Se trata de un arma con capacidad para 30 municiones, que se pueden disparar una por una o en ráfaga, según explica José Cherrez, experto en seguridad y armas de fuego.
Señala que el atacante utilizó sus habilidades y entrenamiento para hacer el mayor daño posible y después escapar.
Mira aquí la entrevista en video:
Momentos de tensión en la noche del jueves mientras la policía rodea una casa en Bowdoin donde, al parecer, creen que se encuentra el atacante.
Numerosos carros de policía, helicópteros y agentes se encuentran cerca de la vivienda.
"Robert Card, estás bajo arresto", se escuchaba decir por un megáfono.
No está claro de momento si el sospechoso se encuentra adentro.
En una conferencia de prensa con legisladores de Maine, la senadora Susan Collins describió el tiroteo del miércoles por la noche como “un día oscuro” y “ataque atroz”.
Collins aseguró que al menos 80 agentes de la Oficina Federal de Investigaciones están buscando al sospechoso de los ataques, además de personal de varias otras agencias, incluida la ATF y la Guardia Costera.
"Todo el mundo está decidido a llevar al asesino ante la justicia", afirmó.
Las autoridades de salud de Maine informaron en la tarde del jueves que ocho personas heridas en los tiroteos permanecen hospitalizadas en el Central Maine Medial Center.
De ellos, tres de se encuentran en estado crítico y cinco están estables.
Continúa la búsqueda exhaustiva de Robert Card, el presunto atacante en los tiroteos mortales ocurridos en la ciudad de Lewiston, en Maine.

Más de 350 agentes del orden participan en la búsqueda, a la que se sumó también la Guardia Costera del estado.

Las agencias del orden están siendo asistidas por el FBI, con investigaciones que incluyen aspectos como posibles problemas de salud mental del sospechoso, así como el motivo de las agresiones.

La Agencia de Manejo de Emergencias de Maine, MEMA, está ampliando la orden de refugio para los residentes del área donde se busca al presunto atacante de los tiroteos mortales en ese estado.
La orden afecta al condado de Androscoggin, asentamiento de la ciudad de Lewiston, lugar donde ocurrieron los hechos, así como el condado Sagadahoc, ubicado al norte.
En una publicación en X, antes Twitter, MEMA pidió a los residentes que "por favor verifiquen que sus casas y vehículos estén asegurados".
@MEStatePolice have issued a Public Safety Alert, extending the shelter in place order for Androscoggin County and Northern Sagadahoc County. Please make sure your homes and vehicles are secured.
— MEMA (@MaineEMA) October 26, 2023
Un reporte del diario The Washington Post indica que los comandantes de la unidad militar de reservistas en la que servía Robert Card se alarmaron por amenazas que el sospechoso hizo contra su propio grupo, al punto que lo enviaron a un hospital psiquiátrico donde permaneció recluido cerca de dos semanas.
La información fue relatada por una persona familiarizada con el caso que habló con el medio bajo condición de anonimato
A pesar del episodio, Card poseía armas legalmente porque Maine no tiene una ley de bandera roja que despoja de sus armas a personas consideradas potencialmente peligrosas.
La familia de Robert Card, el sospechoso de matar a 18 personas en Lewiston, Maine, e pidió que se entregue a las autoridades, dijo su hermano a la cadena de noticias CNN.
"Estamos ayudado a las autoridades en todos los aspectos posibles", dijo Ryan Card en un mensaje de texto.
"A la policía se le ha dado todo lo que podemos ofrecer para facilitar sus esfuerzos", agregó el familiar del sospechoso.
"Hay muchas personas sufriendo, por favor concéntrense en ellas, esta es la peor pesadilla de muchas personas".
La vicepresidenta, Kamala Harris, expresó su solidaridad con las víctimas de la tragedia y la comunidad de Lewiston.
Harris se refirió a Lewiston como "otra comunidad más desgarrada por la violencia armada sin sentido" y deploró que “una vez más, reuniones de rutina, esta vez en una bolera y en un restaurante, se convierten en escenas de una horrible matanza”.
Harris recordó que las armas de fuego son la principal causa de muerte de niños y dijo que “la violencia armada ha aterrorizado y traumatizado a muchas comunidades en este país”.
La vicepresidenta reiteró que el gobierno continuará brindando apoyo a las autoridades locales mientras la investigación sobre el tiroteo descubre las causas de lo sucedido.
El autor Stephen King reaccionó este jueves a los tiroteos en Maine, donde es residente: “Los tiroteos ocurrieron a menos de 50 millas de donde vivo. Fui a la escuela secundaria en Lisbon. Son las armas automáticas. Esto es una locura en nombre de la libertad. Dejen de elegir apologistas del asesinato”.
The shootings occurred less than 50 miles from where I live. I went to high school in Lisbon. It’s the rapid-fire killing machines, people. This is madness in the name of freedom. Stop electing apologists for murder.
— Stephen King (@StephenKing) October 26, 2023
Decenas de agentes del Buró Federal de Investigaciones (FBI) se han incorporado a las labores de búsqueda del sospechoso de los tiroteos en Lewiston.
La agencia federal indicó que están cooperando en todos los aspectos de la investigación. Por su parte, la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos ha enviado alrededor de 40 agentes para ayudar a las autoridades locales en Maine, uno de sus despliegues más grandes en los últimos años, según citan medios locales.
Robert Card, el hombre que es buscado intensamente por la policía en el estado de Maine como sospechoso de los tiroteos, enfrenta ocho cargos de asesinato, dijo el coronel de la policía estatal de Maine, William G. Ross.
Card es considerado peligroso y está fuertemente armado. Es el único sospechoso de las dos balaceras que dejaron 18 muertos y 13 heridos, tres de ellos de gravedad.
Los ocho cargos se deben a que el resto de las víctimas mortales no han sido identificadas todavía.
La oficina de relaciones públicas del Ejército confirmó que entre sus reservistas hay un sargento de primera clase llamado Robert Card II cuya fecha de nacimiento coincide con la del prófugo que busca la policía como autor de la masacre en Maine.
Según los medios que citan al portavoz del Ejército, Card no tiene experiencia de combate, es un especialista en el suministro de petróleo que se alistó en diciembre de 2002.
El jefe médico del Centro de Cuidados de Salud de Maine, John Alexander, indicó este jueves que tres de los 13 heridos en los tiroteos se encuentran en condición crítica.
Alexander afirmó que en estos momentos están concentrados en salvarle la vida a esos pacientes.
Aseguró que el trabajo de la agencia de salud estatal también se está enfocando en asistir a familiares y seres queridos de las víctimas por los efectos psicológicos que están experimentando por este nuevo hecho de violencia en el país.
En las fotos que han circulado del atacante de Maine, se le ve portar un arma larga. De él se sabe que era instructor de armas y reservista del Ejército. Según un documento citado por la agencia AP, también se sabe que este verano estuvo recluido dos semanas en un centro de tratamiento psiquiátrico, luego de reportes de que escuchaba voces y que quería disparar contra una base militar.
En rueda de prensa este jueves, los periodistas le preguntaron al comisionado del Departamento de Seguridad Pública, Mike Sauschuck, cómo una persona con las características del atacante podía tener un fusil. Él agradeció la pregunta, pero dijo: "No estamos listos para responder ahora".
La respuesta está en las leyes para el uso de armas en Maine.
El atacante pudo portar esa arma porque las normativas no requieren chequeos de antecedentes penales, lo que facilita que cualquiera pueda comprar un arma. Tampoco exigen permiso de porte de arma en público ni tienen leyes de bandera roja.
El atacante está fugado y mientras, una comunidad, en pánico, llora por 18 muertos.

Las leyes de bandera roja u órdenes de protección contra riesgos extremos permiten que la policía, familiares o amigos, educadores o profesionales de salud mental soliciten a un tribunal estatal la remoción temporal de armas de fuego de una persona que pueda representar un peligro para cualquiera. También les impide comprar un arma.
Después de un tiempo establecido por la corte, las armas podrían ser devueltas, a menos que otra audiencia extienda el período de confiscación.
Actualmente, solo 17 estados más el Distrito de Columbia tienen este tipo de legislación. Florida, el estado de Washington, Connecticut, Illinois, California, Indiana, Hawaii, Nevada, Colorado, Delaware, Maryland, Massachusetts, Nueva Jersey, Nueva York, Oregon, Rhode Island y Vermont.
Estas leyes no solo podrían prevenir tiroteos, sino también suicidios con armas de fuego. Según la web Everytown for Gun Safety, Maine tiene una de las mayores tasas de muertes por armas de fuego en el país: de 11.2 por cada 100,000 habitantes. La web destaca además que 89% de las muertes por armas de fuego en Maine ocurren por suicidio, una cifra que además viene en aumento.