Sigue en vivo la coronación del rey Carlos III del Reino Unido este sábado 6 de mayo.
Otro de los ritos de la ceremonia de coronación es la Investidura, en la que se le presentan al rey ofrendas simbólicas como el orbe que representa su poder y que le entregó el arzobispo de Armagh.
La túnica real se la entregó la baronesa Merron, en representación de la comunidad judía. Su hijo, el príncipe de Gales le presentó la estola real.

El arzobispo de Canterbury, Justin Welby, dijo durante su sermón que la ceremonia de este sábado sirve para "coronar un rey para que sirva".
"Jesucristo fue designado no para ser servido sino para servir", dijo Welby al tiempo que se dirigió al rey Carlos III: "El peso de la tarea que se le asigna hoy, su majestad, solo puede ser sobrellevada por el espíritu de Dios".
Tras las palabras del arzobispo de Canterbury, la ceremonia de coronación pasa al tercer rito, la Unción, considerado el momento más sagrado.
Al rey le retiran la ceremonial túnica y, oculto de la vista de los presentes por unas telas bendecidas, se le unge las manos, el pecho y la cabeza con un aceite elaborado con una receta secreta de la que solo se sabe que contiene ámbar gris, flores de naranja, rosas, jazmín y canela.
El aceite creado para Charles no contendrá ningún ingrediente derivado de animales.

Desde hace varios días, las calles de Londres se han pintado de rojo, blanco y azul, los colores de la bandera de Reino Unido, para conmemorar la coronación del nuevo monarca. Pero además del fervor patriótico y la fiesta también se han visto manifestaciones de republicanos, protestas o burlas.

El primer ministro británico, Rishi Sunak, leyó desde uno de los altares un pasaje del Nuevo Testamento.
Sunak es el primer jefe del gobierno británico de ascendencia india.
Aquí puedes volver a ver todo lo que ha sucedido este sábado:

Como reporta la BBC, en un intento de hacer más diversa una ceremonia que no deja de ser un servicio cristiano, hay presentes representantes del mundo musulmán, judío, budista y sij. Además, personas negras y asiáticas han recibido un rol prominente en los actos, también las mujeres.
El rey Carlos III será coronado con la corona de Eduardo el Confesor, quien ascendió al trono británico hace más de 700 años.
La corona tiene un diámetro de 66 centímetros, una altura de 30 centímetros y un peso de 4.9 libras (unos 2.2 kilos).
Al ser pesada, la corona solo será usada en la ceremonia. Al final de la ceremonia, el rey Carlos III utilizará la Imperial State Crown, que pesa unas 2.3 libras (1 kilo).

Tras el Reconocimiento, el rey Carlos III prestó el Juramento, el rito por el que, con ambas manos en la Biblia y ante el arzobispo de Canterbury, el monarca promete defender las leyes y la Iglesia de Inglaterra.

El Reconocimiento es el primer rito de la ceremonia. Ante el trono de la coronación de 700 años, el rey Carlos III es presentado a los presentes en la Abadía de Westminster, que proclama “Dios salve al rey Carlos” antes de que suenen las trompetas.

Los príncipes de Gales habían entrado poco antes a la Abadía de Westminster.
Uno de los ritos que se sigue durante la coronación es la unción: un ritual que nunca ha sido transmitido al público por ser considerado como el más sagrado de la ceremonia.
Un grupo de guardias reales cubre al monarca con una carpa para evitar, incluso, que los asistentes a la abadía vean el rito.
El arzobispo de Canterbury, Justin Welby, coloca un aceite especial (que la Casa Real detalló que había sido elaborado solo con ingredientes vegetales y en procedimientos que evitaron toda crueldad animal) en una antigua cuchara reservada para este momento. El aceite es untado en el pecho, manos y cabeza del rey.
La cuchara que se usa en esta parte de la ceremonia es una de las pocas joyas reales que no fueron destruidas por Oliver Cromwell, quien encabezó la revuelta que destituyó a Carlos I en 1649.

El rey Carlos III, vestido con la túnica de Estado, hace su entrada en la Abadía de Westminster, antecedido por su esposa, la reina Camila.
Con gesto sereno y por momentos sonriente, el monarca desfiló saludando con la mirada a los dignatarios presentes para su coronación.