Un grupo de investigadores analiza cómo una cámara GoPro llegó a parar al área de baños y vestidores que usaban las mujeres de un gimnasio que ofrece entrenamiento a porristas, gimnastas y bailarinas.
Según informó USA Today el extraño crimen sucedió en Nashville, Tennessee, en donde alguien encontró esa cámara escondida en la zona en donde se bañan y cambian las mujeres que asisten a Premier Athletics. De inmediato se llamó a las autoridades, quienes analizaron el contenido y se dieron cuenta que, en efecto, violaba la intimidad de las muchachas.
Sesenta mujeres, en su mayoría menores de edad, fueron grabadas en la cámara, dijo la policía. Al parecer, dos de las víctimas estaban parcialmente desnudas.
Los detectives creen que alguien había estado montando la cámara de forma intermitente para capturar videos en el baño desde septiembre.
"La colocación de una cámara en un lugar tan privado es una violación de la confianza en su forma más extrema", dijo el portavoz del Departamento de Policía de Franklin, el teniente Charles Warner.
El oficial agregó que esto resulta “terriblemente perturbador para los padres y sus hijos, y es igual de preocupante para nosotros”. Así mismo confirmó que el departamento está trabajando diligentemente para salvaguardar las imágenes sensibles, ayudar a las víctimas y sus familias a sobrellevar la situación y preparar un caso penal sólido para la sala del tribunal.
Trabajando con la administración de las instalaciones, los detectives han identificado a 47 de las 60 víctimas y están en proceso de notificar a sus padres y para identificar a las 13 víctimas restantes.
Buscan a individuo que graba a mujeres en los baños de UC Riverside
Sus condenas suman más de 200 años en prisión por delitos de abuso sexual y físico contra niños
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Eddie Ray Charles, un residente de la ciudad de Richmond de 52 años, fue condenado el 15 de julio de 2019 a pasar los siguientes 75 años en prisión por abusar sexualmente de dos niños pequeños. No es elegible para libertad condicional. Las pruebas presentadas por los fiscales revelaron que el sujeto tuvo contacto sexual con uno de los niños en 2013 y también tuvo varios tipos de contacto sexual con un segundo niño entre 2007 y 2012. Una tercera víctima, que había sido abusada Charles en 1990, también testificó en su contra.
Fiscalía del condado Fort Bend
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Dwayne Bernard Howard, de 52 años y originario de Houston, fue sentenciado a 45 años en presión tras llegar a un acuerdo de culpabilidad por el delito de agresión sexual infantil agravada. Un jurado había hallado culpable al sujeto el 24 de enero de 2019.
Jenna Rudoff, la fiscal que lideró las pesquisas contra Howard, indico que este caso ilustra cuán importante es tomar en serio la queja de un niño e investigar el acceso previo de un perpetrador a menores una vez que se revela el abuso.
“Mientras me preparaba para el juicio, descubrí que varios niños habían denunciado anteriormente abuso sexual por Howard en 2010 en otro condado, pero la investigación quedó en suspenso cuando el acusado salió del país. La cooperación de estos niños, que ahora son adultos jóvenes, fue fundamental para obtener justicia para todas las víctimas de Howard y asegurar que nunca podrá hacer daño a otro menor", dijo Rudoff.
Fiscalía del condado Fort Bend
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Glenn Casey Portwood, un residente de Sugar Land de 57 años, fue condenado a un total de 40 años en prisión el 3 de mayo de 2019 por agresión sexual de un niño y por posesión de pornografía infantil.
El fiscal principal, Michael Hartman, presentó el testimonio de la víctima, quien tenía 11 años al momento del delito. En su relato estableció que era amiga de los hijos del acusado y que fue abusada sexualmente por Portwood un día cuando jugaba en su residencia. Durante la audiencia de sentencia, Terese Buess, Subjefe de la División de Abuso Infantil del condado Fort Bend, presentó el testimonio de un pariente joven de Portwood, quien fue abusado por él hace casi 20 años, cuando tenía 13 años.
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Samuel Johnson Jr., un residente de Rosenberg, fue condenado a 20 años de prisión el 29 de mayo de 2019 tras declararse culpable de agresión sexual de un niño.
Durante la audiencia de sentencia, la fiscal Melissa Muñoz presentó pruebas que mostraban que el acusado había participado en conducta sexual con un niño de 10 años en múltiples ocasiones. El caso entró en el radar de las autoridades luego. De que el niño le contara del abuso sexual a un familiar.
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Alexander Cuellar fue sentenciado a 20 años de prisión el 10 de junio de 2019 luego de que declarara culpable del delito de agresión sexual agravada de un niño. El hombre de 40 años fue arrestado el 25 de marzo de 2018 luego de que una investigación realizada por el Departamento de Policía de Rosenberg reveló que había agredido sexualmente a un niño de 13 años.
Según la Fiscal Auxiliar de Distrito Alycia Curtis, Cuellar vivía con familiares en un apartamento de Rosenberg en septiembre de 2017 y entró por la fuerza a un apartamento vecino mientras una chica de 13 años estaba sola en su casa. Cuellar la sometió y la agredió sexualmente. Tras el hecho, huyó del lugar, pero la víctima llamó de inmediato a la policía y Cuellar fue identificado gracias a la descripción de la menor y por pruebas de ADN tomadas en la escena.
"Este tipo de caso es la peor pesadilla de todos: ser agredido sexualmente por un extraño en su propia casa. Es una experiencia aterradora; sin embargo, esta valiente niña hizo todo bien al contactar a la policía de inmediato y cooperar durante toda la investigación", dijo Curtis.
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Marie Horton, una residente de Richmond, fue sentenciada a 12 años de prisión luego de declararse culpable del delito de causar lesiones corporales graves a un niño.
Las fiscales Claire Andresen y Jenna Rudoff presentaron pruebas de que Horton castigaba a un niño de 7 años bajo su cuidado obligándolo a permanecer en agua caliente con lo que le causó quemaduras de segundo y tercer grado. Horton, quien en ese momento trabajaba como enfermera, no buscó atención médica por las lesiones del niño. Una vez que el Departamento de Familia y Servicios de Protección (CPS) se enteró de las lesiones, el niño fue trasladado al centro para niños quemados Shriner, donde le realizaron injertos de piel.
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