El senador demócrata Corey Booker acusa a sus colegas republicanos de hacer caso omiso a la pandemia para colocar en la Corte Suprema a una magistrada que apoyará sus prioridades políticas.
"Estamos aquí porque los republicanos encontraron a una magistrada que revertirá la voluntad de pueblo estadounidense", dijo Booker tras aseverar que la mayoría de los estadounidenses desea conservar el derecho al aborto y la ley de atención médica.
"Esto es muy simple. No les importa. Tienen una oportunidad para aprovecharse del sistema", agregó.
En la audiencia, republicanos y demócratas han recordado la figura de Ruth Bader Ginsburg, la magistrada fallecida que dejó abierto el puesto para el que el presidente Donald Trump ha propuesto a la jueza Barret.
Algunos demócratas no solo la han nombrado, sino que las han "portado", llevando mascarillas con motivos alusivos a la desaparecida magistrada, considerada una de los pilares liberales de la Corte Suprema.

La senadora demócrata Suzie Hirono exhortó a los republicanos a mostrar con los estadounidenses aquejados por el coronavirus la misma preocupación que le expresaron a ella por el cáncer que padece, del cual dijo estar recuperada.
"Este puede ser un momento para que el Partido Republicano muestre al pueblo estadounidense la misma preocupación que me mostraron cuando tuve cáncer, en lugar de apresurarse a confirmar a una nominada ideológica", dijo Hirono refiriéndose a Amy Coney Barrett.
"Regresen al trabajo urgente que tenemos frente a nosotros para terminar el sufrimiento provocado por la pandemia", indicó.
El mandatario Donald Trump pidió a la bancada republicana en el Senado dedicarse a tiempo completo a la nominación de Barrett y suspender las negociaciones en curso con los demócratas sobre un nuevo paquete de estímulo económico.
El republicano Lindsay Graham, presidente de la comisión judicial, le respondió a Hirono que "tenemos diferencias políticas pero estamos contentos de escuchar que usted está bien de salud".
La senadora demócrata Mazie Hirono califica de "hipócrita" y "cínico" el proceso de confirmación de Amy Coney Barrett, al asegurar que la meta de los republicanos es colocarla en la Corte Suprema antes de la audiencia prevista el 10 de noviembre sobre la vigencia de la ley de atención médica.
"Es un escándalo, pero no es sorpresivo porque los republicanos llevan un década con la derogatoria de esa ley como su prioridad", indicó.
Hirono recordó que los republicanos han celebrado 70 votaciones en el Congreso para anular aspectos específicos de la ley, o la legislación en su totalidad.
Tras una pausa para almorzar de cerca de media hora, el Comité Judicial retoma la sesión.
- Los senadores demócratas han presentado la confirmación de la jueza Amy Coney Barrett como el fin de la Ley de Cuidado de Salud a Bajo Precio, conocida como Obamacare. Aseguran que los republicanos quieren conseguir en la Corte Suprema lo que no han logrado durante años en el Congreso.
- Los senadores republicanos han destacado la trayectoria de Barrett y han apelado a la libertad religiosa para defenderla de quienes cuestionan su imparcialidad por el hecho de que es una cat´ólica practicante que se ha relacionado con grupos ultraconservadores.
- Los demócratas han manifestado su rechazo tajante a celebrar una audiencia de confirmación para la Corte Suprema a tres semanas de las elecciones y han recordado que los republicanos no permitieron que en 2016 Barack Obama sustituyera al juez Antonin Scalia con el argumento de que no podía hacerse en año electoral.
- La jueza Amy Coney Barrett todavía no ha tomado la palabra para pronunciar su discurso inicial. Se la ha visto seria, con una mascarilla negra, atenta a las intervenciones de los senadores. La acompañan en la sala sus familiares.
- En los alrededores del Capitolio se han producido manifestaciones a favor y en contra de Barrett, una evidencia más de la polarización política que vive Estados Unidos y de lo controvertida que es su nominación para un puesto de por vida como son los de la Corte Suprema.
El senador demócrata Richard Blumenthal advirtió a Amy Coney Barrett que, de llegar a la Corte Suprema, debe recusarse ante cualquier caso relacionado al resultado de la elección presidencial del 3 de noviembre.
"La participación suya en cualquier caso relacionado a la elección de Trump causaría un daño explosivo a la Corte y a la credibilidad de usted. Usted debe recusarse", indicó.
El mandatario Donald Trump ha denunciado sin evidencias que el voto por correo facilita el fraude electoral y ha rehusado comprometerse a una transferencia pacífica de poder.
"La Corte Suprema está perdiendo la confianza y el respeto del pueblo estadounidense. Trump y los republicanos están erosionando la legitimidad de la Corte", agregó.
La comisión judicial del Senado declara en receso la audiencia para considerar la postulación de Amy Coney Barrett a la Corte Suprema.
La senadora demócrata Mazie Hirono será la primera en ejercer el derecho de palabra cuando la sesión se reanude a las 12.20 pm (hora del Este).
Cerca de una docena de senadores de ambos partidos han intervenido antes del receso de almuerzo, sin que hubiesen disidencias de las posiciones partidistas: los republicanos a favor de la confirmación y los demócratas en contra.
El senador demócrata Richard Blumenthal le dice a Amy Coney Barrett que durante su trayectoria ha reunido las credenciales para convertirse en una "magistrada activista que legislará desde el estrado".
Blumenthal señaló que Barrett aseveró en dos ocasiones que de haber tenido la oportunidad, desmantelaría la ley de atención médica, conocida como Obamacare, la cual será considerada por la Corte Suprema antes de que culmine el año.
"Los republicanos se han volcado a los tribunales para lograr por la vía judicial lo que no pueden por la vía legislativa", agregó Blumenthal.
El presidente Donald Trump ha condenado la ley de atención médica e impulsado la necesidad de abolirla, pero durante sus casi cuatro años de gobierno no ha presentado una propuesta propia.
El senador republicano Josh Hawley trae una perspectiva histórica para defender la libertad religiosa con la que Amy Coney Barrett debe ser considerada como magistrada de la Corte Suprema.
Hawley aseguró que Estados Unidos fue el primer país en la historia de la humanidad en proteger la libertad religiosa en sus leyes.
"Al proteger la libertad religiosa en el artículo 6 de la Constitución, nuestros fundadores decidieron que no permitirán a la clase dominante tener un poder de veto sobre tu creencia religiosa", dijo Hawley.
"Cuando dices que un juez es demasiado católico, eso es intolerancia", indicó, en referencia a una de las críticas que ha recibido Barret, no de los senadores demócratas en la audiencia, pero de algunos activistas liberales desde que la jueza fue propuesta por el presidente Trump.
Pese a haber sido diagnosticado como positivo en la prueba de coronavirus, cuando llegó su turno de hablar en la audiencia de confirmación de Barrett, el senador republicano por Utaht Mike Lee lo hizo sin su mascarilla.
El gesto de Lee resultó irresponsable a muchos, sobre todo considerando que, pese a que el senador asegura que fue autorizado por su doctor a asistir a la sesión, Lee no ha presentado una prueba negativa.
Es notable que sus colegas republicano Ted Cruz participó vía video porque decidió aislarse tras recordar que esto cerca de Lee.
El senador republicano Thom Tillis tampoco está presente en la sala, porque se contagió el mismo día que Lee (en el llamado “evento supercontagioso” de la Casa Blanca, cuando se oficializó la nominación de Barrett).

El senador republicano Ben Sasse asegura que el Senado no debe evaluar las creencias religiosas de Amy Coney Barrett porque ello viola la libertad religiosa, a lo que calificó como un "principio fundamental estadounidense".
Los demócratas han alertado que, de llegar a la Corte Suprema, la manera en que Barrett ejerce su fe religiosa sugiere que podría incidir en cómo decide en casos que tendrán un gran impacto sobre la sociedad estadounidense durante las próximas décadas.
Barrett ha mantenido vínculos estrechos con el grupo religioso Gente de Alabanza (People of Praise, por su nombre original en inglés), una comunidad cristiana carismática que sostiene que los hombres son divinamente ordenados como "cabeza" de familia y dicta que las esposas deben someterse a la voluntad de sus maridos.
Mientras dentro del recinto del Comité Judicial del Senado demócratas y republicanos se acusan mutuamente de politizar el proceso de nominación de Amy Barrett a la Corte Suprema, a las afueras del complejo de edificios del Congreso en Washington DC, se han escenificado manifestaciones a favor y en contra de la candidata de Donald Trump para el cargo.
Varios de quienes se oponen a la nominación han sido advertidos por la policía del Capitolio de no bloquear las entradas de los edificios. Algunos han sido arrestados por no atender las indicaciones de las autoridades.

La senadora y excandidata presidencial demócraya, Amy Klobuchar, critica a sus colegas republicanos por prestarse a una decisión del presidente Donald Trump para politizar el máximo tribunal.
"Esta prisa no es para alcanza jusiticia. Es prisa para colocar a una magistrada que tendrá un profundo impacto en nuestras vidas", dijo Klobuchar refiriéndose a la celeridad con que los repiblicanos procesan la nominación de Amy Coney Barrett para la Corte Suprema.
"No podemos separar esta audiencia del momento en el que nos encontramos", agregó la senadora por Minnesota, quien lanzó numerosas críticas a Trump por mentir sobre la naturaleza del coronavirus.
Desde que murió la magistrada Ruth Bader Ginsburg, los demócratas han recordado a los republicanos cómo en 2016 el presidente Barack Obama no pudo llenar la vacante en la Corte Suprema que dejó la muerte de Antoin Scalia, con el argumento de que no podía hacerse en año electoral.
En esta ocasión, los republicanos se han apresurado a completar la confirmación pese a que falta menos de un mes para las elecciones presidenciales.
“El pueblo estadounidense debería tener una voz en la selección del próximo magistrado de la Corte Suprema. Por tanto, esta vacante no debería llenarse hasta que tengamos un nuevo presidente”, se lee en un cartel presentado por Durbin, reflejando el argumento que el líder de la mayoría republicana, Mitch McConnell, presentó en aquella oportunidad.
