Chicago, Illinois.- "No estoy trabajando, por mi enfermedad. Tengo cáncer, y a cada rato me desmayo", dice Mardoqueo Hernández, quien vivió siete meses en un campamento improvisado de personas sin hogar en Humboldt Park.
El viernes 6 de diciembre fue la fecha límite que autoridades dieron al grupo de personas sin hogar, de abandonar las tiendas de campaña donde vivían, para ser reubicados en otras viviendas.
"Con gusto consideraría otra opción, pero no un refugio. Hay personas que están acostumbradas a eso, pero yo no", dice Hernández.
Sendy Soto, del Departamento de Viviendas de Chicago, asegura que están dando opciones como albergues, y viviendas asequibles, además acceso a comida.
"Para las familias tenemos albergues, deben llamar al 3-1-1, y notificar que tienen hijos, para que los ubiquen correctamente", explica Soto.