBI tocaron a su puerta para informarle que las circunstancias del deceso de su padre eran sospechosas y que podría no tratarse de una causa natural. Pidieron su autorización para exhumar el cadáver y realizar una autopsia que en octubre reveló que le habían puesto una inyección de insulina.
Si una persona que no tiene problemas de azúcar recibe una dosis de insulina, puede causarle una baja de azúcar letal, lo que ocurrió en el caso de Mc Dermott.
“Con fundamento en los hallazgos de la auotopsia la causa de muerte es homicidio”, escribió el médico forense en el reporte, indica USA today.
Ahora sus familiares están emprendiendo acciones legales y buscan una indemnización de 6 millones de dólares porque los empleados del centro médico “sabían o han debido saber que los pacientes fueron inyectados erróneamente con insulina”, reportó USA Today.
La denuncia indica que entre 9 o 10 pacientes habían fallecido por bajos niveles de azúcar antes del 9 de abril de 2018. “Cada uno de esos nueve o diez pacientes recibió una gran y errónea inyección de insulina en el abdomen que no fue ordenada por un médico ni médicamente era necesaria”, se lee en el documento.
“Esperaba que lo cuidaran, especialmente cuando es alguien con demencia que no puede hablar por sí mismo”, dijo Proctor al diario USA Today.
La Oficina del Inspector General del Departamento de Veteranos informó en un comunicado que está "trabajando con las autoridades federales para investigar los alegatos de irregularidades potenciales que han podido resultar en la muerte de pacientes en el Louis A Johnson VA Medical Center de Clarksburg" y que en este momento no pueden divulgar más información.
"El cuidado y seguridad de nuestros veteranos y sus familias sigue siendo nuestra prioridad", enfatizaron.
En fotos: madres que fingieron la enfermedad de sus hijos y les indujeron síntomas de las formas más retorcidas
Kaylene Bowen
Desde que Christopher tenía 11 días de nacido,
Kaylene Bowen hizo que su hijo recibiera tratamientos médicos que no necesitaba, incluyendo 13 cirugías, alegan las autoridades. Lo llevó un total de
323 veces al médico. Este mes, fue arrestada en Texas y el niño de 8 años empezó a alimentarse sin asistencia y a jugar sin usar una máscara de oxígeno.
YouCaring.com / Dallas County Sheriffs Department
salud Marybeth Tinning
Entre finales de los 70 y principios de los 80 la neoyorkina Marybeth Tinning tuvo siete hijos y adoptó uno. Uno de ellos murió al nacer, en el hospital. Los demás, empezaron a presentar problemas de salud que se agravaron hasta la muerte. Tras 10 horas de interrogatorio policial, Marybeth confesó haber matado a tres de ellos. Fue condenada a cadena perpetua y también diagnosticada con el Síndrome de Munchausen por Poder.
New York State Department of Corrections
salud síndrome munchausen
A sus 11 años de vida, Jennifer Bush, había sido operada 34 veces a causa de una misteriosa enfermedad que le hacía vomitar lo que comía y la obligaba a alimentarse a través de un tubo en su estómago. En una corte de Florida se determinó que la madre de la pequeña, Kathy Bush, había causado todos los síntomas de la hija y fue condenada a prisión. Al salir de la cárcel, Kathy y su hija se reencontraron. Hoy Jennifer es adulta y sostiene que su mamá jamás abusó de ella.
Alan Diaz/AP
salud síndrome munchausen
En 2011, Blanca Montano, de 23 años, fue sentenciada a 13 años de prisión en Arizona, después de haber infectado a su hija hospitalizada con bacterias como materia fecal. La pequeña de siete meses ya tenía un mes en el hospital y los médicos la trataron por nueve infecciones raras que la llevaron a cuidados intensivos.
Fred Dufour/AFP/Getty Images
salud síndrome munchausen
La pequeña Gypsy Rose, de Missouri, andaba en silla de ruedas y con una máquina para respirar, a causa de la leucemia. Su madre, Dee Blancharde, decía que la chica también padecía de distrofia muscular, epilepsia, asma severo y apnea, entre otras dolencias. Todo era falso y cuando Gypsy creció, comprendió los abusos que había sufrido y asesinó a su madre en venganza en 2015.
Waukesha County Sheriff's Department photo via AP
salud Monika Burgett
En Cincinnati, Monika Burgett fue acusada de fraude y de inventar síntomas médicos al menor de sus tres hijos. La mujer hizo ver que el menor estaba gravemente enfermo y este llegó a recibir metadona y medicamentos para el dolor que no necesitaba. También creó una campaña en GoFundMe para recaudar fondos para la supuesta enfermedad. En 2017, fue hallada culpable de poner en riesgo a un menor y un delito de fraude de telecomunicaciones.
The Cincinnati Enquirer via AP
salud síndrome munchausen
En Inglaterra, Lisa Hayden-Johnson fue acusada de abuso de menores por haber sometido a su hijo a 325 intervenciones médicas, alimentarlo por medio de una sonda y decir que tenía parálisis cerebral, fibrosis quística y diabetes. En 2007, fue condenada a tres años y medio de prisión.
Jean-Philippe Ksiazek/AFP/Getty Images
salud síndrome munchausen
Lacey Spears tenía un blog en el que escribía su día día junto a su hijo de 5 años: juegos, aventuras y también eventuales idas al hospital. Lacey lo alimentaba con comida contaminada con sal y fue internado en una clínica por envenenamiento. Allí la madre lo mató dándole más sodio a través de una sonda gástrica y la descubrieron gracias a una cámara de seguridad. En 2015 fue condenada a 20 años de cárcel por la Corte Suprema de Justicia.
The Journal-News, Joe Larese/AP
salud munchausen
Hope Ybarra documentó su lucha contra el cáncer públicamente, desde los avances en su tratamiento hasta cómo sería su ataúd. La menor de sus tres hijas también también estaba gravemente enferma y las otras dos comenzaron a sospechar que algo andaba mal. Una investigación demostró que Ybarra jamás tuvo cáncer y que causó el padecimiento de su hija envenenándola con agentes patógenos robados. Al recibir una sentencia de 10 años en texas, admitió que solo quería que las personas le prestaran atención.
iStock
salud síndrome munchausen
El
Síndrome de Munchausen por poder también puede presentarse en enfermeras, ya que también ejercen el rol de cuidadoras. Así ocurrió a
Genene Jones, quien fue encarcelada en 1983 por asesinar a una bebé con una inyección letal en un hospital de Texas. Este año
su caso fue reabierto: según las autoridades, Jones podría haber matado a otros recién nacidos cuando trabajaba como enfermera.
/AP
salud síndrome munchausen
Un caso similar es el de la enfermera Beverly Allitt, quien en 1991 asesinó a cinco niños y causó daños corporales a otros que estaban bajo su cuidado en un hospital de Inglaterra. El personal médico sospechó porque constantemente se registraban paros cardíacos en la sala de niños y alertaron a las autoridades. En 1993, Allitt fue declarada culpable y condenada a cadena perpetua por el Tribunal de Nottingham.
Joel Saget/AFP/Getty Images