La cifra de arrestos en la frontera sur de Estados Unidos mantuvo en enero la misma tendencia de los últimos ocho meses: volvió a descender. A ese mismo paso cayó el número de centroamericanos detenidos, pero los mexicanos siguen superando en número al total de salvadoreños, guatemaltecos y hondureños que han sido frenados en su intento por llegar a Estados Unidos.
El comisionado en funciones de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), Mark Morgan, informó el martes de 36,679 detenciones en enero, casi 10% menos que el mes anterior. Sin embargo, dijo, el número de adultos mexicanos que tomaron en custodia se incrementó 32% en relación con el mismo mes del año anterior.
Hace ocho meses —cuando la frontera vivió la mayor ola migratoria de familias centroamericanas de su historia— aproximadamente 61% de los migrantes que fueron hallados en la frontera sur eran centroamericanos, precisó Morgan. "Ahora (...) el mismo porcentaje, cerca de 61%, son mexicanos", agregó.
Del año fiscal 2020 (que empezó en octubre) apenas corre el cuarto mes. Y al menos hasta enero, las estadísticas confirman que los mexicanos detenidos por CBP siguen siendo unos miles más que aquellos que huyeron de países del Triángulo Norte. La mayor brecha entre estas cifras se ve en las detenciones de adultos que cruzaron la frontera solos: entre todos los centroamericanos sumaron 21,852 personas hasta enero; los mexicanos fueron más del doble, sumaron 54,875 personas. Se trata de una tendencia que se está viendo en la frontera sur desde agosto de 2019 y que, desde entonces, ha encendido las alarmas de Estados Unidos, que teme la formación de una nueva crisis migratoria.
Morgan atribuyó el aumento de mexicanos cruzando a que los coyotes han descubierto "nuevas tácticas" y otras poblaciones que también son vulnerables. También al endurecimiento de las políticas migratorias del gobierno de Trump con programas como los Protocolos de Protección de Migrantes (MPP, por sus siglas en inglés). Con él han logrado retornar a más de 50,000 personas —en su mayoría centroamericanos— que llegaron a la frontera de Estados Unidos con la idea de solicitar asilo, pero fueron devueltos a México a esperar la resolución de sus casos.
"Si te encontramos, si estás ilegalmente en este país, no se te permitirá la entrada a Estados Unidos. Pronto serás devuelto y deportado", amenazó, y restó crédito a los reportes de organizaciones no gubernamentales que aseguran que esos regresados a México han sido criminalizados y regresados a México, donde son víctimas de secuestros, violaciones sexuales, extorsiones y robos.
En los últimos meses, el panorama para los centroamericanos se complicó aún más. En su intento por desalentar aún más la migración centroamericana, Trump firmó pactos con países como Guatemala, Honduras y El Salvador para que se convirtieran en tercer país seguro. Y aunque muchos huyeron de la violencia y la pobreza en esos países, ahora comenzaron a ser regresados a la fuerza a otras naciones centroamericanas distintas a las suyas a esperar que sean esos gobiernos quienes les garanticen una protección que ni siquiera pueden dar a sus propios ciudadanos.
Este migrante es el primer centroamericano devuelto a Guatemala tras acuerdo de 'tercer país seguro'
El ritmo de la frontera
Una estimación del Pew Research Center calcula que —a diferencia de otros años, como 2013 y 2015— en el año fiscal 2019 los no mexicanos sumaron 80% de los arrestos en la frontera sur, siendo además el cuarto año consecutivo en que superaban a los mexicanos. En ese periodo, asegura el centro de investigaciones, de esos 685,050 no mexicanos arrestados, 71% eran migrantes provenientes de Centroamérica: en su mayoría, guatemaltecos (264,168), seguidos por hondureños (253,458) y salvadoreños (89,811).
Esos números se vieron así a pesar de que la población combinada de los tres países (32.6 millones de personas aproximadamente) representaba apenas un cuarto de los 129 millones de personas que viven México.
2019 ya había significado un cambio frente a la tendencia de años como el 2000, por ejemplo, cuando 98% de las aprehensiones en la frontera sur eran de mexicanos.
Ve también:
En fotos: un recorrido por el segundo sector de la frontera por donde cruzan más centroamericanos
iwmfborderpatrol-6012.jpg
A lo largo del muro en el sector El Paso, en Texas, pueden verse decenas de pantalones, camisas y prendas de ropa interior que van dejando los migrantes a su paso.
Almudena Toral/Univision
cristo monte.jpg
La montaña del Cristo Redentor en Sunland Park, Nuevo México, forma un muro fronterizo natural entre México y Estados Unidos. A pesar de su difícil geografía y el frío de la primavera, muchos inmigrantes usan sus senderos para cruzar.
Almudena Toral/Univision
iwmfborderpatrol-6121.jpg
Más de 40 personas se entregaron a la Patrulla Fronteriza en dos horas. Eran en su mayoría padres y madres con sus hijos en brazos, incluso bebés, que vinieron a Estados Unidos buscando mejores oportunidades de empleo.
Almudena Toral/Univision
iwmfborderpatrol-5522.jpg
Al no haber muros en la montaña del Cristo Redentor, la zona es vigilada permanentemente por la Patrulla Fronteriza y por sensores de movimiento. No es este el punto por el que ocurre el grueso de los cruces de indocumentados en el sector El Paso.
Almudena Toral/Univision
iwmfborderpatrol-5442.jpg
El arresto de un grupo de inmigrantes indocumentados en Texas, visto desde una vía.
Almudena Toral/Univision
iwmfborderpatrol-5928.jpg
"No habla inglés, solo español", se lee en el sobre que el Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) entregó a la familia hondureña Vindel una vez que fueron liberados. Eran un padre y una madre con sus dos hijos. Los adultos fueron dejados en libertad, pero con un grillete en sus tobillos y deben presentarse en los próximos días con un oficial de ICE en su nueva dirección.
Almudena Toral/Univision
iwmfborderpatrol-6100.jpg
Aunque la Patrulla Fronteriza no tiene cifras exactas de cuántos coyotes han sido detenidos en los últimos años, aseguran que continuamente comparten información de inteligencia con las autoridades mexicanas. Explican que los traficantes de personas no cruzan a Estados Unidos pero sí guían a los migrantes hasta el río, por lo que debe ser el gobierno vecino quien efectúe las detenciones.
Almudena Toral/Univision
iwmfborderpatrol-5542.jpg
De un lado, el izquierdo, Ciudad Juárez, México; del otro, Sunland Park, Nuevo México.
Almudena Toral/Univision
iwmfborderpatrol-6138.jpg
Un niño guatemalteco ve al oficial de la Patrulla Fronteriza mientras él le hace preguntas a su padre.
Almudena Toral/Univision
iwmfborderpatrol-6223.jpg
Un agente de la Patrulla Fronteriza acompaña a un grupo de inmigrantes indocumentados hasta una de las puertas de acceso a Estados Unidos, donde los espera otro equipo para trasladarlos al centro donde le hacen las primeras entrevistas para luego remitirlos a ICE.
Almudena Toral/Univision
iwmfborderpatrol-6322.jpg
La frontera del sector El Paso está resguardada en buena parte por una verja metálica doble. Y no toda tiene muros construidos por el hombre, solo 83 millas. Otra parte tiene barreras naturales, como montañas.
Almudena Toral/Univision
iwmfborderpatrol-6264.jpg
A través de los sensores y las cámaras a lo largo de la frontera, la Patrulla Fronteriza detectó que un grupo de seis inmigrantes indocumentados intentaban cruzar a Estados Unidos con una escalera improvisada para escalar el muro fronterizo en el sector El Paso. La vigilancia del lugar se activó incluso con un helicóptero.
Almudena Toral/Univision
iwmfborderpatrol-6291.jpg
Una vez que los migrantes centroamericanos se entregan a la Patrulla Fronteriza son interrogados sobre su identidad. Este lunes, uno de los agentes aseguró que un joven había falsificado un acta de nacimiento para disminuir su edad a 17 años y ser tratado como menor.
Almudena Toral/Univision
iwmfborderpatrol-6347.jpg
Los oficiales de la Patrulla Fronteriza en El Paso aseguran que nunca habían visto cifras tan altas de inmigrantes arrestados en este sector. Enero y febrero de 2019 fueron dos meses en los que repuntó el dato, con más de 1,000% de variación en relación con los mismos meses de 2018.
Almudena Toral/Univision
iwmfborderpatrol-6381.jpg
Un tramo del muro fronterizo en el sector El Paso es levantado para sustituir el anterior, que se ve justo enfrente, y que fue instalado hace más de 10 años.
Almudena Toral/Univision
iwmfborderpatrol-6368.jpg
En la verja de El Paso es común ver zonas en las que los inmigrantes cortaron la estructura para poder entrar a Estados Unidos sin entregarse a la Patrulla Fronteriza. Los agentes aseguran que quienes se encargan de hacer los cortes son los coyotes.
Almudena Toral/Univision
iwmfborderpatrol-6391.jpg
El agente Frank Pino asegura que durante sus patrullajes de este año ha sido común encontrar grupos numerosos de inmigrantes indocumentados que quieren entregarse para pedir asilo. El grueso de las personas se rinde en el tramo que va de Ysletas a El Paso, ambos en Texas.
Almudena Toral/Univision
iwmfborderpatrol-6604.jpg
En un tramo de la zona de Santa Teresa, en Nuevo México, el muro de acero se acaba y el camino queda abierto y es aprovechado por los inmigrantes indocumentados para cruzar. En la imagen, una patrulla fronteriza vigila el área.
Almudena Toral/Univision
iwmfborderpatrol-6430.jpg
Un oficial de la Patrulla Fronteriza abre la puerta para salir del cinturón que vigiló.
Almudena Toral/Univision