Científicos italianos han hallado por vez primera microplásticos en el interior de la placenta de mujeres embarazadas, lo que representa un motivo de “gran preocupación”.
El hallazgo se realizó después de que un grupo de especialistas italianos llevaran a cabo una prueba llamada espectroscopía Raman, que aporta información sobre la composición química y la estructura molecular de la sangre en seis mujeres embarazadas consideradas sanas de entre 18 y 40 años de edad.
De acuerdo con los autores de la publicación de la revista Environment International que forman parte del Hospital Fatebenefratelli de Roma y el Politécnico de la región de Las Marcas, “se encontraron microplásticos en todas las porciones de la placenta: materna, fetal y amniocoriales”.
En particular fueron hallados 12 fragmentos de material artificial de un tamaño de entre 5 y 10 micrones, las dimensiones de una bacteria, aproximadamente.
De esos materiales, tres fueron fragmentos de polipropileno, polímero termoplástico que es utilizado para la fabricación de botellas o impresiones tridimensionales. Las otras nueve eran materiales sintéticos derivados de pinturas y barnices.
Para el estudio se tomó una muestra de 3% del tejido de cada placenta, lo que sugiere que el número total de piezas de microplástico podría ser mucho mayor.
El autor principal del estudio, el doctor Antonio Ragusa, jefe del departamento de obstetricia y ginecología del Hospital Fatebenefratelli, dijo que quedó sorprendido, igual que las madres, con los hallazgos.
El científico agregó que por el momento se desconocen los eventuales riesgos que esas partículas pueden suponer para los fetos y que es preciso continuar investigando en este campo. Recordó que algunos estudios internacionales sostienen que el plástico puede acarrear alteraciones en el metabolismo de los ácidos grasos.
"Debido al papel crucial de la placenta en el apoyo al desarrollo del feto y al actuar como una interfaz entre este último y el entorno externo, la presencia de partículas (plásticas) exógenas y potencialmente dañinas es un tema de gran preocupación", afirmó el autor.
La producción mundial de plásticos, según los autores, ha alcanzado los 320 millones de toneladas por año, y más del 40% se utiliza como embalaje de un solo uso y, por lo tanto, contribuye enormemente a los niveles de residuos plásticos.
En el caso del ser humano, una vez que los microplásticos ingresan en el organismo son tratados como cuerpos extraños y esto puede desencadenar respuestas inmunes localizadas, aseguraron.
Esas partículas también pueden actuar como portadores de otros productos químicos, incluidos los contaminantes ambientales y los aditivos plásticos que pueden liberarse y son conocidos por sus efectos nocivos, añade la publicación.
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El plástico que acumulan en una semana familias ambientalistas de todo el mundo (fotos)
Basura global
EEUU. Una semana de desechos plásticos de Brandy y Anthony Wilbur y sus hijos, residentes de Wenham, Massachusetts. "Tratamos de reducir nuestra huella.Todos usamos botellas de agua de acero inoxidable y llevamos nuestras propias tazas de café. Intento evitar plásticos de un solo uso como sorbetes, tazas y botellas, pero no siempre tengo éxito", dijo Brandy a la agencia Reuters. "Cuando voy de compras, trato de comprar productos con un empaque mínimo, pero eso también es un desafío, ¡todo está empaquetado!", añadió. "Creo que los plásticos están aumentando, especialmente los que no se pueden reciclar como envolturas y bolsas para refrigerios. Estamos conscientes y hacemos nuestro mejor esfuerzo para reducir el uso de plásticos, pero es duro”, concluyó la estadounidense.
Brian Snyder /Reuters
Basura Global
Israel. Una semana de desechos plásticos de Tatiana Schnittke, Yaniv Ben-Dov y su hijo Jonathan, residentes de Tel Aviv. "Creo que el aspecto más importante en este asunto es comprar la cantidad mínima de cosas” asegura Yaniv. “Lo intento, pero es difícil, porque vivimos en un mundo capitalista. Compramos muchas cosas de segunda mano, pero cuando vas al supermercado, muchas cosas son de plástico. Todo viene con plástico", concluyó.
Corinna Kern/Reuters
Basura Global
Singapur. Una semana de residuos plásticos de Audrey Gan, Leow Yee Shiang y su hijo de tres años, Kyler. "Comenzamos a ser más conscientes de los desperdicios generados por nuestro hogar cuando se nos destacó en nuestras enseñanzas budistas que todo este desperdicio de plástico está dañando a otros seres en la tierra", dijo Audrey. "Tratamos de frenar nuestro deseo de comprar artículos nuevos e innecesarios. Si realmente deseamos tomar un té con burbujas, traemos nuestros propios recipientes para evitar el vaso de plástico. Uso un pañal de tela para Kyler una vez que llega a casa, pero usamos al menos un desechable por día porque no hemos descubierto cómo evitar fugas con pañales de tela durante la noche.
Feline Lim/Reuters
Basura Global
Nepal. Una semana de residuos de plástico de Roshani e Indra Lal Shrestha y sus hijos readicados en Katmandú. "Devuelvo las bolsas de plástico que tengo a los vendedores de vegetales para que puedan reutilizarlas en lugar de usar uno nuevo", dijo Roshani. "Utilizaríamos alternativas que ayuden al medio ambiente, pero no es posible porque la mayoría de los productos vienen envueltos en plástico", aseguró. "No usamos plásticos de un solo uso como tazas, platos, cucharas o tenedores".
Navesh Chitrakar/Reuters
Basura Global
España. Una semana de residuos plásticos de Gaspar Antuna, Elena Vilabrille y su hijo Teo. "Tratamos de comprar menos, pero mejor, y de segunda mano tanto como sea posible, reutilizando y finalmente reciclando. Mayormente plástico y papel, pero también telas, ropa y objetos en general, dijo Elena. "Realmente extrañamos más información institucional al respecto. Tenemos que esforzarnos más al consumir, pero no será tan eficaz si no sabemos cómo hacerlo de manera adecuada”, concluyó.
Paul Hanna/Reuters
Basura Global
Alemania. Una semana de residuos plásticos de Bert y Alexander Raduenz con sus hijos Zoe y Yuna en Berlín. "Tratamos de bajar nuestra huella de carbono tanto como sea posible. Somos muy conscientes del impacto que el plástico tiene en nuestro medio ambiente ", dijo Alexander. "Si hay alternativas al plástico disponibles, las estamos usando”.
Hannibal Hanschke /Reuters
Basura Global
Reino Unido. Una semana de desechos plásticos de la familia Downie, en Pitlochry, Escocia. "Reciclamos lo que podemos y tratamos de minimizar los desechos en general, incluidos los alimentos, que colocamos en un compostado ", dijo Karen. "Incluso el plástico que se recicla finalmente tendrá un impacto. El plástico desechado no se descompone y representa una amenaza seria e irreversible a largo plazo para la salud de nuestro planeta, y más inmediatamente para los animales que deberían disfrutar de hábitats limpios", agregó. "Las alternativas ya existen, pero parece que simplemente no se ofrecen ampliamente porque el plástico ofrece conveniencia económica. Los fabricantes, los minoristas y los gobiernos deben hacer más para impulsar el desuso del plástico".
Russell Cheyne/Reuters
Basura Global
España. Una semana de residuos plásticos de Laura Barrado y su familia en Alpedrete, al norte de Madrid. "Tratamos de evitar ciertas compras, principalmente alimentos, en bolsas de plástico o bandejas de plástico. Reciclamos tanto como sea posible no solo plástico, sino también papel y basura orgánica ", dijo Laura. "Tratamos lo mejor que podamos de minimizar nuestro impacto en el medio ambiente para dejar un mundo mejor para las generaciones futuras".
Sergio Perez /Reuters
Basura Global
España. Una semana de residuos plásticos de la familia Compás Ponce en Arriate, al sur de España. "Separamos plásticos, vidrios, papel, cartón, aceites usados y desechos orgánicos, "dijo Vicente Compás. "Nuestro uso del plástico disminuye cada día, somos más conscientes del cuidado del planeta, nuestro hogar"
Jon Nazca/Reuters
Basura Global
Japón. Eri Sato, su esposo Tatsuya y su hija de tres meses, Sara, en Yokohama. "Creo que no hay escape de los desechos de plástico. Lo veo en las calles, en las montañas, bajo el agua. Está literalmente en todas partes", dijo Eri. "En nuestra familia tratamos de reducir nuestra huella de contaminación. Somos muy conscientes del impacto que nuestras decisiones pueden tener en el medio ambiente. Tratamos de reducir el consumo de plásticos y cuando no podemos evitarlo lo mantenemos al mínimo, reciclar es generalmente la última opción para nosotros", agregó. "En lugar de botellas de plástico desechables usamos botellas reutilizables y compramos barras de champú en lugar del embotellado. Nuestro cepillo de dientes está hecho de bambú y llevamos bolsas reutilizables al hacer nuestras compras”.
Kim Kyung-Hoon/Reuters
Basura Global
Grecia. Una semana de desechos plásticos de la familia Lyritsis en Atenas. "Reciclamos plástico, papel, vidrio y tratamos de comprar productos hechos con materiales reciclados. Intentamos tener tantas plantas como sea posible en nuestro balcón ", dijo Alexandra. "El uso de alternativas al plástico debería combinarse con iniciativas y campañas para crear conciencia", agregó.
Alkis Konstantinidis/Reuters
Basura Global
India. Una semana de basura plástica de Mughda Joshi, su esposo, su abuela y su suegro en Mumbai. "Utilizamos cepillos de dientes de bambú y y productos de aseo personal en barras”, dijo Mugdha. “Preferimos comprar verduras y frutas en mercados locales y no en supermercados, donde son empacadas en una película plástica", aseguró.
Danish Siddiqui/Reuters
Basura Global
EEUU. Cinco años de desechos plásticos que Lauren Singer generó en Brooklyn, Nueva York. Singer cursó estudios ambientales en la universidad y es fundadora y propietaria de Package Free Shop, una empresa que vende productos que generan poco o ningún residuo de plástico. Maneja el blog Trash is for Tossers donde hace recomendaciones para evitar contaminar el medio ambiente. Hace más de cinco años quiso alinear su estilo de vida con sus valores de sostenibilidad ambiental y decidió reducir la generación de residuos en su vida cotidiana. El resultado es que toda la basura reciclable o no compostables que generó durante ese período caben en una jarra de 16 onzas.
Paul Hanna/Reuters