El juez federal de distrito Howard Sachs bloqueó este martes la legislación aprobada por el estado de Missouri, que restringía los abortos después de las ocho semanas de gestación en un lugar donde las mujeres ya enfrentan complicaciones para acceder al procedimiento.
Sachs falló que la ley, que tenía previsto entrar en vigencia este miércoles 28 de agosto, no podrá hacerlo "debido a las demandas pendientes que enfrenta".
"Por la forma en la que está formulada, la ley entra en conflicto con el fallo de la Corte Suprema, que asegura que no pueden imponerse límites ni legislativos ni judiciales al acceso al aborto que sean medidos en semanas específicas o desarrollo del feto", se lee en el documento de 11 páginas con el que dio a conocer su decisión, publicado por CNN.
La ley firmada el pasado mes mayo por el gobernador de Missouri, Mike Parson, incluía excepciones en casos de emergencias médicas pero no en casos de violación o incesto.
“Cada quien debe decidir si necesita o no un aborto, sin ninguna interferencia política”
La agencia de noticias AP informó que durante una audiencia en la corte el lunes, abogados de Planned Parenthood y la Unión Americana por las Libertades Civiles (ACLU) pidieron al juez Sachs que emitiera una orden temporal para impedir que la ley entrara en efecto el próximo miércoles, hasta que se resolviera la demanda que presentaron a finales de julio.
Sachs contestó que ya tenía un borrador del fallo listo, pero que quería considerar los argumentos discutidos ese día lunes, antes de darlo a conocer hoy martes.
Una de las abogadas de estas dos organizaciones, Claudia Hammerman, argumentó que otros fallos de distintas cortes en todo el país –incluyendo la Corte Suprema– ya han dejado claro que estas prohibiciones son inconstitucionales porque se refieren a abortos incluso antes de que se confirme la viabilidad del feto fuera del vientre de la madre, lo que puede ocurrir entre las 24 y las 28 semanas.
"Todas las cortes han dejado claro que prohibir los abortos con base en la edad gestacional es inconstitucional", aseguró Hammerman. "Ese es el único asunto legal relevante".
El procurador general del estado John Sauer defendía, por su parte, que la mayoría de los abortos que se realizan en Missouri ya ocurren antes de las ocho semanas, según explica la agencia Reuters.
Gran parte de su argumento estaba centrado en si Planned Parenthood y la ACLU tenían los argumentos legales suficientes para oponerse a la ley. Según él, solo los pacientes tienen el derecho constitucional de presentar demandas que se opongan a las leyes que restringen los abortos porque sus derechos están siendo violados, mientras que Planned Parenthood y la ACLU "solo tienen intereses económicos para permitir que ocurran".
La legislación de Missouri también incluye una cláusula que prohibiría por completo los abortos, en cualquier etapa de gestación y con la única excepción de las emergencias médicas, que solo entraría en efecto si llegara a ser derogado el fallo de 1973, Roe v. Wade, que legalizó el acceso al aborto en Estados Unidos.
Missouri ya cuenta con una de las legislaciones más restrictivas del aborto. En todo el estado solo resta una clínica que provee el servicio.
En fotos: ellos defienden el derecho a decidir y alertan sobre los peligros de criminalizar el aborto en Alabama
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"Las mujeres de Alabama resisten" se lee en la pared de la habitación de Julia Walker, en Montgomery, Alabama. "Los legisladores de mi estado y la gobernadora Kay Ivey aprobaron recientemente una de las peores restricciones al aborto y por eso quiero destacar la hipocresía de decir que se trata de un estado prolife, 'que está a favor de la vida', cuando tiene una de las peores cifras de mortalidad infantil y ni siquiera ha expandido el Medicaid".
Ana María Rodríguez
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Travis Jackson es escolta en la clínica de Montgomery. Es veterano y tiene años trabajando como voluntario, en defensa de que las mujeres puedan decidir si desean llevar a término o no un embarazo. Dice que ha visto cómo los manifestantes
"les gritan obscenidades a las mujeres". Poco a poco se han ido volviendo más violentos y ahora nos preocupa que las pacientes sean perseguidas cuando se dirigen a sus vehículos.
Ana María Rodríguez
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La entrada de la única clínica que practica abortos en la capital de Alabama: Reproductive Health Services. Afuera, dos manifestantes que aseguran haber manejado más de tres horas para acudir al centro de salud a protestar.
Ana María Rodríguez
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Ella es Mia Raven, fundadora de la 'Power House' un centro comunitario justo al lado de la clínica donde ella también trabaja: se encarga de todo lo que no es médico, de la parte administrativa. "Estas prohibiciones confunden a la gente. Las personas creen que ya no podrán acceder al cuidado que necesitan. No vas a detener los abortos al prohibirlos, lo único que esta ley conseguirá es restringir el acceso a los abortos seguros y las mujeres se van a morir. La gente cree que exagero cuando lo digo, pero no: las embarazadas harán lo que tengan que hacer si están desesperadas".
Ana María Rodríguez
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En la clínica de Montgomery solo se practican abortos los días viernes. Una patrulla de policía se estaciona afuera, a modo de prevenir incidentes violentos.
Ana María Rodríguez
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Helmi Helkin, líder del grupo de escoltas en la West Alabama Clinic, la única clínica en Tuscaloosa y una de las tres existentes en el estado.
Ana María Rodríguez
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La doctora Yashica Robinson, una ginecóloga con 14 años de experiencia que también ejerce como obstetra asistiendo un promedio de 20 partos al mes en otro hospital. Ella ha alzado su voz para explicar “cuán necesarios” son los servicios que provee destacando el mismo argumento de organizaciones de derechos humanos, abogados y demás expertos en salud reproductiva: “las prohibiciones al aborto no impiden que ocurran. lo único que hacen es volverlos menos seguros. Si alguien necesita uno, por la razón que sea, lo buscará, incluso fuera del sistema de salud”.
Ana María Rodríguez
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En el estado de Alabama hay un período de espera de 48 horas para quien necesite acceder al procedimiento”, explica la enfermera Lashonda Clemons-Pinchon. La ley exige a las enfermeras como ella ofrecer una sesión de consejería a quienes asistan a una primera cita en la clínica: les da a conocer sus opciones y les entrega un folleto con recursos de ayuda (como cupones de comida, por ejemplo) en caso de que decidan continuar con el embarazo. “No estoy lidiando con personas que no pueden decidir por sí mismas. Esta es probablemente una de las decisiones más complicadas que les tocará tomar en sus vidas, de modo que cuando llegan al consultorio, ya tienen claro lo que necesitan hacer”.
Ana María Rodríguez
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La Cámara de Representantes del estado de Alabama, sede de múltiples protestas desde que la legislación se aprobó.
Ana María Rodríguez
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El reverendo William Barber II, otra de las voces que se han alzado para condenar la restrictiva prohibición aprobada en el estado, que aún no está vigente, gracias a las demandas que la ACLU y Planned Parenthood le han interpuesto en corte.
Ana María Rodríguez
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"Un aborto me salvó la vida", dice esta joven que viajó desde Tenessee hasta Montgomery para protestar en contra de la legislación. Asegura que cuando se sometió al procedimiento lo hizo en medio de una relación abusiva que finalmente pudo abandonar.
Ana María Rodríguez
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"Estoy peleando por mi cuerpo y mis derechos", dice la pancarta de esta otra manifestante.
Ana María Rodríguez