El senador republicano Ted Cruz le preguntó a la jueza Amy Coney Barrett algunas cuestiones personales que pusieron una nota de color a una audiencia marcada por discursos duros de los legisladores.
Así, Barrett contó que sabe tocar el piano y hablar francés. "No me pida que hable ahora, por favor", bromeó. Algunos de sus siete hijos también manejan ese instrumento, mientras que otros se dedican ahora más a los deportes.
"¿Cómo fue el confinamiento en la casa de los Barrett?", le preguntó Cruz. "Fue un reto", admitió la jueza, que contó cómo su hija universitaria volvió al hogar para seguir sus clases online.
Sobre su decisión de adoptar, Barrett explicó que es algo que ella y su marido ya tenían claro desde que estaban comprometidos. "Ha enriquecido nuestra familia inmensamente", dijo. El matrimonio tiene dos hijos adoptados.
Cruz terminó la ronda de preguntas personales pidiéndole un consejo para las niñas pequeñas, a lo que ella respondió: "Todo lo que los hombres pueden hacer, las mujeres pueden hacerlo mejor". Y añadió: "Como mis hijos están aquí diré que los chicos también están bien".
La segunda jornada de audiencias en la comisión judicial ha sido escenario para que varios senadores, en su mayoría republicanos, consuman su derecho de palabra sin hacerles preguntas sustanciales a Amy Coney Barrett, nominada para integrar la Corte Suprema.
El senador republicano Ted Cruz demostró sus dotes de orador comentando sobre su experiencia representando a Texas en varios casos.
Y luego le hizo preguntas a Barrett pero no sobre Derecho, sino más bien sobre sus conocimientos parciales de francés y si toca algún instrumento musical.
Previamente, el también republicano Mike Lee se despachó al menos 10 minutos en un soliloquio sobre doctrinas jurídicas que incluyó escasas preguntas.
El demócrata Sheldon Whitehouse también ejerció su derecho de palabra sin efectuarle pregunta alguna a Barrett. (De hecho, al final agradeció a la jueza el haberle escuchado).
Whitehouse dedicó su intervención a denunciar cómo el Partido Republicano se ha aliado con donantes acaudalados para obtener sentencias en la Corte Suprema que debilitan el jurado civil y los derechos electorales.
El senador demócrata Sheldon Whitehouse sostiene que la nominación de Amy Coney Barrett está motivada políticamente para avanzar prioridades del Partido Republicano.
Y para fundamentar su argumento mostró varios carteles explicando lo que describió como las tres prioridades enumeradas en la plataforma del Partido Republicano: revertir el derecho al aborto, la ley de cuidado médico asequible y el matrimonio homasuexual.
Whitehouse citó al presidente Donald Trump, quien ha dicho que el aborto será revertido "automáticamente" al escoger tres magistrados conservadores en la Corte Suprema.
"Hay mucha hipocresía y prisa" en relación a su nominación, Whitehouse le dijo a Barrett. "¿Cómo entonces podemos sorprendernos de que esta esta nominación sea politizada?"

El Comité Juidicial regresó del receso de almuerzo y se retoma la segunda jornada de la audiencia de confirmación de la jueza AMy Barrett para la Corte Suprema de Justicia.
El senador republicano Mike Lee señala que que si un próximo gobierno demócrata aumenta la cantidad de magistrados de la Corte Surprema, ello abriría la puerta para que los republicanos hagan lo mismo cuando controlen el Congreso y la Casa Blanca.
"Si ellos hacen eso, ¿a dónde nos lleva?", se preguntó Lee. "La próxima vez que los republicanos controlen el gobierno y el Congreso, lo incrementerán otra vez. No sé cuál sería el número total. Así se deslegitima la Corte".
Lee recordó que el entonces presidente Franklin D. Roosevelt intentó infructuosamente incrementar la Corte Suprema en 1936.
También mencionó que el candidato presidencial demócrata Joe Biden ha rehusado fijar su posición sobre este tema antes de las elecciones del 3 de noviembre.
Algunas voces del Partido Demócrata han planteado la conveniencia de ampliar el máximo tribunal para remediar la mayoría conservadora 6-3 que ocurrirá si AMy Coney Barrett llega a la Corte Suprema.
El comité entró en una pausa de almuerzo en la audiencia de la jueza Amy Barrett.
En 2006, Amy Barrett respaldó con su firma un anuncio de dos páginas que fue publicado en el aniversario de la decisión de la Corte Suprema conocida como Roe vs. Wade que en 1973 garantizó el derecho al aborto en Estados Unidos.
El anuncio hablaba del “legado bárbaro” de la decisión que desde entonces ha estado en la mira de grupos religiosos y conservadores, que quisieran verla derogada por una nueva decisión del máximo tribunal.
Barrett aseguró que firmó ese anuncio en 2006 a la salida de su iglesia y que el mensaje era “consistente con la visión de mi iglesia”.
“Simplemente decía que apoyamos el derecho a la vida desde la concepción a la muerte natural”, dijo en referencia a la pieza que era promovida por el grupo Derecho a la Vida del Condado de St. Joseph.

Un detalle de la segunda audiencia de Barrett ha llamado la atención. La jueza se ha expuesto a las preguntas de los senadores sin notas ni libretas. Frente a ella, solo unas hojas en blanco que proporciona la Cámara Alta, sin nada escrito.
El senador republicano John Cornyn le pidió que mostrara a todos lo que tenía delante y ella enseñó las hojas con el membrete del Senado, sin ninguna anotación. El legislador, que comentó que todos sus colegas tienen abundantes notas en la sala, le dijo a Barrett que es "impresionante" que aborde un examen como este sin apoyo.
La exasesora de la Casa Blanca Kellyanne Conway también la alabó por ese gesto en su cuenta de Twitter.
No notes, no net.
— Kellyanne Conway (@KellyannePolls) October 13, 2020
Contrast this to the most vitriolic Senators, who can hardly look up from notes someone else has written during their insulting tirades. https://t.co/1j2SB7qn1P
Amy Coney Barrett asegura que el racismo persiste en Estados Unidos pero rehúsa comentar sobre las causas o las soluciones.
"Es un comentario totalmente sin controversia después del video de George Floyd", dijo refiriéndose al afroestadounidense cuya muerte en mayo a manos de un policía blanco desató protestas en numerosas ciudades estadounidenses.
Barrett explicó las dificultades que experimenta su familia, como muchas otras en todo el país, para explicar a sus hijos la situación (Dos hijos de Barret son de raza negra que fueron adoptados en Haití).
"Pero decir si es o no sistémico, o cómo abordarlo, corresponde a la formulación de políticas públicas, muy disputadas, y va más allá de lo que yo soy capaz de hacer", respondió Barrett a una pregunta de senador demócrata Dick Durbin.
La jueza Amy Coney Barrett aseguró este martes que no es hostil a la Ley de Cuidados Asequibles de Salud ante la insistencia de los senadores demócratas en presentar su confirmación como una amenaza para la supervivencia de la reforma, conocida como Obamacare.
"No soy hostil a ACA", le contestó la jueza al senador demócrata Dick Durbin, quien, como todos sus compañeros de partido en la Cámara, centró sus cuestionamientos en la reforma sanitaria.
No obstante, en numerosas preguntas similares, Barrett se negó a adelantar cómo se posicionará ante el caso sobre Obamacare que verá el Supremo el próximo 10 de noviembre, que podría culminar con una declaración de inconstitucionalidad de la ley.
Varios demócratas han planteado a la jueza Barrett que se recuse en temas álgidos cómo Obamacare o cualquier disputa de las venideras elecciones, asuntos en los que el presidente Trump tenga claro interés o haya expresado su deseo de que la corte favorezca su posición.
Las recusaciones de los magistrados de la Corte Suprema se rigen por el Título 28 del Código Legal de Estados Unidos, el cual establece que “cualquier magistrado debe recusarse de cualquier procedimiento en el que su imparcialidad esté razonablemente en duda”.
El código especifica que las recusaciones deben ocurrir en varias circunstancias, incluyendo:si el magistrado tiene prejuicios sobre una de las partes, conocimiento personal sobre evidencias de un caso; si litigó el caso previamente como abogado privado;si ha fungido como empleado gubernamental y en tal función ha litigado ese caso o ha expresado opinión sobre ese casosi el magistrado, su cónyuge o hijos menores de edad tienen interés financiero en el resultado del caso o en alguna de las partes.
El caso reciente más notable es de la magistrada Elena Kagan, quien entre 2005 y 2015 se recusó más de 40 veces de casos que había litigado mientras se desempeñó como Procuradora General durante el gobierno de Barack Obama, según el Constitutional Accountability Center.
Amy Coney Barrett reitera que sería prematuro para ella decir ahora si se recusaría, de llegar a la Corte Suprema, de casos relacionados a una victoria electoral del presidente Donald Trump o de cualquier otro caso.
"Necesito revisar los estatutos y los precedentes", Barrett respondió al senador demócrata Patrick Leahy, quien le expresó preocupación de que ella no sería imparcial porque Trump es el presidente que la ha nominado para el máximo tribunal.
El senador demócrata Patrick Leahy preguntó a la jueza Amy Coney Barrett si se comprometió a algo con el presidente Donald Trump para ser su nominada al Supremo, por ejemplo a posicionarse de su lado si disputa los resultados de las elecciones del 3 de noviembre.
"No he tenido ninguna conversación con el presidente ni con nadie de su equipo sobre ese caso, sería una completa violación de la independencia judicial", afirmó Barrett ante el comité judicial del Senado.
La jueza se mantuvo en esa respuesta ante la insistencia del senador en asegurar que Trump espera que su nominada al Supremo se posicione de su lado si debe evaluar un caso de disputa de resultados electorales.
"No me he comprometido con nadie, ni en el Senado ni en la Casa Blanca, sobre cómo decidiré en ningún caso", subrayó Barrett.
Trump ha manifestado durante meses que teme un fraude electoral en las elecciones del 3 de noviembre a favor de los demócratas y ha señalado sobre todo al voto por correo, que se espera bata una participación récord por la pandemia del covid-19.
Esta es la respuesta sacada de la confirmación de Ruth Bader Ginsburg en 1993 que la jueza propuesta para ocupar su escaño en la Corte Suprema, Amy Barrett, ha ofrecido como argumento cuando los senadores demócratas han querido que responda directamente su posición en temas álgidos como el futuro de Obamacare, el derecho al aborto, armas o derechos LGBT.
From 1993 confirmation hearing, Judge Ginsburg: "A judge sworn to decide impartially can offer no forecasts, no hints, for that would show not only disregard for the specifics of the particular case, it would display disdain for the entire judicial process."#SCOTUS pic.twitter.com/NnfapLTFit
— CSPAN (@cspan) October 13, 2020
En este segundo día de audiencia de confirmación para magistrada de la Corte Suprema, la jueza Amy Barrett está acompañada por su familia, tanto su esposo y seis de los siete hijos de la pareja, como por sus hermanos.
En un momento dela sesión, a intancias de la senadora Dianne Feinstein, la jueza los presentó ante el Comité Judicial.
Aunque es común que los candidatos a cargos que deben ser ratificados por el Senado sean acompañados por sus familiares, lo extenso de la familia de Barrett ha sido destacado por quienes consideran que es un aspecto de su vida personal que ayuda a dar una imagen amable de la candidata y presentarla como una persona de altos valores morales y familiares.
