Sigue en vivo la coronación del rey Carlos III del Reino Unido este sábado 6 de mayo.
La reina Camila ha optado por usar la corona de la reina María, la bisabuela del rey Carlos III, para la ceremonia.
No obstante, una polémica rodea a esta corona, puesto que lleva el diamante Koh-i-Noor, que era usada por los gobernantes antiguos de India y Pakistán y que es considerado como un símbolo del colonialismo británico.
La polémica por el diamante ha llegado a tal nivel que, al día de hoy, el gobierno de la India exige su devolución. La Casa Real informó en febrero que la corona será modificada para que no incluya el diamante.
Esta no será la única joya controversial que usará la reina: también se espere que utilice un cetro de marfil, lo que ha cauado críticas. Reino Unido tiene una prohibición casi total de comercializar productos de marfil de elefante y el príncipe Guillermo, heredero al trono, ha hecho campaña contra el tráfico ilegal de partes de animales.

Termina la procesión desde el Palacio de Buckingham con la llegada del rey Carlos III a la Abadía de Westminster.

La BBC mostró cómo, junto a otros miembros de la familia real, el príncipe Harry llegaba a la Abadía de Westminter minutos antes de que se hiciera presente su padre el rey Carlos III.
No acudió a la coronación la esposa del segundo hijo de Carlos III, Meghan Markle.

La ceremonia de coronación se remonta a tiempos medievales y pocos de sus rituales han cambiado al día de hoy. La Abadía de Westminster ha sido el escenario de las coronaciones en Reino Unido desde que Guillermo el Conquistador fue coronado en 1066.
La coronación de Isabel II, en junio de 1953, fue la primera en transmitirse en televisión. Pero, 70 años después de esa ceremonia, la Casa Real ha anunciado cambios para adaptarse al rostro diverso del Reino Unido moderno.
Como un gesto a la diversidad religiosa del Reino Unido, líderes budistas, hinduístas, judíos, musulmanes y sikh participarán en la ceremonia y en su juramento, el rey se proclamará como “defensor de las fes” y no “defensor de la fe”, como habían hecho sus antecesores.
También en esta ocasión participarán mujeres obispo en la ceremonia. La iglesia anglicana, a diferencia de la católica, permite que las mujeres se integren al sacerdocio.
El rey Carlos III es una de las pocas personas con vida que asistieron a la coronación de su madre, Isabel II, en junio de 1953.
Carlos, quien entonces tenía solo cuatro años, es el único hijo de la fallecida monarca que asistió a la ceremonia. Su hermana Ana, quien entonces tenía dos, no estuvo presente. Sus dos hermanos menores, Andrés y Eduardo, nacieron en 1960 y 1964 respectivamente.
Esta fotografía muestra a Carlos al lado de su abuela, la reina madre Isabel, y su tía, la princesa Margarita.


El rey Carlos III y la reina Camila se trasladan desde el Palacio de Buckingham a la Abadía de Westminster en un carruaje que cuenta con las comodidades de un vehículo de lujo moderno.
Los reyes viajan bordo al Diamond Jubilee State Coach, que fue construido en 2012 para celebrar el 60 aniversario de la coronación de la reina Isabel II, y que cuenta con aire acondicionado, cristales eléctricos, asientos mullidos y un sistema de suspensión que hace el recorrido más cómodo.

El recorrido es de 1.3 millas (2 kilómetros). La procesión pasará por Admiralty Arch; la Trafalgar Square, una estatua de Carlos I, el monarca decapitado en 1649; y por las casas del Parlamento antes de llegar para el servicio religioso de las 11 am (hora local).
Al final de la ceremonia, que se espera dure unas dos horas, el rey y la reina harán el mismo recorrido de regreso, solo que lo harán a bordo del Gold State Coach, construido en el siglo XVIII, y tan pesado que alcanza una velocidad similar a la de una persona caminando.

Carlos III ascendió automáticamente al trono el día que su madre, la reina Isabel II murió, el 8 de septiembre de 2022.
El rey fue proclamado oficialmente rey dos días después, en una ceremonia que fue transmitida por televisión por primera vez en la historia.
No existe un requisito legal para una coronación y otras monarquías europeas han eliminado estas ceremonias.
Pero el evento, profundamente religioso y lleno de significados, es una confirmación formal del papel de Carlos III como jefe de estado y titular de la Iglesia de Inglaterra. Históricamente busca escenificar que la autoridad del rey se derivaba de Dios. La ceremonia se estableció en siglos en los que las sucesiones eran disputadas y por ello se realiza.
*Con información de AP.
Vive con su segunda esposa, un hermano que ha sido protagonista de titulares y un hijo y una nuera enojados, todos con aliados que no dudan en susurrar secretos familiares al oído de reporteros.
El nuevo rey espera mantener a raya esas tensiones cuando su familia se una a los 2,800 invitados para su coronación el 6 de mayo en la Abadía de Westminster. Asistirán todos excepto Meghan, la duquesa de Sussex.
La forma en que Carlos III maneje estos dramas familiares en las próximas semanas y años es crucial para sus esfuerzos por preservar y proteger la monarquía hereditaria de 1,000 años que ahora encarna.
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Con impecable puntualidad, comenzó a las 5:20 ET la procesión que acompaña al rey Carlos III desde el Palacio de Buckingham hasta la Abadía de Westminster, donde ya esperan autoridades e invitados para asistir a la ceremonia de la coronación.
La silla de la coronación está en el centro del escenario, como ha sido costumbre en estas ceremonias en más de 700 años. Ha sido utilizada por 26 monarcas en el momento de recibir su corona. Debajo de la silla se coloca la Piedra de Scone, o Piedra del Destino, que será trasladada de Edimburgo a Londres por su especial significado.


De acuerdo con la BBC, la radiotelevisión pública del Reino Unido, se espera que la procesión parta del Palacio de Buckingham a las 5:20 ET. La llegada de los reyes a la Abadía de Westminster está prevista para las 6:00 ET.
El retorno al Palacio de Buckingham en el gran desfile de la coronación debe ser a las 8:00 ET. Poco después, los reyes tienen programado aparecer en el balcón del palacio.
El costo a los contribuyentes de la ceremonia ha agitado el debate sobre la monarquía en el Reino Unido, un país que atraviesa una crisis económica y que todavía se recupera del daño causado por la pandemia de covid-19.
La operación Golden Orb (“orbe dorado”, en español) costará al menos 124 millones de dólares, de acuerdo con el cálculo de expertos consultados por The New York Times.
Sin embargo, este es solo uno de los múltiples gastos que se prevén.
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