PRINCE GEORGE’S, Maryland – Una persona murió y una más resultó lesionada durante un tiroteo en pleno cementerio, mientras se realizaba la despedida de Arianna Davis, una niña de 10 años, quien murió víctima de la violencia armada tras ser golpeada por una bala perdida el mes pasado.
La tarde del martes, se desencadenaron los tiros en el Cementerio Nacional de Washington, por una “disputa totalmente ajena a lo que estaba pasando en el funeral”, según David Blazer, el mayor de la policía del condado Prince George’s.
Un hombre murió y una mujer recibió heridas que no comprometen su vida. No estaban relacionados con Arianna Davis.
Fue el pasado Día de la Madre cuando la menor viajaba con su familia y “fue alcanzada accidentalmente por una andanada de disparos”, informó entonces la Policía Metropolitana de Washington DC.