Un alto funcionario del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) presentó una queja formal en la que asegura que se le pidió detener los análisis de inteligencia rusa sobre las elecciones del 2020, en parte porque “hacia quedar mal al presidente” Donald Trump.
Brian Murphy, quien fue hasta hace poco encargado de inteligencia y análisis en el DHS, afirma que en dos ocasiones se le pidió que suspendiera sus reportes sobre la amenaza de Rusia
El 8 de julio, según Murphy, el secretario encargado de Seguridad Nacional, Chad Wolf, le dijo que una “notificación de inteligencia” sobre los esfuerzos de desinformación rusos debería “retenerse” porque era malo para Trump, quien siempre ha dicho que son una “farsa” las maniobras de Rusia para intervenir en la campaña de 2016, pese a que han sido identificadas en varias ocasiones por la inteligencia estadounidense.
Murphy objetó la orden de Wolf diciendo que “es inapropiado retener un producto de inteligencia verificado por razones de vergüenza política”, de acuerdo con una copia de la queja oficial presentada por el funcionario a la que dijo tener acceso el diario The Washington Post.
De acuerdo con el funcionario, dos meses antes, Wolf le pidió que detuviera la producción de evaluaciones de inteligencia sobre Rusia y se enfocara en la interferencia de China e Iran y que el secretario le habría dicho que “esas instrucciones se originaron específicamente desde el asesor de Seguridad Nacional de la Casa Blanca Robert O´Brien”.
México y el terrorismo
Murphy también alega en su queja que altos funcionarios del gobierno lo presionaron para que presentara información engañosa sobre sospechosos de terrorismo que estarían cruzando la frontera con México, como parte del esfuerzo de la Casa Blanca para promover la construcción del muro con el vecino país.
De acuerdo con su relato, a fines de octubre de 2018, dos altos funcionarios del departamento le informaron que debía asegurarse de que las evaluaciones de inteligencia que produjera para la entonces secretaria Kirstjen Nielsen debían respaldar el argumento de la Casa Blanca de que un gran número de sospechosos de terrorismo estaban entrando a EEUU por la frontera sur.
Murphy afirma que se negó a manipular o censurar información de inteligencia, como le estaba siendo solicitado, por considerar que era una administración impropia del programa de inteligencia y que hacerlo constituiría un crimen que conduciría a una declaración falsa ante el Congreso.
Sin embargo, indica que cada reporte presentado a Nielsen sobre el tema era seguido de comunicaciones de altos funcionarios pidiéndole “reinterpretar” los datos de manera que se alinearan con las expectativas de la Casa Blanca.
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Ni la Casa Blanca ni el DHS han respondido a las solicitudes de información que le han hecho medios.
El representante demócrata por California Adam Schiff, quien preside el Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes, aseguró en un comunicado que la queja de Murphy “subraya la grave y perturbadora acusación que altos funcionarios de la Casa Blanca y del Departamento de Seguridad Nacional inapropiadamente buscaron politizar, manipular y censurar inteligencia para beneficiar políticamente al presidente Trump”.
La denuncia de Murphy sobre los reportes de inteligencia relacionados con Rusia refuerza la convicción expresada por expertos en inteligencia y legisladores demócratas que de que el gobierno de Trump tiene un inexplicado empeño en despreciar la amenaza rusa.
El mes pasado, la oficina del Director Nacional de Inteligencia aseguró que Rusia, China e Irán estaban haciendo esfuerzos para interferir en la campaña electoral del 2020, en una declaración que a algunos demócratas les pareció que intentaba equiparar la injerencia de Moscú, cuando ellos consideran que la inteligencia ha demostrado cómo operarios rusos está activamente trabajando contra la candidatura de Joe Biden.
En julio pasado Murphy fue sacado de su puesto y reasignado a un papel gerencial dentro del departamento, luego de que medios reportaran que su oficina había redactado reportes de inteligencia sobre periodistas que estaban cubriendo las manifestaciones en Portland, Oregon.
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Anti-Trump "March for Truth" Protestors Rally Across The U.S.
El Rusiagate. Cuando las agencias de inteligencia
confirmaron que Rusia intervino en la campaña electoral de 2016 se encendieron las alarmas de los opositores a Donald Trump, porque sospecharon que en esta intervención pudo haber una
coordinación entre la campaña de Trump y los rusos. El tema fue investigado por un fiscal especial, Robert Mueller, y los hallazgos pusieron en aprietos legales a varios colaboradores del presidente y avivaron una discusión entre los demócratas por si debían activar o no un juicio político. Finalmente el trabajo de Mueller se hizo público y concluyó que aunque pudo haber obstrucción a la justicia no hubo colusión entre Trump y los rusos.
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Twitter y Reuters /Arte David Maris
Stormy Daniels' Tell-All Book "Full Disclosure" Goes On Sale
El pago por el silencio de una estrella porno. La actriz Stormy Daniels contó que tuvo un affaire con Trump entre 2006 y 2007, un año después de su matrimonio con Melania Trump. El presidente negó rotundamente esta relación, pero más allá del chisme por la infidelidad,
un pago de 130,000 dólares a Daniels semanas antes de las elecciones de 2016 compromete al mandatario. La transacción, para comprar los derechos de esta historia y evitar su divulgación, se hizo durante la campaña pero no se declaró, lo que es ilegal. Michael Cohen, entonces abogado de Trump, fue quien pagó directamente a la actriz. Meses después, acusado de otros delitos,
Cohen declaró que pagó ese monto a Daniels de su bolsillo y que Trump se lo reembolsó cuando ya era presidente, lo que podría considerarse una falta aún mayor.
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Trump Resort Stripper Golf
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Eric Trump Opens Second Course At Turnberry
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Trump Tax
Los impuestos que nadie conoce. Trump nunca ha presentado sus declaraciones de impuestos, contraviniendo una tradición política en la que los aspirantes a cargos públicos informan sobre su patrimonio e ingresos. Esto ha sido fuente de críticas por los demócratas y también por algunos republicanos. Finalmente
una corte de apelaciones anunció que el Congreso tendrá acceso a 8 años de declaraciones de impuestos, donde los representantes podrían encontrar maniobras para evadir pagos, algo quizá reprobable aunque no sea ilegal.
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Donald Trump, Recep Tayyip Erdogan, Ivanka Trump
Evan Vucci/AP
U.S. President Trump Visits China
La solicitud de una credencial de seguridad para su yerno. A mediados de 2018 Trump ordenó a su jefe de gabinete a que concediera a Jared Kushner
acceso a información confidencial del país. La solicitud se hizo a pesar de la preocupación expresada por oficiales de inteligencia sobre las finanzas y los vínculos de su familia con gobiernos e inversores extranjeros. La petición del presidente preocupó tanto a funcionarios de su administración que el jefe de personal de la Casa Blanca en ese momento, John F. Kelly, y el abogado de la Casa Blanca, Donald F. McGahn II, escribieron memorandos internos detallando la imposición a pesar preocupaciones que se habían planteado sobre el tema.
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Acusaciones de agresión sexual. En la campaña electoral comenzaron las
denuncias de acoso sexual contra Trump y hasta el momento el número de mujeres que han hecho público alegatos de este tipo
supera las dos decenas. Los señalamientos describen encuentros ocurridos desde la década de 1970 y entre las acusadoras hay una participante del programa
The Apprentice, varias reinas de belleza, modelos, empleadas, empresarias, una instructora de yoga, escritoras, actrices, periodistas y hasta su exesposa Ivana. A pocos días de las elecciones de 2016 se reveló un video donde Trump presume de manosear y besar a las mujeres que le gusta sin pedir permiso y se le oye presumir de su capacidad de seducir a cualquier mujer. La difusión de esa cinta, grabada en 2005,
fue uno de los momentos más oscuros antes de las elecciones.
Univision
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Insultos para todos. Desde el comienzo de la campaña electoral
Trump no ha dejado de lanzar improperios contra cualquiera que lo critique. El lanzamiento de epítetos altisonantes contra oponentes políticos, ex miembros de su gabinete, periodistas, mandatarios extranjeros y hasta lugares, ha sido definido por muchos como una actitud ‘no presidencial’. La lista de insultados por Trump es muy larga pero podrían destacarse los ataques verbales contra los demócratas Hillary Clinton, Joe Biden, o
Nancy Pelosi; la primera ministra de Dinamarca Mette Frederiksen;
Rex Tillerson, su primer Secretario de Estado; sus compañeros de partido Lindsey Graham, Ted Cruz y Marco Rubio; y lugares como Puerto Rico o
Baltimore.
“Nasty” (asqueroso, en español) es sin duda su insulto favorito, especialmente contra las mujeres.
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Navy Ship USS John S. McCain Sighted In Yokosuka
El intento de esconder el buque USS McCain para que Trump no lo viera. En ocasión de la reciente visita de Trump a Japón,
la Casa Blanca quiso que la Marina estadounidense moviese un destructor bautizado con el nombre del fallecido senador John McCain, con quien el mandatario tuvo serias y públicas diferencias. "El USS John McCain no debe quedar a la vista", pidió antes de la visita presidencial un responsable militar estadounidense en un correo al que accedió el diario
The Washington Post. El secretario de Defensa interino, Patrick Shanahan, dijo que la orden de "esconder de la vista de Trump" el destructor de la Marina estadounidense salió de la oficina militar de la Casa Blanca, pero "la directiva no fue llevada a cabo".
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China Detains Labor Activist Investigating Ivanka Trump Brand Manufacturing
Spencer Platt/Getty Images
El presidente Donald Trump lanza toallas de papel a la multitud en Guaynabo, Puerto Rico, afectado por el huracán María, el martes 3 de octubre de 2017. (AP Foto/Evan Vucci)
AP Foto/Evan Vucci.
The Trump International Golf Links Course Opens
Jugará más golf que Barack Obama, a quien criticó por años. "Voy a estar trabajando para ti. No voy a tener tiempo para jugar golf", dijo Trump en agosto de 2016, durante la campaña. Aunque
por años criticó a su predecesor porque, según él, jugaba mucho golf, desde su llegada a la Casa Blanca hasta el 13 de octubre de 2019 el magnate ha visitado sus clubes de golf en al menos 223 y oportunidades
y se ha tomado en este divertimento más de 2,000 horas. Según el sitio
trumpgolfcount.com, que monitorea su tiempo de juego y los costos de los viajes a sus clubes, se han gastado en el pasatiempo favorito de presidente unos 110,000,000 de dólares de los contribuyentes. Las proyecciones indican que a este ritmo Trump visitará clubes de golf 323 veces en su periodo presidencial y lo haría 645 veces de continuar en un segundo mandato. Obama jugó golf 306 veces durante sus ocho años como primer mandatario.
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