“Esto fue una intervención asombrosa y sin precedentes en una revisión de bajo nivel. Fue también un recordatorio de que el presidente tiene muy poca comprensión de lo que significa estar en (el sector) militar, pelear éticamente o ser gobernado por una serie de reglas y prácticas”, escribió en su artículo Richard Spencer, quien hasta la semana pasada ejerció como secretario de Marina.
Spencer se refiere al caso del suboficial Edward Gallaher, un miembro del equipo élite de los Navy SEAL, que, tras ser acusado de varios crímenes de guerra, fue condenado por haber irrespetado los restos de un combatiente enemigo al posar en una foto con su cadáver. El marino fue condenado a cuatro meses de prisión que ya había cumplido a la espera del juicio y esperaba la degradación y expulsión del cuerpo cuando se produjo la intromisión “sin precedentes” de Trump a la que se refiere Spencer.
“Normalmente, la justiciar militar trabaja mejor cuando el liderazgo se mantiene alejado. Un sistema que previene la influencia del comando es lo que separa a nuestras fuerzas armadas de otros. Nuestro sistema de justicia militar ha ayudado a construir la marina más poderosa del mundo. Buenos líderes son promovidos, los malos son sacados y los criminales son castigados”,escribe Spencer.
La carta del exsecretario se entiende como una crítica al presidente Trump, quien desde el principio se involucró en el caso de Gallagher solicitando que se cambiaran sus condiciones de detención pese a que el juez de la causa había determinado que el confinamiento era importante en el proceso.
Spencer expresa sorpresa por el interés del presidente y asegura que “he terminado creyendo que el interés de Trump en el caso surge parcialmente de la manera como los abogados defensores y otros trabajaron para mantenerlo central en los medios”.
Luego del veredicto, Spencer pidió a la Casa Blanca no involucrarse en el resto del proceso de evaluación sobre el futuro de Gallagher en la fuerza, solo para recibir una carta del abogado de la presidencia Pat Cipollone informándole que el presidente seguiría involucrado. Poco después otra llamada de Cipollone diciéndole que Trump le ordenaba reestablecerle su rango a Gallagher.
La Marina estableció un panel para decidir el estatus del pin Tridente del suboficial, el símbolo que llevan los miembros del Navy SEAL y que los identifica como miembros de esa fuerza élite, pero ya el presidente había decidido. En un tuit del 21 de noviembre aseguró que se le permitirá a Gallagher mantener su pin.
Crece la polémica por la destitución del secretario de Marina luego de diferir con el presidente Trump
Spencer reconoce el “error” de haber tratado de negociar con la Casa Blanca el futuro de Gallagher sin haber participado a su jefe, el secretario de Defensa, Mark Sper. Esa fue la razón que se presentó para justificar el despido del secretario de Marina.
Una versión indica que Trump pidió que Spencer fue retirado de su cargo porque Gallagher fue tratado "muy mal" y que el juicio fue "mal manejado por la Marina".
“Debemos seguir adelante y aprender de lo que ha trascendido. El público debe saber que tenemos un extenso proceso de revisión para evaluar la salud y el bienestar de nuestras fuerzas. Pero debemos seguir ajustando esos procesos para prevenir un caso como este vuelva a pasar”, remata Spencer expresando preocupación no solo por el efecto dentro del país, sino por cómo perciben a EEUU sus aliados tradicionales.
En imágenes: los escándalos más memorables de la presidencia de Donald Trump
Anti-Trump "March for Truth" Protestors Rally Across The U.S.
El Rusiagate. Cuando las agencias de inteligencia
confirmaron que Rusia intervino en la campaña electoral de 2016 se encendieron las alarmas de los opositores a Donald Trump, porque sospecharon que en esta intervención pudo haber una
coordinación entre la campaña de Trump y los rusos. El tema fue investigado por un fiscal especial, Robert Mueller, y los hallazgos pusieron en aprietos legales a varios colaboradores del presidente y avivaron una discusión entre los demócratas por si debían activar o no un juicio político. Finalmente el trabajo de Mueller se hizo público y concluyó que aunque pudo haber obstrucción a la justicia no hubo colusión entre Trump y los rusos.
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Twitter y Reuters /Arte David Maris
Stormy Daniels' Tell-All Book "Full Disclosure" Goes On Sale
El pago por el silencio de una estrella porno. La actriz Stormy Daniels contó que tuvo un affaire con Trump entre 2006 y 2007, un año después de su matrimonio con Melania Trump. El presidente negó rotundamente esta relación, pero más allá del chisme por la infidelidad,
un pago de 130,000 dólares a Daniels semanas antes de las elecciones de 2016 compromete al mandatario. La transacción, para comprar los derechos de esta historia y evitar su divulgación, se hizo durante la campaña pero no se declaró, lo que es ilegal. Michael Cohen, entonces abogado de Trump, fue quien pagó directamente a la actriz. Meses después, acusado de otros delitos,
Cohen declaró que pagó ese monto a Daniels de su bolsillo y que Trump se lo reembolsó cuando ya era presidente, lo que podría considerarse una falta aún mayor.
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Trump Resort Stripper Golf
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Eric Trump Opens Second Course At Turnberry
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Trump Tax
Los impuestos que nadie conoce. Trump nunca ha presentado sus declaraciones de impuestos, contraviniendo una tradición política en la que los aspirantes a cargos públicos informan sobre su patrimonio e ingresos. Esto ha sido fuente de críticas por los demócratas y también por algunos republicanos. Finalmente
una corte de apelaciones anunció que el Congreso tendrá acceso a 8 años de declaraciones de impuestos, donde los representantes podrían encontrar maniobras para evadir pagos, algo quizá reprobable aunque no sea ilegal.
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Donald Trump, Recep Tayyip Erdogan, Ivanka Trump
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U.S. President Trump Visits China
La solicitud de una credencial de seguridad para su yerno. A mediados de 2018 Trump ordenó a su jefe de gabinete a que concediera a Jared Kushner
acceso a información confidencial del país. La solicitud se hizo a pesar de la preocupación expresada por oficiales de inteligencia sobre las finanzas y los vínculos de su familia con gobiernos e inversores extranjeros. La petición del presidente preocupó tanto a funcionarios de su administración que el jefe de personal de la Casa Blanca en ese momento, John F. Kelly, y el abogado de la Casa Blanca, Donald F. McGahn II, escribieron memorandos internos detallando la imposición a pesar preocupaciones que se habían planteado sobre el tema.
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Acusaciones de agresión sexual. En la campaña electoral comenzaron las
denuncias de acoso sexual contra Trump y hasta el momento el número de mujeres que han hecho público alegatos de este tipo
supera las dos decenas. Los señalamientos describen encuentros ocurridos desde la década de 1970 y entre las acusadoras hay una participante del programa
The Apprentice, varias reinas de belleza, modelos, empleadas, empresarias, una instructora de yoga, escritoras, actrices, periodistas y hasta su exesposa Ivana. A pocos días de las elecciones de 2016 se reveló un video donde Trump presume de manosear y besar a las mujeres que le gusta sin pedir permiso y se le oye presumir de su capacidad de seducir a cualquier mujer. La difusión de esa cinta, grabada en 2005,
fue uno de los momentos más oscuros antes de las elecciones.
Univision
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Insultos para todos. Desde el comienzo de la campaña electoral
Trump no ha dejado de lanzar improperios contra cualquiera que lo critique. El lanzamiento de epítetos altisonantes contra oponentes políticos, ex miembros de su gabinete, periodistas, mandatarios extranjeros y hasta lugares, ha sido definido por muchos como una actitud ‘no presidencial’. La lista de insultados por Trump es muy larga pero podrían destacarse los ataques verbales contra los demócratas Hillary Clinton, Joe Biden, o
Nancy Pelosi; la primera ministra de Dinamarca Mette Frederiksen;
Rex Tillerson, su primer Secretario de Estado; sus compañeros de partido Lindsey Graham, Ted Cruz y Marco Rubio; y lugares como Puerto Rico o
Baltimore.
“Nasty” (asqueroso, en español) es sin duda su insulto favorito, especialmente contra las mujeres.
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Navy Ship USS John S. McCain Sighted In Yokosuka
El intento de esconder el buque USS McCain para que Trump no lo viera. En ocasión de la reciente visita de Trump a Japón,
la Casa Blanca quiso que la Marina estadounidense moviese un destructor bautizado con el nombre del fallecido senador John McCain, con quien el mandatario tuvo serias y públicas diferencias. "El USS John McCain no debe quedar a la vista", pidió antes de la visita presidencial un responsable militar estadounidense en un correo al que accedió el diario
The Washington Post. El secretario de Defensa interino, Patrick Shanahan, dijo que la orden de "esconder de la vista de Trump" el destructor de la Marina estadounidense salió de la oficina militar de la Casa Blanca, pero "la directiva no fue llevada a cabo".
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China Detains Labor Activist Investigating Ivanka Trump Brand Manufacturing
Spencer Platt/Getty Images
El presidente Donald Trump lanza toallas de papel a la multitud en Guaynabo, Puerto Rico, afectado por el huracán María, el martes 3 de octubre de 2017. (AP Foto/Evan Vucci)
AP Foto/Evan Vucci.
The Trump International Golf Links Course Opens
Jugará más golf que Barack Obama, a quien criticó por años. "Voy a estar trabajando para ti. No voy a tener tiempo para jugar golf", dijo Trump en agosto de 2016, durante la campaña. Aunque
por años criticó a su predecesor porque, según él, jugaba mucho golf, desde su llegada a la Casa Blanca hasta el 13 de octubre de 2019 el magnate ha visitado sus clubes de golf en al menos 223 y oportunidades
y se ha tomado en este divertimento más de 2,000 horas. Según el sitio
trumpgolfcount.com, que monitorea su tiempo de juego y los costos de los viajes a sus clubes, se han gastado en el pasatiempo favorito de presidente unos 110,000,000 de dólares de los contribuyentes. Las proyecciones indican que a este ritmo Trump visitará clubes de golf 323 veces en su periodo presidencial y lo haría 645 veces de continuar en un segundo mandato. Obama jugó golf 306 veces durante sus ocho años como primer mandatario.
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