John Bolton, exasesor de seguridad nacional de la Casa Blanca con conocimiento clave de los hechos que rodearon el freno de la ayuda a Ucrania, dijo este lunes que está dispuesto a testificar en el juicio político contra el presidente Donald Trump en el Senado.
El anuncio de Bolton se da precisamente cuando los congresistas retomaron funciones tras un receso de Navidad de dos semanas en el que no lograron ponerse de acuerdo o, al menos, acercar posiciones sobre los términos del juicio político.
El hecho de que Bolton exprese su disposición a aparecer frente la Cámara Alta pone en aprietos a los republicanos, como el líder senatorial Mitch McConnell, que ha rechazado que el proceso arranque llamando a testigos que puedan arrojar nuevas luces sobre qué sucedió en los días en los que la Casa Blanca pidió frenar ayuda por unos $400 millones a Ucrania a cambio de favores políticos al presidente, específicamente investigar al hijo de Joe Biden.
"Como mi testimonio está nuevamente en disputa (...) he determinado que, si el Senado emite un pedido para que testifique, estoy preparado para testificar", dijo Bolton en un comunicado.
Luego de que la Cámara de Representantes aprobó imputar a Trump por abuso de poder y obstrucción al Congreso, el inicio del juicio político quedó en suspenso en medio de la disputa entre republicanos y demócratas.
Por un lado, los demócratas quieren solicitar documentos y llamar testigos cercanos a la administración de Trump, como el jefe de gabinete, Mick Mulvaney, y el mismo Bolton. Por el otro, los republicanos buscan que el proceso siga la línea del juicio político contra el expresidente Bill Clinton y que se espere a que los asesores de la Cámaba Baja y del presidente pronuncien sus argumentos de apertura para entonces luego decidir sobre qué testigos serán llamados.
La presión que afrontan los republicanos tras el comunicado de Bolton comenzó a sentirse rápidamente. El líder de la minoría demócrata en la Cámara Alta, Chuck Schumer, aseguró en un comunicado que cualquier republicano que se oponga al testimonio de Bolton estaría participando en un "encubrimiento".
"John Bolton de forma correcta reconoció que debe cumplir, si se emite, con un pedido del Senado para que testifique. Ahora corresponde que cuatro senadores republicanos apoyen el que se traiga al señor Bolton", afirmó Schumer en su comunicado, de acuerdo con The Hill.
"Debido a que los abogados del señor Bolton han dicho que él tiene nueva información relevante que compartir, si cualquier senador republicano se opone a que se cite a los cuatro testigos y se pidan los documentos que hemos solicitado estaría absolutamente claro que están participando de un encubrimiento", agregó.
"Un acuerdo de narcos"
Bolton resulta un testigo crucial pues sería el exfuncionario más cercano en ofrecer su recuento de las conversaciones relacionadas con el demorado desembolso de la ayuda a Ucrania. Y, según lo relatado por otros testigos, estaba profundamente preocupado por las conversaciones que se daban entre funcionarios de Ucrania y de Estados Unidos.
En una de las audiencias de la investigación del 'impeachment' en la Cámara Baja, una diplomática que estaba bajo su mando contó que, tras una reunión, Bolton le pidió ir con los abogados y dejarles saber que no sería parte del "acuerdo de narcos" que tramaban el embajador ante la Unión Europea, Gordon Sondland, y el jefe de gabinete Mulvaney.
"La instrucción específica era que fuese con los abogados, a John Eisenberg, nuestro asesor sénior del Consejo de Seguridad Nacional, para decirle básicamente: 'Dile al embajador, Bolton no es parte de esto, de este acuerdo de narcos que Sondland y Mulvaney están cocinando'", testificó Fiona Hill, experta en Rusia del Consejo Nacional de Seguridad. Para Hill, Bolton se refería al asunto ucraniano.
Ese día, Hill expresó la frustración que sentían cuando las comunicaciones entre Washington y Kiev pasaron a fluir por "dos canales", el oficial y otro liderado por Sondland. Fue para ese tiempo que Bolton le encomendó hablar con los abogados del gobierno.
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El Rusiagate. Cuando las agencias de inteligencia
confirmaron que Rusia intervino en la campaña electoral de 2016 se encendieron las alarmas de los opositores a Donald Trump, porque sospecharon que en esta intervención pudo haber una
coordinación entre la campaña de Trump y los rusos. El tema fue investigado por un fiscal especial, Robert Mueller, y los hallazgos pusieron en aprietos legales a varios colaboradores del presidente y avivaron una discusión entre los demócratas por si debían activar o no un juicio político. Finalmente el trabajo de Mueller se hizo público y concluyó que aunque pudo haber obstrucción a la justicia no hubo colusión entre Trump y los rusos.
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Twitter y Reuters /Arte David Maris
Stormy Daniels' Tell-All Book "Full Disclosure" Goes On Sale
El pago por el silencio de una estrella porno. La actriz Stormy Daniels contó que tuvo un affaire con Trump entre 2006 y 2007, un año después de su matrimonio con Melania Trump. El presidente negó rotundamente esta relación, pero más allá del chisme por la infidelidad,
un pago de 130,000 dólares a Daniels semanas antes de las elecciones de 2016 compromete al mandatario. La transacción, para comprar los derechos de esta historia y evitar su divulgación, se hizo durante la campaña pero no se declaró, lo que es ilegal. Michael Cohen, entonces abogado de Trump, fue quien pagó directamente a la actriz. Meses después, acusado de otros delitos,
Cohen declaró que pagó ese monto a Daniels de su bolsillo y que Trump se lo reembolsó cuando ya era presidente, lo que podría considerarse una falta aún mayor.
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Trump Resort Stripper Golf
Alex Sanz/AP
Eric Trump Opens Second Course At Turnberry
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Trump Tax
Los impuestos que nadie conoce. Trump nunca ha presentado sus declaraciones de impuestos, contraviniendo una tradición política en la que los aspirantes a cargos públicos informan sobre su patrimonio e ingresos. Esto ha sido fuente de críticas por los demócratas y también por algunos republicanos. Finalmente
una corte de apelaciones anunció que el Congreso tendrá acceso a 8 años de declaraciones de impuestos, donde los representantes podrían encontrar maniobras para evadir pagos, algo quizá reprobable aunque no sea ilegal.
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Donald Trump, Recep Tayyip Erdogan, Ivanka Trump
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U.S. President Trump Visits China
La solicitud de una credencial de seguridad para su yerno. A mediados de 2018 Trump ordenó a su jefe de gabinete a que concediera a Jared Kushner
acceso a información confidencial del país. La solicitud se hizo a pesar de la preocupación expresada por oficiales de inteligencia sobre las finanzas y los vínculos de su familia con gobiernos e inversores extranjeros. La petición del presidente preocupó tanto a funcionarios de su administración que el jefe de personal de la Casa Blanca en ese momento, John F. Kelly, y el abogado de la Casa Blanca, Donald F. McGahn II, escribieron memorandos internos detallando la imposición a pesar preocupaciones que se habían planteado sobre el tema.
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Acusaciones de agresión sexual. En la campaña electoral comenzaron las
denuncias de acoso sexual contra Trump y hasta el momento el número de mujeres que han hecho público alegatos de este tipo
supera las dos decenas. Los señalamientos describen encuentros ocurridos desde la década de 1970 y entre las acusadoras hay una participante del programa
The Apprentice, varias reinas de belleza, modelos, empleadas, empresarias, una instructora de yoga, escritoras, actrices, periodistas y hasta su exesposa Ivana. A pocos días de las elecciones de 2016 se reveló un video donde Trump presume de manosear y besar a las mujeres que le gusta sin pedir permiso y se le oye presumir de su capacidad de seducir a cualquier mujer. La difusión de esa cinta, grabada en 2005,
fue uno de los momentos más oscuros antes de las elecciones.
Univision
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Insultos para todos. Desde el comienzo de la campaña electoral
Trump no ha dejado de lanzar improperios contra cualquiera que lo critique. El lanzamiento de epítetos altisonantes contra oponentes políticos, ex miembros de su gabinete, periodistas, mandatarios extranjeros y hasta lugares, ha sido definido por muchos como una actitud ‘no presidencial’. La lista de insultados por Trump es muy larga pero podrían destacarse los ataques verbales contra los demócratas Hillary Clinton, Joe Biden, o
Nancy Pelosi; la primera ministra de Dinamarca Mette Frederiksen;
Rex Tillerson, su primer Secretario de Estado; sus compañeros de partido Lindsey Graham, Ted Cruz y Marco Rubio; y lugares como Puerto Rico o
Baltimore.
“Nasty” (asqueroso, en español) es sin duda su insulto favorito, especialmente contra las mujeres.
Getty Images
Navy Ship USS John S. McCain Sighted In Yokosuka
El intento de esconder el buque USS McCain para que Trump no lo viera. En ocasión de la reciente visita de Trump a Japón,
la Casa Blanca quiso que la Marina estadounidense moviese un destructor bautizado con el nombre del fallecido senador John McCain, con quien el mandatario tuvo serias y públicas diferencias. "El USS John McCain no debe quedar a la vista", pidió antes de la visita presidencial un responsable militar estadounidense en un correo al que accedió el diario
The Washington Post. El secretario de Defensa interino, Patrick Shanahan, dijo que la orden de "esconder de la vista de Trump" el destructor de la Marina estadounidense salió de la oficina militar de la Casa Blanca, pero "la directiva no fue llevada a cabo".
Tomohiro Ohsumi/Getty Images
China Detains Labor Activist Investigating Ivanka Trump Brand Manufacturing
Spencer Platt/Getty Images
El presidente Donald Trump lanza toallas de papel a la multitud en Guaynabo, Puerto Rico, afectado por el huracán María, el martes 3 de octubre de 2017. (AP Foto/Evan Vucci)
AP Foto/Evan Vucci.
The Trump International Golf Links Course Opens
Jugará más golf que Barack Obama, a quien criticó por años. "Voy a estar trabajando para ti. No voy a tener tiempo para jugar golf", dijo Trump en agosto de 2016, durante la campaña. Aunque
por años criticó a su predecesor porque, según él, jugaba mucho golf, desde su llegada a la Casa Blanca hasta el 13 de octubre de 2019 el magnate ha visitado sus clubes de golf en al menos 223 y oportunidades
y se ha tomado en este divertimento más de 2,000 horas. Según el sitio
trumpgolfcount.com, que monitorea su tiempo de juego y los costos de los viajes a sus clubes, se han gastado en el pasatiempo favorito de presidente unos 110,000,000 de dólares de los contribuyentes. Las proyecciones indican que a este ritmo Trump visitará clubes de golf 323 veces en su periodo presidencial y lo haría 645 veces de continuar en un segundo mandato. Obama jugó golf 306 veces durante sus ocho años como primer mandatario.
Ian MacNicol/Getty Images