El presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky, declaró este lunes que no se puede presionar a su país para que inicie una investigación sobre el precandidato presidencial demócrata Joe Biden o sobre su hijo Hunter Biden, como se lo ha pedido el mandatario estadounidense, Donald Trump, según consta en la transcripción de la conversación telefónica que sostuvieron en julio y que ha dado lugar a una investigación de juicio político en el Congreso.
“No se nos puede ordenar que hagamos nada. Somos un país independiente”, dijo Zelensky ante reporteros durante una visita a una base militar ucraniana, cuando se le preguntó sobre el pedido de Trump, reportó la AP.
"Estamos dispuestos, estamos listos para investigar, pero eso no tiene nada que ver conmigo. Nuestras agencias policiales independientes están prestas para investigar cualquier violación de la ley”, agregó sin dar detalles de qué pudiera desatar una posible pesquisa.
El mandatario ucraniano criticó que la Casa Blanca haya difundido una transcripción con la conversación con Trump en julio, porque “existen ciertas sutilezas y cosas que pienso sería erróneo publicar”.
El Gobierno australiano confirmó el lunes en la noche que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se comunicó con su primer ministro, Scott Morrison, para pedirle información vinculada a la investigación sobre la interferencia rusa en las pasadas elecciones presidenciales del país norteamericano.
Una portavoz no identificada del Ejecutivo de Australia confirmó al medio Australian Broadcasting Corp. (ABC) y a la agencia Efe que la conversación telefónica tuvo lugar, aunque no dio detalles sobre la fecha ni el contenido.
"El Gobierno australiano siempre ha estado dispuesto a ayudar y cooperar con los esfuerzos que ayuden a esclarecer asuntos que son investigados", se limitó a decir la portavoz.
"El primer ministro confirmó esta disposición una vez más en una conversación con el presidente" Trump, agregó.
Según la cadena australiana ABC, la conversación entre Trump y Morrison se produjo antes de la gira que realizó el mandatario australiano a EEUU, en donde se reunió con el presidente de ese país en Washington y Ohio, el 21 y 22 de septiembre pasado.
El diario The New York Times publicó el lunes que Trump presionó en una reciente llamada telefónica a Morrison para que ayudara al fiscal general de EEUU, William Barr, en su propósito de desacreditar la investigación abierta sobre la interferencia rusa.
Casi la mitad del público, el 47%, apoya el juicio político contra Trump y su destitución, según una nueva encuesta de CNN. Este número ha crecido 6% desde mayo.
La oposición al impeachment ha bajado al mismo tiempo, de 54% a 45% en el mismo periodo.
Este incremento se debe sobre todo a los republicanos, los independientes y los jóvenes.
Entre los independientes, el apoyo a la destitución de Trump aumentó 11 puntos a 46%, y 8 puntos a 14% entre los republicanos.
Entre los menores de 35 años ha aumentado de 43% a 60%.
Las entrevistas se realizaron por teléfono fijo y celular a 1,009 adultos en todo el país entre el 24 y el 29 de septiembre.
El fiscal general William P. Barr ha mantenido reuniones privadas fuera de EEUU con funcionarios de inteligencia extranjeros buscando su ayuda en la investigación sobre las actividades de la CIA y el FBI en 2016, según personas familiarizadas con el asunto que hablaron en condición de anonimato para el diario The Washington Post.
El Post dijo que Barr había hecho propuestas a funcionarios de inteligencia en Reino Unido e Italia.
De acuerdo con el diario, la participación directa del fiscal general muestra la prioridad que Barr le da a la investigación que lleva a cabo John Durham, el fiscal de los EEUU en Connecticut, a quien se le ha asignado la delicada tarea de revisar el trabajo de inteligencia de EEUU en torno a las elecciones de 2016 y sus secuelas.
Con el objetivo de desacreditar la invesigación del fiscal especial Robert Mueller, el presidente Donald Trump presionó al primer ministro de Australia para que ayudara al fiscal general William Barr a buscar información que afectara la veracidad de los resultados de la investigación sobre el 'Rusiagate'.
La información fue dada a conocer este lunes por el diario The New York Times e indica que la Casa Blanca restringió el acceso a la transcripción de esa conversación a un grupo reducido de colaboradores de Trump.
De confirmarse esta información, sería la misma estrategia usada con la conversación entre Trump y su homólogo de Ucrania, pero para buscar información que perjudicara al precandidato presidencial demócrata Joe Biden.
También da nuevas pistas sobre el contenido de la denuncia anónima que tiene al presidente a las puertas de un juicio político o impeachment.
Según el denunciante o whistleblower, la Casa Blanca ha incurrido en este tipo de encubrimiento en más de una oportunidad.
El secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, es uno de los funcionarios que se encontraba presente en la conversación telefónica que sostuvieron en julio el presidente Donald Trump y su homólogo ucraniano Volodymyr Zelenskiy, que se encuentra en el centro de una investigación de juicio político de la Cámara de Representantes, según publicó el lunes el diario The Wall Street Journal.
El diario, que cita a un alto funcionario del Departamento de Estado como su fuente, señala que la participación de Pompeo en la llamada no fue reportada previamente.
Los demócratas de la Cámara de Representantes han abierto una investigación de juicio político centrada en los tratos de Trump con Ucrania, y los legisladores se están centrando en la información de un denunciante anónimo y en un registro de la llamada emitida por la Casa Blanca.
Si la Cámara de Representantes vota por hacer el proceso de juicio político al presidente Trump, el Senado tomará el proceso, dijo el líder de la cámara alta, Mitch McConnell, líder de la mayoría republicana.
McConnell lo dijo Durante una entrevista publicada por MSNBC. El republicano dijo que "las reglas del Senado son muy claras" y que "el Senado tendría que tomar una resolución de juicio político si viene de la Cámara (baja)".
El presidente del comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes, Adam Schiff, el presidente del comité de Supervisión Elijah Cummings y el presidente del comité de Asuntos Exteriores, Eliot Engels, citaron al abogado personal de Trump, Rudy Giuliani, a entregar al Congreso todos los documentos relacionados con las interacciones con Ucrania.
Le dieron hasta el 15 de octubre para entregarlos.
También citaron a otros tres asociados de Giuliani.
BREAKING: Giuliani subpoenaed pic.twitter.com/ult4WCMVHo
— Aaron Blake (@AaronBlake) September 30, 2019
Giuliani admitió en televisión nacional que había actuado bajo dirección del Departamento de Estado al contactar a colaboradores del presidente de Ucrania.
"Aparte de esta impresionante confesión, usted declaró más recientemente que poseía evidencia -mensajes de texto, registros telefónicos y otras comunicaciones- indicando que no actúo solo y que otros funcionarios del gobierno de Trump estarían envueltos en esta trama", le escribieron los jefes de comités a Giuliani.
"Estamos tratando de averiguar" quién es el denunciante, dijo el presidente Trump.
El comentario generó preocupación porque el whistleblower está protegido por ley. Con estos comentarios, puede parecer que el presidente está desafiando las protecciones de anonimato que tiene un denunciante.
REPORTER: Do you now know who the whistleblower is, sir?
— JM Rieger (@RiegerReport) September 30, 2019
TRUMP: Well, we’re trying to find out about a whistleblower, when you have a whistleblower that reports things that are incorrect. … The call was perfect. When the whistleblower reported it, he made it sound terrible. pic.twitter.com/fHXAh8hRJg
La demócrata por Florida, Val Demings, dijo en Twitter: "Los denunciantes que siguen las reglas, como lo hizo este, son vitales para proteger nuestra seguridad y nuestras libertades. Que el presidente amenace de muerte a este patriota estadounidense demuestra lo que los fiscales llaman "'conciencia de culpa'".
La demócrata se refería a los comentarios de Trump que días atrás comparó con un "traidor" o un "espía" al denunciante y recordó que en los viejos tiempos, a los acusados de esos cargos no se los trataba bien. Muchas penas para los traidores es la muerte o la cárcel.
La excandiata presidencial Hillary Clinton ha comentado en Twitter sobre el presidente Trump, en un mensaje corto y conciso.
"El presidente es un tornado humano corrupto", dice Hillary Clinton
The president is a corrupt human tornado.
— Hillary Clinton (@HillaryClinton) September 30, 2019
Además, Clinton también habló del reporte de The Washington Post que dice que mientras el presidente ahora está bajo de investigación de impeachment, el Departamento de Estado está intensificando pesquisas sobre correos electrónicos de al menos 130 empleados de cuando Clinton era secretaria de Estado.
La reacción de Clinton fue esta respuesta a Kamala Harris, candidata presidencial.
"Hillary Clinton sirvió a nuestro país con distinción y siempre puso a nuestro país primero, algo de lo que Trump no sabe nada", dijo Harris.
"Pero mis emails", respondió Clinton con sarcasmo.
But my emails. (Thank you.)
— Hillary Clinton (@HillaryClinton) September 30, 2019
Desde el 24 de septiembre cerca de las 3:00 pm ET, momento en que la presidenta de la Cámara de Representantes Nancy Pelosi anunció formalmente el inicio de la investigación de juicio político, Trump ha tuiteado o retuiteado cerca de 200 veces sobre el tema.
En esos más de 200 mensajes, que significan en promedio unos 34 tuits por día hasta este lunes 30, el presidente ha esparcido teorías conspirativas sobre el denunciante, insultado a los demócratas y hasta compartió un mensaje que habla de que podría haber una "Guerra Civil" si los demócratas lo destituyeran.
Trump está tratando de atacar la credibilidad y poniendo en duda su calidad de denunciante (whistleblower) que está protegido bajo la ley. Al parecer se trata de la estrategia de la Casa Blanca: tratar de restar atención a punto central de la denuncia y dar la versión de que esto se trata de una conspiración.
Trump dijo casi lo mismo que su asesor Stephen Miller este sábado: que el whistleblower no debe ser protegido y que no debe ser llamado así por la prensa.
"Sonando más y más como el llamado Whistleblower no es un Whistleblower en absoluto. Además, ¿toda la información de segunda mano que resultó ser tan inexacta que puede que ni siquiera haya habido alguien más, un filtrador o un espía, que se la dio a él o ella? ¿Un operativo partidista?", indicó el presidente.
Sounding more and more like the so-called Whistleblower isn’t a Whistleblower at all. In addition, all second hand information that proved to be so inaccurate that there may not have even been somebody else, a leaker or spy, feeding it to him or her? A partisan operative?
— Donald J. Trump (@realDonaldTrump) September 27, 2019
Además, en su furioso torbellino de tuits que lleva varios días, entre muchas otras acusaciones e insultos, Trump sugirió que el demócrata presidente del Comité de Inteligencia, Adam Schiff, debería ser arrestado o acusado de traición.
"El representante Adam Schiff hizo ilegalmente una declaración FALSA y terrible, fingió que era mía como la parte más importante de mi llamado al Presidente de Ucrania, y lo leyó en voz alta al Congreso y al pueblo estadounidense. NO tenía relación con lo que dije en la llamada. ¿Arresto por traición?" acusó Trump.
Rep. Adam Schiff illegally made up a FAKE & terrible statement, pretended it to be mine as the most important part of my call to the Ukrainian President, and read it aloud to Congress and the American people. It bore NO relationship to what I said on the call. Arrest for Treason?
— Donald J. Trump (@realDonaldTrump) September 30, 2019
Desde que se dio inicio a la investigación de impeachment, Trump ha estado compartidendo en Twitter decenas de mensajes a favor suyo o que esgrimen teorías conspirativas sobre el origen de la denuncia en su contra.
Uno de los últimos y de los más incendiarios, tienen que ver con la cita a un pastor y presentador de TV, Robert Jeffress, que dice que si los demócratas avanzan hacia una destitución habrá una "Guerra Civil".
Este es el mensaje:
"(Los demócratas) saben que no pudieron vencerlo (a Trump) en 2016 contra Hillary Clinton, y son cada vez más conscientes del hecho de que no ganarán contra él en 2020, y Impeachment es la única herramienta que tienen para deshacerse de Donald J. Trump. Y a los demócratas no les importa si se queman y destruyen esta nación en el proceso. Nunca he visto a los cristianos evangélicos más enojados por ningún tema que este intento de destituir ilegítimamente a este presidente de su cargo, anular las elecciones de 2016 ... y negar los votos de millones de evangélicos en el proceso", dice el tuit de Trump.
"Saben que la única ofensa de impeachment que cometió el presidente Trump fue vencer a Hillary Clinton en 2016. Ese es el pecado imperdonable por el cual los demócratas nunca lo perdonarán ... Si los demócratas logran destituir al presidente de su cargo (lo cual nunca harán), provocará una Guerra Civil como fractura en esta Nación de la cual nuestro país nunca sanará", cerró el presidente citando a Jeffress, que dijo esto en el canal de noticias afín al mandatario, Fox News.
“Nancy Pelosi and the Democrats can’t put down the Impeachment match. They know they couldn’t beat him in 2016 against Hillary Clinton, and they’re increasingly aware of the fact that they won’t win against him in 2020, and Impeachment is the only tool they have to get....
— Donald J. Trump (@realDonaldTrump) September 30, 2019
El índice de aprobación de un presidente muestra el apoyo público hacia la labor que realiza durante su mandato. En el caso de Donald Trump, el nivel de respaldo a su trabajo ha oscilado entre el 35% y el 48%.
Es ubica a la valoración de lo que Trump está haciendo en la Casa Blanca siempre por debajo del 50%, algo que no sucedió con ninguno de los doce presidentes anteriores a él. Y esto es más allá del comienzo de la investigación de impeachment sobre él.
Mira este interactivo en donde puedes comparar la valoración del trabajo de Trump con la de otros presidentes:
Thomas P. Bossert, quien fue el primer asesor de Seguridad Nacional de Trump, dijo en el programa 'This Week, de la cadena ABC, que le había dicho al presidente que no había ninguna base para sospechar que Ucrania, y no Rusia, interviniera en las elecciones de 2016.
Bossert afirmó en el programa que está "profundamente perturbado" de que el presidente Trump, a pesar de sus recomendaciones, tratara de conseguir que el presidente de Ucrania produjera información perjudicial contra los demócratas.
Bossert culpó al Rudy Giuliani, abogado personal de Trump, por llenar la cabeza del presidente con información errónea. "Estoy profundamente frustrado con lo que él y el equipo legal están haciendo y repitiendo esa teoría desacreditada al presidente", dijo.
El exasesor dijo que a pesar del escándalo todavía no se ha determinado si la decisión de Trump de retener la ayuda a Ucrania tuvo el propósito de presionarlo para que abriera una investigación contra el hijo de Joe Biden.
"Es un mal día y una mala semana para este presidente y para este país si está pidiendo suciedad política contra un oponente", dijo Bossert.
Más tarde, en su cuenta de Twitter publicó que, desde su punto de vista no hay "evidencia de un delito impugnable".