SAN FRANCISCO, California. – Funcionarios de salud en toda el Área de la Bahía buscan evitar una nueva ola de brotes de coronavirus durante el Día de Muertos, una fecha en la que miles de familias hispanas se juntan para recordar a los difuntos, lo que aumenta la posibilidad de crear focos de infección debido a las reuniones sociales tanto al aire libre como a puerta cerrada.
Según las autoridades de salud, las labores de rastreo de contactos de infectados han mostrado una y otra vez que un gran número de personas se ha contagiado de coronavirus luego de asistir a fiestas o días de campo con familiares y amigos.
Un denominador común de estos eventos suele ser la presencia de personas con síntomas como tos o dolor de garganta, mientras que otros pacientes asintomáticos que decidieron asistir lo hicieron sin saber que eran portadores de covid-19, alertaron los expertos.
Así será la celebración de Día de Muertos en San José debido a la pandemia de coronavirus
“Socializar con grupos de personas con las que no vives es riesgoso y debemos poner de nuestra parte para evitar enfermarnos o infectar a otros”, dijo el doctor Chris Farnitano, director de salud del condado de Contra Costa.
Uno de los términos que llegó acompañando a la crisis del coronavirus es el de las llamadas “burbujas sociales”, una práctica que los funcionarios de salud esperan ayude a prevenir la propagación de casos de coronavirus al mismo tiempo que les permite a los residentes retomar su vida social.
Los Departamentos de Salud del Área de la Bahía cuentan con una guía conjunta de medidas que los residentes deberán seguir para prevenir el repunte de contagios. A continuación, te la presentamos:
Así funciona el rociador nasal contra el coronavirus creado por científicos de la Universidad de California
Manglik Lab
Universidad de California en San Francisco
Manglik Lab
El equipo diseñó
una molécula sintética, lista para producción masiva, que hace el trabajo de una “camisa de fuerza” para la maquinaria que le permite al virus infectar las células humanas, un avance que califican como “uno de los antivirales más potentes contra el coronavirus que se hayan descubierto hasta el momento”. En la imagen, Nick Hoppe, investigador de UCSF, trabaja en el laboratorio del campus Mission Bay.
Universidad de California en San Francisco
Manglik Lab
Por el momento los científicos han realizado pruebas con la molécula en forma de un aerosol -llamado
“AeroNabs”- que puede ser administrada a través de un inhalador o un rociador nasal. En la imagen, Bryan Faust examina una representación 3D de una partícula del coronavirus.
Universidad de California en San Francisco
Manglik Lab
“Si se usa una vez al día, AeroNabs puede proveer una poderosa y confiable protección contra el coronavirus hasta que una vacuna esté disponible”, aseguran los expertos de UCSF.
Universidad de California en San Francisco
Manglik Lab
Los investigadores que desarrollaron la fórmula se encuentra en conversaciones con socios comerciales para amplificar la producción y las pruebas clínicas de AeroNabs, que bien podría ser una de las opciones más innovadoras y accesibles para combatir la pandemia. En la imagen, el doctor Aashish Manglik, en el laboratorio de Mission Bay.
Universidad de California en San Francisco
Manglik Lab
“Siendo mucho más efectivo que los equipos de protección personal (como cubrebocas, guantes y escudos faciales), vemos a AeroNabs como una forma de protección personal molecular que puede servir como un ‘parche’ importante hasta que una vacuna nos brinde una solución más permanente al covid-19”, dijo Peter Walter (a la izquierda), coinventor de la fórmula.
Universidad de California en San Francisco
Manglik Lab
Además de su bajo costo de producción y la posibilidad de que se venda en las farmacias sin necesidad de receta médica, los investigadores creen que su aerosol nasal puede representar “una línea de defensa más permanente” para las personas que no puedan tener acceso a una eventual vacuna o que no respondan a sus efectos.
Universidad de California en San Francisco
Manglik Lab
El equipo de científicos que desarrolló la fórmula está conformado por bioquímicos, biólogos celulares y virólogos que en cuestión de meses crearon el aerosol.
Universidad de California en San Francisco