El cuerpo del periodista Julio Valdivia fue hallado decapitado este miércoles en las vías del tren de la localidad de Motzorongo, en el estado Veracruz, informó el diario El Mundo, donde trabajaba y al citar a la policía. Con él, son cinco los reporteros asesinados en lo que va de 2020 en México, según un recuento de la organización Reporteros Sin Fronteras (RSF).
Valdivia cubría sucesos violentos regionales y justo el martes había escrito la historia de un enfrentamiento armado entre criminales y policías en el municipio Cosolapa, al centro de ese estado, que recorre la costa del Golfo de México.
"Condeno el cobarde asesinato del periodista Julio Valdivia (...) En coordinación con la fiscalía general del estado agotaremos los recursos para dar con los responsables", dijo en un comunicado difundido por el medios el secretario de Seguridad y jefe de la policía, Hugo Gutiérrez.
Balbina Flores, representante en México de RSF, dijo a la agencia AFP que la organización había exigido al gobierno agotar todas las vías de investigación, "principalmente las que tienen que ver con su labor periodística porque trabajaba en una zona marcada por la violencia". Instaron a indagar en si la muerte pudiera estar relacionada con alguna historia que cubrió que pudiera haber molestado a los grupos delictivos.
Según Flores, no existían indicios de que Valdivia hubiera recibido amenazas recientes. En 2015 sí había denunciado haber sido blanco de mensajes intimidatorios tras el asesinato de otro reportero.
México es uno de los países más peligrosos para ejercer el periodismo. Ocupa el puesto 143 de 180 en la clasificación mundial de la libertad de prensa que lleva RSF. Más de un centenar de reporteros han sido asesinados desde el año 2000, según cifras de la Comisión de Derechos Humanos. Y el estado de Veracruz figura como el de mayor riesgo.
El revelador informe sobre el número de periodistas asesinados y secuestrados en América Latina en el 2019
Antes de Valdivia, en 2020 habían sido asesinados cuatro periodistas más. Una de ellas fue María Elena Ferral, quien era corresponsal del Diario de Xalapa, también en Veracruz, y directora del periódico digital Quinto Poder. Fue atacada a disparos cuando se montaba en su carro en la zona centro de la localidad de Papantla, en el norte de Veracruz.
El último fue Pablo Morrugares, periodista y director del portal PM Noticias. El reportero, que investigaba a grupos delictivos de Guerrero, había recibido amenazas desde 2015. El 2 de agosto de 2020, mientras estaba en un restaurante en Iguala, fue asesinado a tiros.
También en Guerrero mataron a Víctor Fernando Álvarez Chávez, director y fundador del diario Punto x Punto y quien cubría política y eventualmente asuntos policiales. Había desaparecido el 1 de abril en Acapulco y la fiscalía de ese estado confirmó la muerte 10 días después. La policía informó entonces que había hallado su cabeza.
En la lista también se encuentra Jorge Miguel Armenta Ávalos, quien fue asesinado el 16 de mayo de 2020 aunque contaba con la protección del estado.
En 2019, hubo 10 casos de periodistas murieron en México, asesinados por motivos relacionados con sus coberturas.
Imágenes: estos periodistas han sido asesinados en México
Francisco Pachecho
Fotoperiodistas y otros colegas de Francisco Pacheco, fundador y editor del periódico El Foro de Taxco, que fue asesinado a disparos el 25 de abril en Taxco, Guerrero. Durante la protesta, en la plaza de El Zócalo de Ciudad de México, mostraron imágenes del periodista.
Yuri Cortez/AFP/Getty Images
Cámaras y libretas de periodistas durante una protesta en Ciudad Juárez, México, en contra del asesinato de Miroslava Breach.
Cámaras y libretas de periodistas durante una protesta en Ciudad Juárez, México, en contra del asesinato de la reportera Miroslava Breach, corresponsal de La Jornada, que fue asaltada a tiros en la ciudad de Chihuahua el 23 de marzo de 2017.
Jose Luis González/Reuters
Maximino Rodriguez
Investigadores policiales trabajan en la escena del crimen donde el periodista Maximino Rodriguez Palacios fue asesinado con una arma de fuego en La Paz, en el estado de Bajo California, el 14 de abril de 2017. Fue el cuarto profesional de la información muerto en un mes.
AFP/Getty Images
Valentín Valdés Espinosa
Un residente de la ciudad de Saltillo, México, lee el 8 de enero de 2010 una noticia aparecida en el diario Zócalo que da cuenta de la ejecución de uno de sus reporteros. El periodista Valentín Valdés Espinosa apareció muerto en frente de un motel, donde unos días antes había sido capturado un importante narcotraficante de la zona.
EFE
Protesta en Ciudad de México por el asesinato del fotoperiodista Rubén Espinosa.
Protesta en Ciudad de México por el asesinato del fotoperiodista Rubén Espinosa, uno de los periodistas de Veracruz muertos en los últimos años. Fue asesinado en Ciudad de México, el 31 de julio de 2015.
Miguel Tovar / Getty Images
Rubén Espinosa
Familiares del fotoperiodista asesinado Rubén Espinosa durante la llegada del féretro al cementerio Panteón de Dolores en la Ciudad de México, el 3 de agosto de 2015.
Alfredo Estrella/AFP/Getty Images
Anabel Flores Salazar
Periodistas mexicanos posan con imágenes de periodistas muertos a las puertas de la oficina de representación del estado de Veracruz, en la capital, días despúes de la muerte de la reportera Anabel Flores Salazar, que fue secuestrada y asesinada.
Ronaldo Schemidt/AFP/Getty Images
ASESINAN A UN PERIODISTA JUNTO CON SU ESPOSA E HIJO EN EL ESTE DE MÉXICO
El sexenio negro para los periodistas de Veracruz, una de las zonas más afectadas por esta lacra, comenzó con la muerte de Miguel Ángel López Velasco y su hijo, el reportero gráfico Misael López Solana. Ambos trabajan en el diario crítico con el gobierno Notiver.
Saul Ramirez / EFE
Noé Zavaleta
El corresponsal de la revista Proceso, Noé Zavaleta, en Xalapa. Noé sustituyó a la periodista Regina Martínez después de que fuera asesinada en 2012 y, tres años después, tuvo que ir al funeral de su compañero de coberturas, el fotógrafo Rubén Espinosa, también asesinado.
Cortesía.
Alberto Lopez Bello
Investigadores al lado del cuerpo de Alberto Lopez Bello, fotoperiodista de El Imparcial, y otro cuerpo no identificado, en Oaxaca de Juárez, el 17 de julio de 2013.
AFP/Getty Images