Los Ángeles, CA.- Ramón Hernández, residente de Corona, fue hospitalizado por covid-19 a finales del 2020, cuando el pico de contagios de coronavirus en Riverside alcanzaba uno de sus puntos más altos de la pandemia.
“Todos los días me hablaban y me decían que si lo desconectaba y yo les decía que no. Y los doctores me decían que estaba sufriendo mucho, que no era justo que yo lo retuviera así y yo decía no, no lo voy a desconectar", dijo Rosa María de León Hernández, esposa de Ramón.
Después de ocho meses en el hospital Kaiser Permanente, el hispano narró la intensa batalla que libró para vencer la enfermedad y poder continuar con vida. Ramón Hernandez recuerda entre lágrimas que ingresó al hospital “en diciembre 19”, el mismo día en el que cumplía 50 años de matrimonio.
Durante el primer día después de haber regresado a casa narró la experiencia que vivió por esta enfermedad. “Pues todo se me nubló, sentí que perdí la noción del tiempo”.
Además, Ramón dijo lo que sintió cuando estaba sumido por tres meses en estado de coma: “Veía yo a mis hijos y yo sentía que les gritaba y yo no me podía mover”.
El problema se hizo mayor porque toda la familia se infectó de coronavirus, aunque actualmente todos están vacunados. “Muchos no creen en la vacuna, yo también no creía, pero la vida me enseñó que estaba yo equivocado“, dijo Ramón Hernández Jr.
Además de descubrir lo importante de estar inmunizados, su padre aún enfermo les dió una gran enseñanza. “El nunca darnos por vencidos, el escucharlo ahorita. Él no nos había platicado lo que él había pasado cuando él estaba dormido, pero al oír ahorita lo que él dijo, es lo que él nos ha enseñado, aferrarnos a la vida, y a luchar por todo y nunca darnos por vencidos”, dijo su hija Rocío Hernández.
Hoy sus seis hijos, 21 nietos y 8 bisnietos están felices de saber que luchó hasta el final y no perdió la batalla con la fortuna de que ninguno de sus órganos resultó dañado.