La jueza Amy Coney Barret, nominada por el presidente Donald Trump, considera que aportará "nuevas perspectivas" a la Corte Suprema si recibe la confirmación del Senado.
"Como indicó el presidente cuando anunció mi nominación, (de ser confirmada) sería la primera madre con hijos en edad escolar que sirva en la Corte. Sería la primera jueza del ´Septimo Circuito en la Corte en 45 años. Y sería la única jueza de la Corte que no estudió derecho en Harvard o Yale", afirmó Barret en su primer discurso ante la Cámara Alta.
La jueza Amy Coney Barrett tuvo unas palabras para la fallecida jueza Ruth Ginsburg, cuya vacante ocupará en la Corte Suprema si recibe la confirmación del Senado.
"He sido nominada para ocupar el asiento de la jueza Ginsburg, pero nadie ocupará nunca su lugar. Estaré para siempre agradecida por el camino que marcó y la vida que llevó", afirmó Barrett en su primer discurso ante el Senado.
La jueza Amy Coney Barrett explicó este lunes que se lo pensó con detenimiento antes de aceptar la nominación del presidente Donald Trump para la Corte Suprema, sobre todo por los sacrificios que implica para su familia.
"Elegí aceptar la nominación porque creo profundamente en el estado de derecho y en el lugar de la Corte Suprema en nuestra nación. Creo que los estadounidenses de todos los orígenes merecen una Corte Suprema independiente que interprete nuestra Constitución y leyes como están escritas. Y creo que puedo servir a mí país ocupando ese papel", afirmó durante su primer discurso ante el Senado.
La jueza Amy Coney Barrett, nominada a la Corte Suprema por el presidente Donald Trump, se defendió este lunes de sus críticos al asegurar que aplica la ley independientemente de sus propias preferencias.
"En cada caso, he considerado cuidadosamente los argumentos presentados por las partes, discutido los temas con mis colegas en la corte y hecho todo lo posible para alcanzar el resultado requerido por la ley, independientemente de mis propias preferencias", afirmó la jueza en su discurso inicial ante el Senado.
La jueza Amy Coney Barrett defendió este lunes que las cortes no deben tomar decisiones políticas y los ciudadanos no deben esperar que lo hagan, durante su primer discurso ante el Senado como nominada a la Corte Suprema.
"Las cortes no están diseñadas para resolver cada problema o corregir cada error en nuestra vida pública. Las decisiones políticas y los juicios de valor de gobierno deben hacerlos las ramas políticas elegidas por el pueblo. Los ciudadanos no deben esperar que las cortes hagan eso, y las cortes no deberían intentarlo", indicó en su discurso inicial ante el Senado.
La jueza Amy Coney Barrett, nominada por el presidente Donald Trump para la Corte Suprema, recordó a uno de sus maestros, el fallecido juez Antonin Scalia, en su discurso inicial ante el Senado.
"Un juez debe aplicar la ley como está escrita, no como al juez le gustaría que estuviera. A veces, ese enfoque significa alcanzar resultados que no quieres. Pero como él dijo en una de sus opiniones más conocidas, eso es lo que significa tener un gobierno de leyes y no de hombres", afirmó Barrett en su primera audiencia de confirmación.
La jueza Amy Coney Barrett comenzó este lunes su primer discurso ante el Senado agradeciendo al presidente Donald Trump que le haya confiado "esta profunda responsabilidad" como nominada para la Corte Suprema.
"Le agradezco al presidente que me haya confiado esta profunda responsabilidad, así como la amabilidad con la que él y la primera dama han tratado a mi familia durante este proceso", afirmó Barrett en su primera audiencia en la Cámara Alta.
La participación de la profesora OHara, una académica de la Universidad de Notre Dame que debe presentar a la nominada tuvo que cancelarse tras varios minutos sin que pudiera escucharse en la sala de audiencia.
Los republicanos han resaltado el caracter de "mujer de familia" de la jueza Barrett, quien sería la primera madre con hijos en edad escolar en incorporarse a la Corte Suprema.
En la audiencia, Barrett ha estado acompañada por su esposo Jesse Barrett y sus siete hijos, dos de los cuales fueron adoptados por la pareja.

La senadora republicana Marsha Blackburn acusa a sus rivales demócratas de buscar crear el pánico entre los estadounidenses debido a la sustancia y al tono de sus intervenciones críticas sobre la nominación de Amy Coney Barrett a la Corte Suprema.
"Sus declaraciones falsas traicionan su verdadera intención. En lugar de revisar la trayectoria de usted, ellos proyectan sus miedos. Tratan de crear pánico si usted osa presentar un contra-argumento sobre la constitucionalidad de la ley de atención médica", indicó.
Blackburn calificó a Barrett como una "exitosa super-estrella legal" y vaticinó que "usted será una potencia intelectual en la Corte Suprema".
El senador republicano John Kennedy por Lousiana considera "injusto" que sus colegas demócratas acusen a la jueza Amy Coney Barrett de "estar en una misión de Dios para denegar cobertura sanitaria".
El legislador conservador defendió así a Barrett del mensaje central con el que los demócratas abordan el debate de confirmación de la jueza para la Corte Suprema: presentan su llegada al Alto Tribunal como el fin de la ley del Cuidado de Salud a Bajo Precio, conocida como Obacamare.
La senadora demócrata Kamala Harris advierte que el legado de la magistrada Ruth Bader Ginsburg en defensa del aborto y los derechos de mujeres, trabajadores, consumidores y comunidad LGTBQ está en riesgo por su reemplazo, Amy Coney Barrett.
"El presidente Donald Trump quiere revertir derechos durante las próximas décadas. La justicia equitativa según la ley está en riesgo", sentenció Harris, quien se ha postulado a la vicepresidencia.
"Esta audiencia es un intento claro para confirmar apresuradamente a una nominada que abolirá la ley de atención médica en medio de una pandemia que le ha quitado la vida a 214,000 estadounidenses", agregó.

A lo largo de las 4 horas que ha durado su audiencia de confirmación, la jueza Amy Barrett ha asistido silenciosa (y con una mascarilla puesta) al debate entre republicanos y demócratas sobre la coyuntura política caldeada que corresponde a las semanas previas a las elecciones presidenciales.
Mientras los demócratas aseguran que Barrett será un instrumento para desmontar la ley de cuidados de salud asequibles, conocida como Obamacare, o el derecho al aborto, los republicanos aseguran que está siendo atacada por sus creencias religiosas (pese a que ningún senador demócrata ha dicho nada sobre la fe de la jueza hasta ahora)
Los republicanos acusan a los demócratas de politizar el proceso y afirman que el plan es “empacar” la Corte (ampliar el número de magistrados con jueces más afines a causas liberales).
Ambos bandos se han culpado de no tomar medidas para aliviar la situación de las personas que se han visto afectadas por la crisis del coronavirus.
Las calificaciones de la candidata para sentarse en la Corte Suprema han quedado eclipsadas por el debate ideológico entre ambos bandos.

La senadora demócrata Kamala Harris acusa a los republicanos de actuar con un cálculo puramente político al concentrarse en la confirmación de Amy Coney Barrett en lugar de cómo responder al coronavirus.
"Sus prioridades (de los republicanos) no son las prioridades del pueblo estadounidense. Pero por ahora, ellos son mayoría y controlan la agenda. Así que aquí estamos", indicó la también candidata demócrata a la vicepresidencia.
Harris señaló que la celebración de la audiencia es "irresponsable" porque la presencia de al menos un senador que dio positivo en coronavirus pone en riesgo a sus colegas y a empleados del Capitolio.
De hecho, la senadora participó vía video desde su oficina en el complejo del Capitolio de Washington DC.
El senador republicano Mike Crapo defendió este lunes que no hay nada inusual en el proceso de confirmación de la jueza Amy Coney Barrett para la Corte Suprema porque las 29 veces que ha habido una vacante para el Alto Tribunal en año electoral el presidente ha presentado a un candidato.
El legislador ha hecho esta afirmación en la primera audiencia de Barrett, en la que los senadores demócratas han expresado su inconformidad con celebrar este proceso a solo tres semanas de las elecciones del próximo 3 de noviembre.