Cuando decimos “coloso formidable” nos referimos a la prevalencia de los teclados y las pantallas en nuestro día a día. No solo en la vida cotidiana de los adultos sino también (lo que es mucho más preocupante) la de los niños: un estudio difundido esta semana, por ejemplo, muestra que los pequeños de dos o menos años pasaban ya en 2014 unas 3 horas frente a las pantallas, el doble de tiempo que en 1997.
En una era en la que los pequeños aprenden a deslizar los dedos por las pantallas inteligentes casi desde que nacen y, como revelan este y otros estudios, viven sumergidos en el mundo digital desde la más tierna infancia, ¿cuál será su disposición y facilidad a la hora de aprender a utilizar bolígrafo y papel? Los expertos advierten de que el uso excesivo de tecnología (cuando el niño se entretiene con el iPad en lugar de jugar a pegar y recortar, por ejemplo) está restando destreza y desarrollo muscular en sus dedos. Y, sin embargo, como explicamos más abajo, un creciente número de investigaciones se centran en lo que el cerebro aprende al formar letras en la página.
Para los adultos no solo está la cuestión sentimental (que tampoco hay que obviar, porque a casi todos nos encanta recibir un escrito a mano). Usar bolígrafo y papel tiene un impacto en la lectura, el lenguaje, o el pensamiento crítico. Considera esto: cuando escribimos algo a mano, el cerebro entiende que estamos dando prioridad a esa idea sobre todo lo demás. En la era de las distracciones masivas, no es poca cosa.
Los seres humanos escribimos desde hace 5,000 años. ¿Qué pasaría si dejásemos de hacerlo? No tenemos respuesta a esa pregunta, pero sí algunas observaciones que nos hacen temer que quizá no sería muy buena idea.
Por qué hay que tomarse en serio el juego de los niños
Little girl with a paper boat
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Little boy having fun with friends in park blowing bubbles
Los pediatras recuerdan que el juego es la herramienta por excelencia para ayudar a los niños a lidiar con el estrés tóxico, construir buenas relaciones con los padres y mejorar las habilidades necesarias para manejarse en el mundo de hoy.
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Feet of child in yellow rubber boots jumping over puddle in rain
Los expertos muestran su preocupación por la falta de juego en nuestra sociedad y se refieren en su informe a las numerosas investigaciones sobre los beneficios, a todos los niveles, del juego.
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Cute Children Playing At Park
“Recomendamos que los doctores receten juegos" a los pacientes más pequeños, dijo el pediatra Michel Yogman, principal autor del informe de la AAP.
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Two boys making v signs underwater in a swimming pool
A pesar del gran número de estudios que prueban sus ventajas, el tiempo de juego se redujo un 25% entre 1981 y 1997. Por otra parte, el 30% de los niños que van a la guardería ya no tienen recreo. El tiempo ha sido reemplazado por clases, según las investigaciones de Advances in Life Course Research citadas por la APP.
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drawing by paints
Una investigación nacional entre cerca de 9,000 padres de niños en edad preescolar encontró que solamente la mitad salía fuera a jugar o pasear diariamente con el padre o la madre.
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Caucasian girl using digital tablet on staircase
Los preescolares ven 4,5 horas de televisión al día como media, indican los pediatras. Esto a pesar de que numerosas investigaciones relacionan el consumo de televisión con una vida sedentaria y mayores riesgos de obesidad, entre otros problemas.
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Adorable little girl playing outdoors
“El uso de medios como televisión, videojuegos, teléfonos móviles o tabletas está disminuyendo el tiempo de juego entre los niños. Es preocupante que la inmersión en medios electrónicos capture el tiempo para el juego real, tanto dentro como fuera de casa”, dijo el pediatra Jeffrey Hutchinson, coautor del informe.
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Little boy and Teddy bear with small house made of furniture
Alicia Banderas, psicóloga española autora del libro
Niños sobreestimulados señala que en la etapa infantil (de 3 a 6 años) la tecnología es innecesaria. “A esas edades,
los niños aprenden a través de las sensaciones. Cuando deslizan el dedo índice por la pantalla no se produce ningún aprendizaje”.
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Peekaboo
"Tu hijo va a ser más inteligente cuanto más juego libre tenga, cuanto más explore por sí mismo", dice Banderas. “Cuando estás frente a una pantalla, con gran estímulo visual, terminas por perder el interés ante las cosas naturales, mucho más sutiles. Para seguir teniendo interés necesitas cada vez más y más dosis de estimulación”.
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Cute sweet child, boy, playing with car toys on the street in village on sunset, summertime
El aburrimiento, sostiene Banderas, es algo que tiene que suceder: “Generas estrategias para salir de él, e imaginación. La creatividad surge porque eres capaz de generar soluciones alternativas a un problema”.
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Low section side view of boy in red trainers playing hopscotch.
La AAP sostiene que facilitar el impulso natural del niño a jugar contribuye en mayor medida al aprendizaje que las motivaciones externas como las notas.
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Para los más pequeños, juegos repetitivos como Peek-a-boo permiten “disfrutar del placer de predecir lo que va a ocurrir”, señalan los pediatras.
Girl (6-7) playing with plastic blocks
“La próxima vez que tu hijo te diga que quiere jugar contigo, di que sí”, señala Yogman, coator del estudio.
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Juegos de niños es un cuadro de 1560 de Peter Bruegel que muestra niños de todas las edades (246, según los expertos) entretenidos con todo tipo de juegos. En el mismo cuadro pintado hoy, muchos niños seguramente aparecerían sentados frente a sus pantallas.
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