¿Te atreves a diseñar la mascarilla del futuro? Tienes de plazo hasta el 21 de abril para presentar un diseño que mejore uno ya existente, o que se salga de lo común con la incorporación de materiales y tecnologías que aún no se hayan empleado en las mascarillas actuales.
El concurso, organizado por el Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (NIOSH) —dependiente de los CDC— y el Departamento de Salud y Servicios Humanos, busca "acelerar la próxima generación de mascarillas", según el sitio web de la convocatoria.
El concurso consta de dos fases: una de concepto y otra de prueba. En la primera fase, se evalúa la eficacia de la filtración de las mascarillas, su capacidad para reducir el flujo de aire y capacidad para ayudar al usuario a inhalar menos partículas peligrosas. Hasta diez ganadores de la primera fase recibirán 10,000 dólares cada uno.
En la segunda fase, los aspirantes presentarán un prototipo para que el NIOSH lo pruebe. Esta fase tiene un gran premio de 400,000 dólares que se repartirá entre hasta un máximo de cinco ganadores.
“Sabemos que el uso correcto y sistemático de las mascarillas ayuda a reducir la propagación del SARS-CoV-2 y otras infecciones respiratorias, pero muchas personas son reacias a usarlas por diversos motivos", dijo en un comunicado Nikki Bratcher-Bowman, del HHS. "Con este reto queremos que la gente de todo el país participe en el desarrollo de nuevas mascarillas que sean eficaces y cómodas”.
Comodidad y ciencia
Los organizadores señalan que muchas de las mascarillas existentes pregonan capacidades de protección que no están confirmadas y carecen de pruebas científicas, y su propuesta responde a la necesidad de "desarrollar mejores diseños, materiales y tecnologías". Los trabajos premiados no solo han de ser cómodos, también deben estar a la altura de la ciencia.
Los diseños no pueden utilizar tratamientos químicos profilácticos, como aerosoles o fármacos que se inhalan o absorben a través de la piel, la nariz o la boca, para lograr sus efectos protectores. También se excluyen las aplicaciones de rastreo, el diseño de aparatos respiratorios autónomos o de aire suministrado, los accesorios o las modificaciones de las mascarillas de respiración aprobadas por el NIOSH o las mascarillas quirúrgicas aprobadas por la FDA, como filtros adicionales o la modificación de las correas para la cabeza o los bucles para las orejas.
Los ganadores deben ser ciudadanos estadounidenses o residentes legales o empresas de propiedad estadounidense que operen en Estados Unidos.