Al perder la compostura, Trump centró su ira en el juez, diciendo que Engoron falló en su contra antes de saber algo sobre su empresa.
Trump dijo que el juez lo llamó "fraude", alzó la voz y apuntó con su mano derecha al juez mientras miraba directamente a la sala del tribunal.
Luego dijo que el fraude es del juez, por sus comentarios sobre el valor de las propiedades de Trump y dijo que es "algo terrible".
Mientras tanto, Engoron se limitó a mirar hacia adelante, visiblemente molesto porque el testigo insista en dar discursos y no limitarse a responder las preguntas que se le hacen.
"¿Terminó?", preguntó Kevin Wallace, abogado de la fiscalía que le hace preguntas, cuándo terminó Trump su arrebato.
“Terminé”, dijo el expresidente.

En lo que va de sesión, el abogado de la fiscalía de Nueva York, Kevin Wallace, ha destacado detalles dudosos de los estados financieros del club Mar-a-Lago, en Florida, donde Trump tiene su residencia permanente, y del club de golf de Aberdeen, Escocia.
De resto, Wallace ha tocado aspectos generales de la contabilidad de las empresas de Trump, en su intento por demostrar que el expresidente y sus aliados de negocios, inflaron su valor para obtener beneficios crediticios.
El juez Engoron finalmente vuelva a perder la paciencia e interrumpe a Trump cuando empezó a calificar a Aberdeen, Escocia, donde tiene un club de golf, la capital petrolera de Europa.
“Irrelevante, irrelevante. Responda la pregunta”, dice el juez, quien ya le había dicho al exmandatario que debía ceñirse a respuestas concretas de si o no.
El juez parece perder la paciencia con la divagación del expresidente ante las preguntas del fiscal.
"Irrelevante, irrelevante, responda a la pregunta", interrumpió el juez a Trump, según reporta The New York Times.
La tensión entre el juez y el exmandatario han sido la nota dominante de la jornada.

La Fiscalía continúa centrando sus preguntas en determinar el nivel de implicación de Trump en la confección de los documentos financieros que contenían las valoraciones de los activos inmobiliarios de su compañía.
Y los fiscales parecían sorprendidos con algunas respuestas del expresidente respondiendo que efectivamente en ocasiones consideraba que eran altas y por eso se rebajaban.
El tamaño del apartamento del expresidente en la Torre Trump es uno de los elementos que más comentarios han generado. Según la fiscal James, mide 11,000 pies cuadrados y no 30,000 como algunos documentos de la Organización Trump señalan.
El expresidente respondió, según The New York Times, tal vez el error vino de que se incluyeron los pozos de los ascensores.
Además, agregó que no sabría cuánto mide si no fuera por el juicio, que debe rondar los 11,000 pies cuadrados... agregando después que tal vez son 12,000 o 13,000.
"Este es el problema de Trump: exagera", señala Jonah Bromwich, del diario neoyorquino.

Sobre su implicación en los documentos financieros de 2021, Trump trató de responder que estaba muy ocupado con la presidencia: "China, Rusia, manteniendo nuestro país seguro".
Según The New York Times, el fiscal tuvo que recordarle que ese año ya no era presidente.
Los periodistas reportan que tras la pausa el expresidente parece haber empezado a dar efectivamente respuestas más cortas como venía exigiendo el juez, quien ya había advertido a sus abogados de los riesgos de que continuara desobedeciendo.
Incluso a una respondió con un "Sí". Aunque luego sí que comenzó un monólogo que fue interrumpido por el juez Engoron.
Al reiniciarse el interrogatorio, Trump responde que pensó que era alta una valoración de una de sus propiedades en Nueva York.
"Trump parece no darse cuenta de que, porque en este caso la valoración fue bajada, estas admisiones de su implicación en manipular los documentos financieros pueden resultarle perjudiciales", señala Jonah Bromwich, periodista del The New York Times.
Trump ya está de vuelta en la sala en la que está prestando testimonio tras aprovechar la pausa de 15 minutos ordenada por el juez para salir.

Antes de la pausa, y en un momento en que el juez ordenó a sus abogados tomar asiento, el expresidente comentó que el proceso era "un juicio muy injusto".
El juez ordenó un descanso de 15 minutos. Trump aprovechó para salir de la sala. Al pasar frente a los periodistas que aguardan fuera, uno le preguntó gritando qué tal le iba. Trump hizo un gesto como de labios sellados, señalando que iba a permanecer callado en esta ocasión.
Los abogados que acompañan a Trump este lunes son Christopher Kise (izquierda), Alina Habba y Clifford Robert (derecha).

Preguntado sobre si sus propiedades inmobiliarias estaban adecuadamente valoradas, Trump elude responder ‘Sí’ o ‘No’ y comienza a explicar por qué invirtió en ellos. El juez le vuelve a pedir que pare con los discursos y llama a sus abogados a mantenerlo bajo control.
“Si ustedes no pueden, yo lo haré”, advirtió el juez Engoron, según los periodistas que reportan en vivo desde la sala.