Cuando un periodista le preguntó Trump si los indocumentados podían ir a hacerse la prueba del coronavirus sin temor a ser reportados a ICE y eventualmente ser detenidos, el presidente dijo "es una pregunta justa" y dejó la respuesta en manos del médico general Jerome Adams, quien, sin tocar el centro de la interrogante, cedió dejó el podio a Mike Pence.
Cuando Pence indicó que todas las personas podían contar con que le serán suministradas las pruebas médicas necesarias independientemente de su origen nacional y que los funcionarios de migración no están buscando personas en centros hispitalarios, Trump retomó el podio.
El presidente expresó que los indocumentados, "o ilegales, como quieras decirles", (haciendo uso de un término que es considerado discriminatorio) recibirán los tests.
Pero al final, no respondió la pregunta central de si podían ir sin que alguien los vaya a reportar a las autoridades migratorias.
Un voto de procedimiento para hacer avanzar la ley de estímulo para apuntalar la economía amenazada por la pandemia del coronavirus con un plan de subsidios directos a los contribuyentes y préstamos para empresas afectadas por la crisis.
Los senadores anunciaron que seguirán trabajando en las próximas horas para alcanzar un acuerdo que permita aprobar la ley durante el lunes, cuando se espera que la Cámara de Representantes empiece a considerar un plan similar que los demócratas han dicho que presentarán.
El líder de la mayoría demócrata, Charles Schumer, anunció que los equipos de parlamentarios de ambos partidos están tratando de modificar lo que calificó como “provisiones problemáticas” del texto que presentaron los republicanos el viernes pasado.
De acuerdo con fuentes cercanas al Partido Demócrata, la crítica que le hacen a los republicanos es su renuencia a reforzar las protecciones a los trabajadores en el texto de la ley que por ahora estarían supeditadas a la posibilidad de las empresas de hacerlo sin ningún tipo de condicionamiento para recibir préstamos y ayudas.
El presidente Trump descartó llamar a sus predecesores para hablar sobre el manejo de la crisis del coronavirus, una costumbre que suelen hacer los mandatarios estadounidenses cuando se enfrentan con situaciones de desastre de alcance nacional.
Trump dio a entender que sus predecesores (Barack Obama, George W. Bush o Jimmy Carter) no hicieron buenos trabajos cuando les tocó lidiar con coyunturas difíciles, como el huracán Katrina.
"Si creyera que llamándolos salvaría una vida, no dudaría en llamarlos, pero no creo que ese sea el caso", dijo Trump.
El presidente aseguró que cuenta con el "mejor equipo posible" y que el buen trabajo que considera que está adelantando su gobierno se refleja en los sondeos de opinión pública.
"Creo que los demócratas quieren llegar a un acuerdo, Los republicanos quieren llegar a un acuerdo. Honestamente no me imagino que haya opciones", dijo el presidente Trump sobre el plan de estímulo económico que está siendo debatido en el Senado.
"Demócratas y reppublicanos están de acuerdo en que debemos defender a los trabajadores", insistió el presidente, quien hablaba desde la Casa Blanca mientras en el Capitolio los senadores debatían detalles sobre el paquete de $1 billón para apuntalar la economía.
"Ordenamos a todos los laboratorios comerciales que prioricen los tests del coronavirus", dijo Pence, quien aseguró que el lunes los CDC darán las órdenes al sector salud para que se acelere las prubeas a personas que puedan estar contagiadas con el virus.
La falta de pruebas suficientes para el despistaje del coronavirus ha sido unos de las fallas más cuestionadas de la respuesta a la emergencia que ha dado el gobierno.
Pence, quien dirige el equipo de trabajo de la Casa Blanca sobre el coronavirus, agradeció a los estadounidenses que han acogido las recomendaciones para evitar la propagación del virus que fueron recopiladas por el gobierno federal la semana pasada.
Sin ofrecer datos hasta ahora, Pence asegura que el plan está dando resultados.
Al mismo tiempo, y siguiendo la guía que dejó minutos antes el presidente, Pence alabó la labor de los gobernadores de las regiones más afectadas por el virus (quienes coincidencialmente son demócratas) y habló del buen clima que prevalece en el país en la lucha contra el covid-19.
El presidente afirma que el país está en guerra contra el coronavirus y que "se trata de un enemigo invisible".
"Mientras yo sea su presidente, tienen un líder que luchará por ustedes. Tendremos una gran victoria y será más rápida de lo que muchos esperan", dijo Trump, quien en noviembre enfrenta la reelección.
"Estoy muy orgulloso de ser su presidente y ustedes son un pueblo muy especial", declaró Trump quien dijo que el coronavirus afecta más de 150 países, algo que consideró "nunca visto".
Aunque el sábado Trump se había abstenido de calificar al covid-19 como el "virus chino", como le gusta llamarlo, este domingo el presidente volvió a nombrarlo de esa manera.
La Organización Mundial de la Salud desaconseja bautizar enfermedades con nombres geográficos para evitar discriminación, que es algo que, de acuerdo con grupos de defensa de derechos civiles, es lo que está pasando con la comunidad asiática en EEUU y otros países.
Trump informa que las solicitudes de ayuda federal que han hecho estados como Washington, California y Nueva York serán atendidas "rápidamente", quizá en el transcurso de la noche.
Además el presidente anunció que dos buques hospitales de la Armada serán despachados a la costa este y a la costa oeste para asistir en las tareas de contención del virus que se están realizando.
También el presidente indicó que el despliegue de tropas y la Guardia Nacional, así como el equipo de ingenieros del Ejército se hará a expensas del gobierno federal y sin costo para los estados que se verán beneficiados.
En sus declaraciones iniciales, el presidente insiste en su tono optimista y afirma que la economía se va a recuperar "pronto" cuando pase la crisis del coronavirus.
Aunque no estaba previsto originalmente, el presidente Trump encabeza la rueda de presa del equipo de trabajo de la Casa Blanca desde la sala de prensa de la residencia presidencial en Washington DC.
Los gobernadores de Ohio, Mike DeWine, y de Louisiana, Bel Edwards, ordenaron a los habitantes de sus estados que permanezcan en sus casas a partir de este lunes, con lo que son ya 9 los estados que han establecido controles a la movilización de la población en un intento por evitar la expansión del coronavirus.
En el caso de Ohio la orden estará en vigencia hasta el 6 de abril, mientras que para Louisiana durará hasta el 12 del mismo mes.
A todos los trabajadores considerados no esenciales se les ha ordenado que permanezcan en sus casas mientras los negocios y oficinas para las que trabajan permanecen cerradas en acatamiento de los órdenes.
En ambos estados, al igual que en los otros que se han adoptado medidas similares, se prevé que las personas salgan para comprar alimentos, acudir a citas médicas imprescindibles, ejercitarse y pasear a sus perros, aunque parques y otros espacios públicos permanecerán cerrados al acceso.

La compañía Target Co., uno de los grandes almacenes del país, se excusó por vender máscaras faciales en medio de la escasez en las tiendas de Seattle, mientras que los hospitales enfrentan una grave escasez en medio de la pandemia mundial del covid-19.
El gobernador de Washington, Jay Inslee, dijo que su oficina intervino cuando recibió informes el sábado de que las máscaras N95 muy necesarias estaban en los estantes de Target.
We heard reports that a @target in Seattle was selling n95 masks.
— Governor Jay Inslee (@GovInslee) March 21, 2020
My staff and others stepped in.
Those masks are now on their way to the health care workers who desperately need them. https://t.co/7sCM5kqyfs
“Esas máscaras ahora están en camino hacia los trabajadores de la salud que las necesitan desesperadamente”, escribió Inslee en Twitter.
Target dijo en Twitter que las máscaras se vendían por error en “tiendas selectas de Seattle” y que las retiraba de los estantes y las donaba al Departamento de Salud de Washington.
La compañía dijo que también buscaría en su inventario máscaras adicionales en su inventario para donarlas.

El gobernador de California, Gavin Newsom dio a conocer que Tim Cook, director ejecutivo de Apple, prometió que donará un millón de máscaras médicas específicamente para los esfuerz os de coronavirus de California.
Newsom dijo que los fabricantes en el distrito de prendas de vestir de Los Ángeles y en el norte de California han ofrecido coser máscaras cubrebocas adicionales si fuera necesario.
Thank you @tim_cook! https://t.co/lmPqsgS5x7
— Gavin Newsom (@GavinNewsom) March 22, 2020
Una necesidad clave en California y en todo el país son los respiradores artificiales necesarios para algunos de los pacientes más graves de covid-19.
Newson señaló que Elon Musk, director ejecutivo de Tesla Inc., y Space X, prometió usar las cadenas de suministro que apoyan a sus empresas para obtener ayuda en el montaje de respiradores.
También dijo que K.R. Sridhar, director ejecutivo de Bloom Energy, acordó ayudar a modernizar rápidamente unos 200 respiradores más antiguos que el estado tiene a la mano. El fabricante original había estimado que la modernización tomaría alrededor de un mes.
En California, el número de casos de coronavirus superó los 1,500. Un total de 29 personas han fallecido.
El líder de la mayoría republicana en el Senado, Mitch McConnell, postergó el voto inicial sobre el gigantesco paquete de estímulo económico que considera la Cámara Alta para apuntalar la economía ante los previsibles efectos de la crisis del coronavirus.
Con la decisión de McConnell se aprobó una “ley cáscarón”, un
procedimiento parlamentario que agiliza la adopción de leyes de manera que se incorpora lo que los senadores decidan posteriormente. Está previsto que antes de las 6:00 pm, hora del este, se haya llegado a un acuerdo que permita a los legisladores “rellenar” ese cascarón.
McConnell dijo a los periodistas en el Capitolio que aceptó la postergación del voto a solicitud del senador Charles Schumer, líder de la minoría demócrata, pero los observadores estiman que los republicanos no tenían los 60 votos suficientes para iniciar las votaciones del paquete y por eso prefirieron ceder ante los demócratas.