Y esto nos respondió a la pregunta de si después de las audiencias de Mueller de hoy estamos más cerca de la apertura de un ‘impeachment’ a Trump como piden cada vez más demócratas @UniNoticias pic.twitter.com/boLlByilUP
— Lorena Arroyo (@lav_arroyo) July 24, 2019
Mueller fue enfático en contradecir la versión de Trump de que la investigación fue impulsada por demócratas.
"He estado en este negocio durante casi 25 años, y en esos 25 años no he tenido la oportunidad de preguntar a alguien sobre su afiliación política", respondió Mueller, quien durante su entera carrera en el Departamento de Justicia ha sido respetado tanto por republicanos como por demócratas.
Mueller forcefully confronts the narrative he staffed his team with 'angry Democrats.'
— Josh Campbell (@joshscampbell) July 24, 2019
“I have been in this business for almost 25 years, and in those 25 years I have not had occastion once to ask somebody about their political affiliation. It is not done.” #MuellerHearing pic.twitter.com/JqEbJdZpow
El congresista @RepMikeJohnson quien fue el primero en llegar a la sala apenas ahora interviene en la audiencia a #RobertMueller #MuellerHearings pic.twitter.com/8bp5SacBVU
— Carlos Chirinos (@carl_chirinos) July 24, 2019
El representante republicano por Dakota del Norte Kelly Armstrong sugirió que varios miembros del equipo de Mueller eran simpatizantes de Hillary Clinton y que habían donado a la campaña demócrata.
El punto pareció molestar a Mueller quien le aseguró a Armstrong que en sus 25 años trabajando para el sistema de justicia estadounidense nunca le ha solicitado pruebas de filiación política a ninguno de sus colaboradores y que la única exigencia que hace es la de competencia profesional.
El presidente Trump ha asegurado que la fiscalía especial estaba integrada por “demócratas rabiosos”, pese a que Mueller está registrado como republicano y que, por ley, no habría podido hacer preguntas sobre filiación política a ninguno de los que trabajaron con él en la investigación porque podría hacer sido acusado de discriminación por razones políticas.
Algunos republicanos han estado confrontando a Mueller con el llamado ‘Dossier Steele’, el que consideran que fue la génesis de la investigación del FBI sobre la campaña republicana y eventualmente la creación de la fiscalía especial.
Fusion GPS fue la firma contratada en 2016 por personal de la campaña de Hillary Clinton y del Comité Nacional Demócrata para investigar el pasado de Trump. Según informes, ya antes de los contactos de los demócratas, Fusion GPS había indagado en información del candidato republicano a pedido de la web conservadora The Washington Free Beacon que no quería que Trump fuera el candidato republicano a la presidencia.
La firma entonces contrató a Christopher Steele, un exespía de los servicios de inteligencia británicos, para recopilar información para los demócratas sobre cualquier vínculo entre funcionarios del Kremlin y el círculo de confianza de Trump. Con la información dada por Steele, la empresa armó el famoso dossier que señalaba que la campaña de Trump coordinaba con el Kremlin, una información que aparentemente no fue verificada, aunque desde la firma sostienen que el FBI sí corroboró datos del documento.
Fusion GPS se volvió objeto de escrutinio en la investigación tanto del fiscal especial Robert Mueller como la de los cuatro comités que investigan varias líneas, entre ellas, si hubo o no colusión entre los rusos y la campaña de Trump.
"Acabo de preguntar al fiscal especial Robert Mueller sobre las acusaciones al presidente de la campaña de Trump, Paul Manafort, y al subdirector de campaña, Rick Gates", escribió la congresista demócrata Pramila Jayapal.
Esto es lo que sucedió:
"Su oficina descubrió que después de que un gran jurado los acusara, Manafort le dijo a Gates que no se declarara culpable de ningún cargo, porque 'él había hablado con el abogado del presidente y ellos' iban a cuidar de nosotros". ¿Es correcto?
Mueller: Eso es exacto".
Your office found that after a grand jury indicted them, Manafort told Gates not to plead guilty to any charges, because “he had talked to the President’s personal counsel and they were ‘going to take care of us.’” Is that correct?
— Rep. Pramila Jayapal (@RepJayapal) July 24, 2019
Mueller: That’s accurate.
El centro de interés de la audiencia sigue siendo por qué Mueller no recomendó al Departamento de Justicia presentar cargos contra el presidente Trump si identificó al menos 10 ocasiones en las que el mandatario intentó obstruir la investigación en marcha, intentando manipular las declaraciones de testigo, sugiriendo a algunos no colaborar con los investigadores o hasta sugiriendo que podría despedir a Mueller.
Pero algunos republicanos han querido demostrar que el trabajo de Mueller estuvo viciado desde el principio achacándole discrecionalidad a la hora de presentar cargos contra algunos de las personas que se presentaron ante su oficina: desde Paul Manafort y el exasesor de Seguridad Nacional, Michael Flynn, a un grupo de operarios rusos que trabajaban en una ‘granja de internet’ en la cual se produjo contenido para pervertir el debate político en EEUU.
El asunto es que, por las características de la fiscalía especial, la decisión final de encausar o no alguien no depende del jefe del equipo, en este caso Mueller, sino del supervisor a quien debe rendir cuentas. Para Mueller ese supervisor era el vicefiscal general Rod Rosenstein, luego de que el entonces fiscal general Jeff Sessions se recusara de todo lo relacionado con la investigación.
En el caso del presidente, Mueller explicó que habían llegado a la decisión de no decidir sobre encausar al presidente, en atención a los lineamientos del Departamento de Justicia. El fiscal especial dejó en manos de Rosenstein y del nuevo secretario de Justicia, William Barr, la decisión final de cómo proceder en el caso del presidente.
Representante Buck: ¿Podría usted presentar cargos contra el presidente luego de que este deje su puesto?
— Univision Noticias (@UniNoticias) July 24, 2019
Mueller: Sí
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La congresista demócrata Jayapal le pregunta a Mueller si los abogados de Trump y los de Manafort, exjefe de la campaña de Trump que está preso por varios delitos incluido mentir en la investigación, conversaban habitualmente sobre qué diría Manafort en sus interrogatorios.
Mueller: 'Si es del informe, sí, lo apoyo'.
Jayapal dijo luego en referencia a Trump y sus contactos con el testigo Manafort: "Cuando alguien intenta impedir que otra persona trabaje con las autoridades y lo hace porque está preocupado por lo que otra persona dirá es una definición clásica de manipulación de testigos".
Mueller, la investigación y los medios
En su intervención, la congresista republicana por Arizona Debie Lesko preguntó a Mueller cuántas veces había citado información sacada de los medios en el segundo volumen de su informe final.
Como Mueller dijo no tener idea, Lesko le dijo que lo había hecho unas 60 veces con The Washington Post, otras tantas con The New York Times y “unas 25” veces con Fox News. La referencia al canal conservador busca mostrar que la fiscalía especial estaba influenciada por la línea de los otros dos medios, más liberales.
Lesko concluyó que lo que decía el reporte, que costó 25 millones de dólares en dos años de pesquisas, no era diferente a lo que ella había sabido gracias a una suscripción de 50 dólares a televisión por cable.
Sin embargo, la misma congresista reconoce que el reporte indica que las referencias a los medios no se hicieron por la exactitud de la información que presentaban sino por las que después dio el presidente a muchas de las cosas relacionadas con el trabajo de la oficina de la fiscalía especial.
Paul Manafort, George Papadopoulos, Jeff Sessions, Corey Lewandoswi, Christopher Steele, Michael Cohen… son varios los nombres que se han citado a lo largo de la interpelación de Mueller en el Congreso. Acá les dejamos un resumen de quiénes son algunos de ellos y qué tuvieron que ver en la investigación de la fiscalía especial.
Como si fuera un partido de fútbol, bares y cafeterías de varias ciudades de EEUU están llenas de clientes mirando en TV la declaración del exfiscal especial Robert Mueller.
¿Qué tan buen testigo es Mueller para los demócratas?
Más allá de la declaración inicial, ratificando que su reporte final no exoneró al presidente Trump y que sus supuestas intenciones de obstruir la marcha de una investigación especial, como identifica en su informe que sucedió en 10 ocasiones, pueden ser suficientes para llevarlo a tribunales al final de su presidencia, Mueller no parece estar siendo el testigo que algunos demócratas habrían esperado.
Mueller ha sido parco en sus declaraciones, ha referido constantemente a congresistas de ambos partidos a lo que ya está escrito en las más de 440 páginas del reporte y ha declinado entrar en algunos temas.
En más de una ocasión ha declinado leer pasajes de su propio reporte como le han pedido algunos demócratas en sus intervenciones diciendo que prefiere que sean ellos quienes los lean (y con eso les roba la posibilidad de un ‘sound byte’ potencialmente útil en términos de propaganda).
Además, al exfiscal especial se le ha visto titubear y hasta dudar ante muchas preguntas de los republicanos. Mueller ha hecho pausas para consultar con sus asesores legales sentados a su lado antes de responder a algunas cosas.
La prudencia declarativa de Mueller puede entenderse como la del profesional del sistema de justicia que conoce las limitaciones de lo que puede o debe decir en una audiencia pública como esta, pero puede no estar sirviendo mucho para el ‘momento televisivo’ que algunos esperaban que salieran de la interpelación para promover la causa demócrata en contra del presidente.
Y hay que recordar que fueron los demócratas quienes insistieron hasta lograr que Mueller se presentara ante ellos, pese a que el exfiscal había dicho que prefería no hacerlo y que su testimonio era su reporte.
Mueller repite la explicación al republicano Ken Buck (Colorado) de por qué no puede procesar a un presidente en funciones.
"Una de las herramientas que usaría (normalmente) un fiscal no está disponible", dijo Mueller.
¿Por qué no impusieron cargos a Trump? Contrario a lo que dice el propio presidente y su aliado, el fiscal general William Barr, de que si hubiera habido delito habría habido cargos, Mueller explica que la política del Departamento de Justicia no lo permite.
La acusación o el enjuiciamiento penal contra "un presidente en ejercicio socavaría inconstitucionalmente la capacidad del poder ejecutivo para desempeñar sus funciones asignadas por la Constitución", señala la regla del Departamento de Justicia.
Pero Mueller aclaró que Trump podría ser perfectamente enjuiciado al dejar la Oficina Oval.
Casi todos los congresistas del Comité Judicial de la Cámara de Representantes siguen en la audiencia más de dos horas después de iniciada. Algo que no siempre sucede y que da idea del interés que despierta la comparecencia de #RobertMueller pic.twitter.com/coZgZsTWmr
— Carlos Chirinos (@carl_chirinos) July 24, 2019