El presidente Trump, desde el jardín de la Casa Blanca, dijo ahora que "no conoce muy bien" al embajador estadounidense ante la Unión Europea, aunque él mismo lo seleccionó para ese puesto.
"No lo conozco muy bien. No le he hablado mucho. Este es un hombre que no conozco bien. Aunque parece un buen tipo, pero no lo conozco bien", dijo.
Sondland, un empresario hotelero, llegó a la órbita de Trump en la campaña de 2016 cuando según reportes donó un millón de dólares a la campaña republicana presidencial. En 2018, Trump lo selecciona como embajador para la Unión Europea y envió la postulación al Senado.
President Trump reacts to Ambassador Sondland's #ImpeachmentHearings Testimony
— CSPAN (@cspan) November 20, 2019
“I don’t know him very well. I have not spoken to him much. This is not a man I know well. He seems like a nice guy though.” pic.twitter.com/eijyVKWQ2b
Estas frases de Trump del estilo "no lo conozco" resuenan a muchos lo que hizo con su hombre de confianza y fixer (expresión en inglés para referirse a quien 'soluciona' los problemas) por más de una década, Michael Cohen, cuando dijo que era simplemente "un" abogado.
También lo hizo con los asociados de Rudolph Giuliani -su abogado personal-, dos empresarios Lev Parnas e Igor Fruman, empresarios de origen ucraniano bielorruso, que fueron arrestados en un aeropuerto. Trump dijo que "tal vez" surjan fotos de él con los empresarios detenidos porque él se toma fotos "con mucha gente". CNN rastreó al menos 10 interacciones entre el presidente y los empresarios.
Los empresarios fueron detenidos por violación de las leyes de financiación de campaña y por presuntamente armar una conspiración para canalizar dinero de un oligarca ruso hacia campañas de congresistas y políticos estadounidenses a cambio de influencia para funcionarios del gobierno ucraniano.
El mismo día que Parnas y Fruman fueron arrestados en el aeropuerto de Washingorn hacia Vienna, habían almorzado con Giuliani en el Hotel Trump en Washington.
Varios asistentes a la audiencia de Gordon Sondland han asegurado que al final de la primera fase del testimonio de embajador, la actitud de la bancada republicana encabezada por Devin Nunes cambió sustancialmente, luego de que involucrara al presidente Trump, el secretario Pompeo y la plana mayor de la diplomacia estadounidese que, según él, "estaban al tanto" de las presiones que se estaban haciendo sobre Ucrania.
El exrepresentante republicano, ahora independiente, Justin Amash, es uno de lo que notó el cambio en las caras de sus antiguos colegas
"¿Hay una regla de compasión en audiencias del congreso?", se pregunta Amash, dando a entender que Nunes y su grupo necesitan reagruparse ante el cambio de juego que considera que ha hecho la declaración de Sondland.
Is there a mercy rule for congressional hearings?
— Justin Amash (@justinamash) November 20, 2019

La periodista que cubre la Casa Blanca para The New York Times, Maggie Haberman, cita en Twitter un comunicado de la oficina del vicepresidente Mike Pence en el que niega que haya sucedido el encuentro con Sondland en Varsovia, que el embajador describe en su testificación.
"El Vicepresidente nunca tuvo una conversación con Gordon Sondland sobre la investigación de Biden, Burisma o la liberación condicional de ayuda financiera a Ucrania basada en investigaciones potenciales (...) El embajador Gordon Sondland nunca estuvo solo con el vicepresidente Pence en el viaje del 1 de septiembre a Polonia. Esta supuesta discusión recordada por el Embajador Sondland nunca sucedió", dice un vocero de Pence, Mark Short.
"Múltiples testigos han dicho bajo juramento que el vicepresidente Pence nunca mencionó a Hunter Biden, el exvicepresidente Joe Biden, Crowdstrike, Burisma o investigaciones en cualquier conversación con los ucranianos o el presidente Zelensky antes, durante o después de la reunión del 1 de septiembre".
Pence CoS Marc Short responds to Sondland:
— Maggie Haberman (@maggieNYT) November 20, 2019
“The Vice President never had a conversation with Gordon Sondland about investigating the Bidens, Burisma, or the conditional release of financial aid to Ukraine based upon potential investigations..." 1/
El abogado de los republicanos Steve Castor ha centrado su interrogatorio al embajador Sondland en la línea de que el diplomático no tenía información directa del presidente Trump sobre los intercambios que supuestamente la Casa Blanca esperaba del gobierno ucraniano para relanzar las relaciones entre ambos países.
Mientras Sondland ha dicho en varias oportunidades a lo largo de las casi tres horas que lleva la audiencia que le “quedó claro” que esas relaciones no cambiarían, la visita del presidente Zelensky a Washington no se produciría y hasta la ayuda militar de $400 millones aprobada por el Congreso no se entregaría, hasta que los ucranianos no hicieran una declaración pública que satisficiera al presidente Trump.
Para el embajador Sondland la declaración que buscaba el presidente era la apertura de una investigación sobre Burisma, la empresa en la que había trabajado Hunter Biden en tiempos en que su padre era vicepresidente de Barack Obama y manejaba las relaciones con Kiev.
A lo lardo de su interrogatorio Castor ha hecho énfasis en que Sondland nunca escuchó directamente al presidente hablar de esa condición o siquiera escuchar el nombre de Biden, con lo que busca demostrar que el embajador no tiene conocimiento directo de las intenciones del presidente.

Devin Nunes empieza los 45 minutos de su interrogatorio al embajador Gordon Sondland.
Para el candidato presidencial demócrata Julián Castro, las declaraciones que está ofreciendo el embajador Sondland en el comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes refuerzan las sospechas de que el presidente Trump abusó de su cargo al condicionar la política exterior estadounidense a la obtención de beneficios para su campaña para la reelección.
"Él ha fallado en cumplir con el sentido de decencia, profesionalismo o legalidad que esperamos de un presidente", declaró Castro en Atlanta, Georgia, donde se realizará el quinto debate demócrata, una cita a la que por cierto el exsecretario de Vivienda no asistirá porque no logró las marcas exigidas por el Comité Nacional Demócrata.
Sondland’s testimony is “a nail in the coffin of Donald Trump,” @JulianCastro says.
— Sawyer Hackett (@SawyerHackett) November 20, 2019
“He has failed to live up to any sense of decency, professionalism, or lawfulness that we expect from a president.” pic.twitter.com/SjsmQgYBmc
La audiencia entra en la primea pausa del día.
El defensor del lado demócrata, Dan Goldman, indaga más a fondo sobre el rol de Rudy Giuliani, abogado personal de Trump, en la política exterior de EEUU en Ucrania.
"Si queríamos hacer algo con Ucrania, era evidente para nosotros que necesitábamos hablar con Rudy", respondió Sondland.
"¿Giuliani habló por el presidente? ¿Correcto?", consultó a Sondland.
"Eso es correcto", respondió.
Sondland dice que ahora, después de todo, sabe que Trump buscaba investigar al hijo de Joe Biden e involucrar a Ucrania en asuntos internos de EEUU, específicamente en su política y la campaña electoral de 2020.
De la declaración que ha ofrecido hasta ahora el embajador Sondland, este es el segmento que está destacando el Partido Republicano.
En un mensaje en su cuenta de Twitter, la presidenta del Comité Nacional Republicano, Ronna McDaniel, destaca que "Sondland ya ha testificado bajo juramento que: no hubo precondiciones respecto a la ayuda a Ucrania. El presidente Trump le dijo personalmente. 'No quiero quid pro quo. Quiero que Zelensky haga lo correcto... que haga lo que prometió".
Sondland has already testified under oath that:
— Ronna McDaniel (@GOPChairwoman) November 20, 2019
There were NO preconditions regarding Ukrainian aid.@realDonaldTrump told him personally: “I want no quid pro quo. I want Zelensky to do the right thing... to do what he ran on.”
It’s clear: There was #NoQuidProQuo!
Esas fueron las palabras de Sondland ante una pregunta del presidente del comité Adam Schiff, aunque van en contra de lo que había descrito en su testimonio escrito en el que dijo que "sí hubo un intercambio de favores".
Sondland desbarató buena parte de la defensa esgrimida por Trump y sus aliados en su testimonio de apertura.
Trump insiste en que no hubo ningún tipo de quid pro quo (dar algo a cambio de algo) con Ucrania para la reunión con el presidente de Ucrania o para entregar ayuda militar y tilda la investigación como una "caza de brujas".
Sondland refutó prácticamente todo lo que dice el presidente, dice que sí hubo quid pro quo, y que fue por indicación del abogado del presidente, Rudy Giuliani, que seguía órdenes expresas de Trump.
Para eso, cita correos electrónicos que también ponen en el centro de estas maniobras al secretario de Estado, Mike Pompeo, y al propio Trump para presionar a Ucrania para que anunciara una investigación a su oponente político, Joe Biden.
"Todos estaban al tanto", dice Sondland citando un correo electrónico que el Departamento de Estado hasta ahora se había negado a publicar.
"Hay un correo electrónico del 19 de julio que envié al secretario Pompeo, al secretario Perry, Brian McCormack (Jefe de Gabinete de Perry) (...) al Jefe de Gabinete interino (de la Casa Blanca) Mick Mulvaney y al asesor principal del señor Mulvaney, Robert Blair. Muchos altos funcionarios.
Todos estaban al tanto. No fue un secreto. Todos fueron informados por correo electrónico el 19 de julio, días antes de la llamada presidencial (en referencia a la llamada del 25 de julio entre Trump y Zelensky). Cuando me comuniqué con el equipo, le dije al presidente Zelensky de antemano que las garantías de "llevar a cabo una investigación totalmente transparente" (...) eran necesarias en su llamado al presidente Trump".
“Todos estaban al tanto”
En su larga declaración inicial, el embajador Gordon Sondland dejó claro que las presiones ejercidas sobre Ucrania para que investigara a la empresa en la que había trabajado el hijo del exvicepresidente Joe Biden como condición para “mejorar” las relaciones con Ucrania y entregar el plan de ayuda militar de $400 millones, era del conocimiento de todos los involucrados en el manejo de la política exterior estadounidense.
Sondland presentó comunicaciones que muestran que el secretario de Estado, Mike Pompeo, y los principales diplomáticos vinculados con temas ucranianos “estaban al tanto” de cómo se estaban haciendo gestiones para que el presidente Volodomyr Zelensky hiciera una declaración pública que complaciera al presidente Trump.
De acuerdo con el testimonio de Sondland, Trump no confiaba en Ucrania, un país que consideraba que había trabajado para impedir su elección en 2016. Se trata de una teoría conspirativa ya desmontada por los servicios de inteligencia y que es considerada como una maniobra de Rusia para desviar la atención de sus propias maniobras de injerencia en el proceso electoral estadounidense.
“En respuesta a nuestros persistentes esfuerzos por cambiar su visión (sobre Ucrania), el presidente Trump nos ordenó ‘hablar con Rudy’. Nosotros entendimos que “hablar con Rudy” significaba hablar con el señor Rudy Giuliani, el abogado personal del presidente”, dijo Sondland, quien añadió que “no estábamos contentos con la directiva del presidente de hablar con Rudy. No queríamos involucrar al señor Giuliani. Eso creía entonces, como lo creo ahora, que los hombres y mujeres del Departamento de Estado.
Tanto Giuliani como Pompeo han sido nombrados repetidamente por el embajador. Mientras acerca de la diplomacia paralela del abogado personal del presidente se han hecho referencias por otros testigos citados por el Congreso, Pompeo se había mantenido en un perfil menor.
Con la declaración de Sondland el papel de Pompeo y la intervención directa del presidente Trump quedan resaltadas, lo que dará munición a los demócratas en el proceso de ‘impeachment’ con el que quieren demostrar que Trump usó la política exterior del país para buscar un beneficio personal para su campaña de reelección.
El embajador Sondland habló sobre la conversación telefónica que tuvo con el presidente Trump el 26 de julio (un día después de la conversación que el presidente estadounidense tuvo con su par ucraniano) y que fue revelada la semana pasada por el encargado de negocios en Ucrania, William Taylor, en la primera audiencia pública realizada la semana pasada.
“Hablé por teléfono con el presidente Trump (…) La llamada duró cinco miutos. Recuerdo que estaba en un restaurante en Kiev y no tengo razones para dudar que esa conversación incluyó el tema de la investigación. De nuevo, dada la exigencia del señor Giuliani de que el presidente Zelensky hiciera una declaración pública sobre las investigaciones, sabía que el tema de la investigación era importante para el presidente Trump”, dijo Sondland.
De esta manera, el embajador verifica la versión de Taylor de que un miembro de su equipo escuchó la llamada. “Es cierto que el presidente habla fuerte en algunos momentos”, pero advirtió que el contenido de la llamada no puede ofrecerlo en integridad porque la Casa Blanca no le ha permitido acceso a la transcripción.