Su nombre es Connie Titchen, una bisaabuela de 106 años de edad, que fue dada de alta de un hospital en la ciudad de Birminghan, Reino Unido, tras recuperarse del covid-19.
Connie nació en 1913 y ha vivido las dos Guerras Mundiales, además de otros grandes acontecimientos internacionales que dice, han marcado su vida. Pero hace unas semanas, el coronavirus afectó sus pulmones y tuvo que ser hospitalizada.
"Ella es nuestra paciente con mayor edad en el hospital y creemos que es la superviviente del virus más longeva en todo Inglaterra", dijo una enfermera que estaba a su cargo.
La mujer salió del hospital en medio de los aplausos del personal médico que le hizo una fila de honor, en un momento lleno de emotividad y esperanza.
106-year-old Connie Titchen has lived through two world wars and she has now beaten #coronavirus. She is Britain's oldest known COVID-19 survivor. pic.twitter.com/K7INlCcQ3y
— euronews (@euronews) April 16, 2020
Brasileño él, británica ella. La historia de esta pareja que logró sobrevivir al coronavirus son una muestra de esperanza en medio de la pandemia.

Tom Moore, un veterano de la II Guerra Mundial de 99 años, comenzó recientemente una humilde campaña para recoger fondos para médicos y enfermeras que lo atendieron cuando se fracturó la cadera y que ahora están luchando contra la pandemia del coronavirus.
Como parte de su campaña, Moore se comprometió a realizar 100 vueltas con su andador alrededor de toda su casa antes de cumplir los 100 años el próximo 30 de abril. Este jueves completó el reto.
Sus familiares esperaban recaudar unas 1,000 libras pero el resultado ha sido asombroso: en estos tiempos de lucha contra la pandemia el empeño de este veterano casi centenario ha conmovido a más de 250,000 contribuyentes alcanzando cerca de 8 millones de libras esterlinas (unos 10 millones de dólares estadounidenses), destinadas a apoyar al National Health Service (N.H.S), el famoso sistema público de salud del Reino Unido.
En el último año, Marion ha estado viviendo en una residencia para ancianos en Massachusetts. Allí la visita cada día su esposo de 88 años, Nick Avtges, y permanece casi todo el día junto a ella. Sin embargo, desde que empezaron las restricciones por el coronavirus, las visitas a la residencia quedaron prohibidas y el matrimonio de más de 60 años quedó separado.
Ante la evidente necesidad del anciano de volver a ver a su esposa, su familia ideó un plan, que aunque al principio lo veían como una broma, al final consiguieron llevarlo a cabo felizmente, con la ayuda de un amigo, algunos conocidos y el permiso de las autoridades de la residencia de ancianos.
Gracias a una publicación en Facebook, su hijo Chris Avtges logró conseguir un camión elevador para subir a su padre tres pisos y que pudiera ver a su esposa, que lo esperaba al otro lado de la ventana.
"Es la primera vez que la ve cara a cara en semanas [...] Fue simplemente maravilloso", dijo el hijo al diario The Boston Globe.
Una vez que el hombre llegó a la ventana, su esposa Marion se apresuró en decirle "ten cuidado no vayas a caerte" y luego estuvieron hablando durante unos 20 minutos. En un momento el anciano extendió un papel que decía: "Te amo, cariño" y según él, ella le respondió: "Yo también te amo, más de lo que te imaginas".
"No se puede detener al amor verdadero", tuiteó su hijo Chris Avtges y compartió algunas fotos del momento:
Can’t stop true love! #operationliftpapou #SomeGoodNews https://t.co/ZeIaJNzeLr pic.twitter.com/7lkBQHmv15
— Christopher Avtges (@CAvtges) April 10, 2020
Ante la falta de insumos de protección adecuados, Jorge Martínez, de 12 años, usó su tiempo de confinamiento sin poder ir a la escuela para elaborar visores con una impresora 3D y los donó al personal médico del estado mexicano de Oaxaca.
En medio de la cuarentena y para evitar que sus alumnos de menos recursos se queden sin comer, Zane Powles, el director asistente de una escuela primaria en Grimsby, Inglaterra, decidió ser él mismo quien reparta la comida cada día a sus estudiantes.

Todos los días recoge en una maleta la comida que la escuela tenía reservada para los alumnos, muchos de ellos de familias vulnerables y se las entrega en la puerta a cada uno de ellos.
“La intención es asegurar que nuestros pequeños obtengan la comida a la que tienen derecho y que necesitan, al mismo tiempo que apoyamos a los padres para que permanezcan en el interior tanto como sea posible”, le dijo Powles a Primer impacto.
Según dijo, lo hace por el bienestar de los menores y de las familias en momentos difíciles. “Estoy viendo a los niños todos los días para asegurarme de que estén seguros y atendidos”, contó.
El ecuatoriano Luis Quimbita se subió a lo alto de la larga escalera del camión de bomberos para acercarse a los balcones de la ciudad de Quito, pero esta vez no para rescatar a nadie, sino para alegrar con su música a los residentes confinados por el coronavirus.
En medio de las medidas de aislamiento social impuestas por los diferentes estados para tratar de frenar el coronavirus, comunidades de todo el país se las están ingeniando este domingo para que sus niños vean al conejo de Pascua y puedan celebrar la fecha.

Una vecina de Arlington, Massachusetts Claudia Frigerio decidió disfrazarse de conejito de Pascua para saludar a los niños de su vecindario desde la troca de su marido.
Según la agencia Efe, la mujer se dio cuenta de que la Pascua sería diferente este año por el coronavirus y montó un pequeño espectáculo con el resto de su familia e invitó a través de Facebook a todos sus vecinos salir a saludar al conejo de Pascua. Sus hijas Emma y Alice se disfrazaron de huevos de Pascua con las palabras 'Sonríe' y 'Felices Pascuas' escritas.

Esa misma iniciativa tuvo la policía de Key Biscayne, en el sur de Florida, que decidió dar un paseo al conejo de Pascua en una de sus patrullas para que ningún niño de la ciudad se quedara sin verlo.
¡Así es como celebramos el Domingo de Pascua en Key Biscayne! La policía escolta al Conejito de Pascua por las calles locales. Al menos creo que eso es lo que está sucediendo. ¡O tal vez arrestaron al conejito por no obedecer las reglas de distanciamento social! pic.twitter.com/lGXIWMUXE6
— David Adams (@dadams7308) April 12, 2020
En medio de la tragedia que vive la ciudad por el covid-19, Linda Briceño, una joven música venezolana de 31 años de edad y ganadora de un Grammy, le da un poco de aliento a sus vecinos con el sonido de su trompeta. "La gente necesita la música para elevar su alma en un tiempo tan difícil", dice la joven, quien desde su balcón toca el instrumento todos los días.
Su nombre es Cornelia Ras, una mujer holandesa que se ha convertido en la persona con más edad en el planeta en recurperarse del coronavirus.
De acuerdo al diario holandés AD, la mujer se sintió enferma el 17 de marzo, un día después de haber celebrado su cumpleaños en la capilla del centro de ancianos donde reside. Ella y al menos 40 personas más fueron diagnosticadas con el coronavirus.
A pesar de que 12 de ellos han muerto a causa del covid-19, Cornelia, la persona con mayor edad del grupo, logró superar la infección, lo que la convierte en la sobreviviente del virus más longeva hasta ahora en el planeta.
"Pensamos que no sobreviviría", dijo su sobrina. "Ella nunca toma medicinas, sale a caminar con frecuencia y todas las noches se arrodilla ante Dios para agradecerle por su vida", indicó su familiar.
Een dag na haar 107e verjaardag kreeg Ras koorts: corona. Maar ze is genezen! https://t.co/MUdHvCYBdK
— AD Rotterdams Dagblad (@RDStad) April 7, 2020
Un grupo de mariachis se concentró frente al hospital de enfermedades respiratorias de la capital mexicana y rindió homenaje con su música a todos los profesionales que están combatiendo el coronavirus en primera línea, una pandemia que en México deja más de un centenar de fallecidos.
Sanitarios que tratan a enfermos de coronavirus están comenzando a poner fotos de ellos mismos sonrientes encima de sus equipos protectores para animar a sus pacientes en estos tiempos difíciles.
"Ayer me sentía mal por mis pacientes en emergencias cuando llegaba a la sala con la cara tapada por mi PPE (equipo de protección)", escribió en su cuenta de Instagram Robertino, un terapeuta respiratorio del hospital Merci de San Diego."Una sonrisa tranquilizadora marca la diferencia en un paciente asustado".
La iniciativa fue replicada por otros sanitarios en Estados Unidos, como Derek Devault, un enfermero de la clínica de diálisis Davita de Pasadena (California) que decidió ponerse su foto fuera de sus equipos de protección junto a varias de sus compañeras.
"Vi esta idea en Instragram y pensé que era una manera bonita de hacerles la vida más fácil a nuestros clientes en este tiempo de estrés", explicó. "Gracias a todos los trabajadores sanitarios batallando en primera fila y una ovación para los que se están quedando en casa. Sé que no es fácil", añadió.
Jeremy Cohen no conocía a su vecina Tori, pero al verla por su balcón quedó flechado. Así que le envió un dron con su número de teléfono, tuvieron una cena romántica por FaceTime y luego fue a verla, pero dentro de una burbuja de plástico para respetar el distanciamiento social.

Ninguna ayuda es poca en el ejército para hacer frente al coronavirus. Eso ha debido pensar el primer ministro irlandés en funciones, Leo Varadkar, quien ha reactivado su licencia de médico para hacer un turno semanal en un hospital de Dublín.
Varadkar, quien trabajó como doctor durante siete años, se dio de baja del colegio de médicos en 2013, un año antes de asumir el puesto de ministro de Sanidad.
Según informa hoy el diario The Irish Times, Varadkar, de 41 años, renovó su licencia profesional el pasado mes de marzo, cuando la epidemia de Covid-19 comenzó a golpear el país europeo.
El Servicio de Salud nacional (HSE) hizo entonces un llamamiento para instar a los profesionales sanitarios en reserva a que reactivasen sus licencias, una campaña que ha generado más de 50,000 solicitudes, informa la agencia Efe.
Monumentos y edificios icónicos de varias ciudades del mundo han servido para enviar mensajes en medio de la pandemia de coronavirus: mientras algunos se han usado como lienzo para la recomendación de quedarse en casa, otros honran a las víctimas o a los trabajadores sanitarios.
Nuestro editor de fotografía David Maris te invita a un recorrido por esta selección de icónicos monumentos con mensajes de esperanza: