SAN FRANCISCO, California. – Un sismo con magnitud preliminar de 4.2 en la escala Richter sacudió cerca del mediodía la región norte del condado de Sonoma, según confirmó el Servicio Geológico Nacional (USGS, por sus siglas en inglés).
El epicento ocurrió en punto de las 11:50 am a 3.4 kilómetros de la zona de Anderson Springs, al norte de la Bahía de San Francisco. Datos preliminares muestran que el temblor se registró a una profundidad de 2.8 kilómetros.
Datos del USGS revelan que la zona del sismo es muy cercana a la Falla de Rodgers Creek, que se extiende de la Bahía de San Pablo hacia el norte a través del condado de Sonoma.
Hasta el 2015 aún no estaba claro si se unía o no con la Falla de Hayward, pero el USGS determinó que se encuentran entre Point Pinole y la isla Lower Tubbs.
Estudios recientes determinaron que una ruptura simultánea en ambas fallas (Rodgers Creek y Hayward) podría provocar un potente terremoto de magnitud 7.2. Sin embargo, los eventos que involucran dos fallas tienen menores probabilidades de ocurrir.
De momento las autoridades no han reportado daños considerables debido a la sacudida.
¿Por qué no sonó la alerta sísmica?
La alerta sísmica Shake Alert en Californi funciona a partir de sensores colocados a lo largo de las fallas geológicas que detectan dos distintos tipos de ondas sísmicas, las cuales viajan a velocidades promedio de cuatro millas por segundo.
Cuando una de esas ondas queda registrada, la señal viaja a la velocidad de la luz hasta un sistema computarizado que determina la ubicación del epicentro y el tiempo de viaje de ambas ondas.
Para que las alertas sísmicas lleguen a un determinado instrumento (teléfono, altoparlante, radio) se tienen que tomar en cuenta dos factores principales: el primero tiene que ver con la distancia entre la ciudad en la que se recibe la notificación y la zona del epicentro; la segunda está relacionada a la magnitud del sismo y la intensidad con la que las ondas llegarán a una determinada región.
El sistema ShakeAlert está diseñado para activarse con sismos de magnitud 5.0 o mayores y enviar alertas a las zonas en donde el temblor se sentirá con esa intensidad. Sin embargo, las ondas sísmicas pueden perder fuerza mientras viajan y generar una sacudida menor conforme se alejan del epicentro.
Te puede interesar:
"La calle se movía como una serpiente": así recuerdan la sacudida del terremoto de Loma Prieta
"Un escenario caótico": así describen los científicos un potencial terremoto sobre la falla de Hayward
hayward fault - uc stadium.jpg
La
Falla de Hayward es una de las más urbanizadas y posiblemente la más peligrosa en todo Estados Unidos. Abarca las ciudades de Richmond, El Cerrito, Berkeley, Oakland, San Leandro, Castro Valley, Hayward, Union City, Fremont y San José, donde casi 7 millones de personas viven, trabajan y viajan diariamente.
USGS
quake damage 1.jpg
De acuerdo con los
registros históricos del USGS, la Falla de Hayward ha sido sacudida por grandes terremotos al menos una vez durante cada periodo de entre 100 y 220 años: el último sismo en la zona ocurrió en octubre de 1868 y a la fecha han pasado más de 150 años desde aquella catástrofe.
USGS
quake damage 7.JPG
La ruptura de la Falla de Hayward provocaría
una onda sísmica desde Richmond hasta Fremont. En las zonas más cercanas a la falla, el suelo se desplaza entre 3 y 5 pies casi de inmediato, rompiendo las tuberías que corren por el subsuelo y generando daños en todo el tendido del suministro eléctrico.
USGS
quake damage 3.jpg
La proyección del USGS estima que miles de residentes del este de la Bahía verían afectado su suministro de agua potable por un lapso de entre seis semanas y seis meses. En la zona del epicentro, como Oakland, recuperar el servicio en su totalidad podría tardar hasta 210 días, según sus estimaciones.
USGS
quake damage 2.jpg
Sin tuberías aptas ni tomas de agua en las calles para facilitar la tarea de los bomberos, unos 400 pequeños incendios ocurridos durante el terremoto podrían convertirse rápidamente en una conflagración que deje, según los cálculos del USGS, hasta 52,000 casas reducidas a cenizas.
USGS
quake damage 4.JPG
De acuerdo con los más recientes cálculos del Servicio Geológico de EEUU, la Falla de Hayward tiene 31.7% de probabilidades de ser el epicentro de un terremoto mayor a 7.0 en los próximos 26 años, mientras que esa cifra se eleva a 63% si se incluyen todas las fallas que atraviesan el Área de la Bahía.
USGS
quake damage 6.jpg
Los daños a la propiedad sobrepasarían los $82,000 millones, sin embargo, la cifra podría incrementar debido a contingencias como los deslaves y la licuefacción, un fenómeno que se da cuando los suelos -principalmente con drenajes pobres y tierras sedimentadas- pasan del estado sólido a una consistencia líquida.
USGS
quake damage 8.JPG
Pese a que la falla de Hayward está rodeada de cuerpos de agua como la Bahía de San Francisco, el USGS señala que debido al tipo de movimiento entre las placas tectónicas sobre la Falla de San Andrés, no existen probabilidades de que un evento sísmico en la zona genere un tsunami que afecte a la región.
USGS